Estados Unidos
El mensaje de la nube
El mensaje de la nube
Sobreponderar
La vertiginosa racha del índice de software S&P —dominada por MSFT— en lo que va del año ha perdido impulso últimamente, y las acciones puras de la nube están enviando una señal negativa inequívoca. Preocupantemente, las acciones cloud podrían estar detectando una desaceleración en los servicios. Dicho de otro modo, las acciones cloud podrían estar anticipando que los problemas del sector manufacturero se están infiltrando en los servicios. Hemos creado el U.S. Equity Strategy Cloud Index, compuesto por cinco acciones cloud, y su reciente castigo amerita cautela para el resto del complejo de software (panel superior). Como recordatorio, estas acciones tocaron fondo en octubre del año pasado, antes del mínimo de la víspera de Navidad del SPX y del software S&P. Hoy, estamos teniendo en cuenta las características adelantadas que parecen poseer las acciones cloud.
Conclusión: Mantener sobreponderado el índice de software S&P, de gran peso, pero conservar el stop de seguimiento en el umbral del 27% de rentabilidad relativa desde su inicio. Los símbolos bursátiles en el BCA USES Cloud Index y en el índice S&P Software son: VEEV, WDAY, NOW, TWLO, SPLK, y BLBG: S5SOFT – MSFT, ORCL, ADBE, CRM, INTU, ADSK, CDNS, SNPS, ANSS, SYMC, CTXS, FTNT, respectivamente.
Puntos destacados
El acuerdo comercial interino de "fase 1" alcanzado la semana pasada representa un avance significativo hacia una distensión en la guerra comercial entre China y EE. UU.
Independientemente de lo que ocurra después en las negociaciones del Brexit, se evitará una salida dura. Mantener posición larga en la libra.
Es probable que el crecimiento de los beneficios en EE. UU. sea plano en el tercer trimestre, en contraste con las expectativas "bottom-up" de una caída interanual.
El crecimiento de los beneficios debería repuntar a medida que el crecimiento global vuelva a acelerarse hacia fin de año.
Un crecimiento global más fuerte presionará a la baja al dólar estadounidense.
Mantener sobreponderación en acciones globales respecto a los bonos en un horizonte de 12 meses.
Las acciones cíclicas deberían comenzar a superar a las defensivas. El sector financiero finalmente tendrá su momento de gloria.
Vientos favorables del comercio
En nuestra Perspectiva estratégica del cuarto trimestre publicada hace dos semanas, argumentamos que las acciones globales habían entrado en una fase de "demuéstramelo", lo que significa que sería necesaria evidencia tangible de una desescalada en la guerra comercial y una recuperación del crecimiento global para que los índices bursátiles subieran.1
Recibimos algunas noticias positivas en el frente comercial el pasado viernes. A cambio de suspender la subida prevista de aranceles del 15 de octubre del 25% al 30% sobre $250 mil millones de importaciones chinas, China acordó comprar entre $40 y $50 mil millones de dólares de productos agrícolas estadounidenses por año, mejorar el acceso al mercado para las empresas de servicios financieros de EE. UU. y aumentar la transparencia en la gestión del tipo de cambio.
Admitimos que aún queda mucho por hacer. El texto del acuerdo aún no se ha finalizado. Ambas partes apuntan a concluir el pacto para la cumbre de la APEC en Santiago, Chile, los días 16 y 17 de noviembre. Teniendo en cuenta que quedan sin resolver una serie de cuestiones clave, incluyendo qué tipo de mecanismos de cumplimiento y resolución se incluirán en el acuerdo, son posibles más retrasos o incluso un colapso en las conversaciones.
El acuerdo interino pactado la semana pasada también aplaza la espinosa cuestión de cómo manejar las protecciones de propiedad intelectual a una "fase 2" de las negociaciones programada para comenzar poco después de que se cierre la "fase 1".
Según la independiente y bipartidista Comisión sobre el robo de la propiedad intelectual estadounidense, los productores de EE. UU. pierden entre $225 y $600 mil millones anuales por el robo de PI.2 China a menudo ha sido considerada entre los peores infractores.
Dada la importancia del tema de la PI, será necesario un progreso significativo para asegurar que no se introduzcan aranceles del 15% sobre aproximadamente $160 mil millones de importaciones chinas el 15 de diciembre.
Trump quiere un acuerdo
A pesar de los muchos obstáculos que quedan, los acontecimientos de la semana pasada aumentan significativamente las probabilidades de una distensión en la guerra comercial de 18 meses. Como autoproclamado "maestro negociador", el presidente Trump ha puesto en juego su credibilidad al describir las negociaciones como un "festival de amor", llamar al pacto comercial "el mayor y mejor acuerdo jamás hecho para nuestros grandes y patrióticos agricultores" y decir que tiene "poca duda" de que se alcanzará un acuerdo final. Al igual que hizo con el sucesor del TLCAN, el USMCA —un acuerdo que es sustantivamente similar al que reemplazó— es probable que Trump pase a modo de promoción, pregonando el nuevo acuerdo "tremendo" que ha negociado en nombre del pueblo estadounidense.
Desde el punto de vista político, esto tiene perfecto sentido. Con razón o sin ella, los votantes valoran más a Trump por su manejo de la economía que por cualquier otra cosa (Gráfico 1). Una guerra comercial prolongada socavaría la economía estadounidense y, por tanto, dañaría las perspectivas de reelección de Trump.
Gráfico 1
Trump recibe calificaciones relativamente altas por su manejo de la economía, pero no por mucho más
Kumbaya
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Gráfico 2
Las empresas chinas no están soportando la mayor parte de los aranceles
Kumbaya
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A pesar de sus afirmaciones en sentido contrario, la evidencia sugiere firmemente que son los consumidores estadounidenses, más que las empresas chinas, quienes están pagando la mayor parte de los aranceles. Gráfico 2 muestra que los precios de importación de EE. UU. desde China apenas han disminuido, aun cuando las tasas arancelarias sobre las importaciones chinas han aumentado. En la medida en que las últimas rondas de aranceles se centran en bienes chinos para los que hay poca competencia en EE. UU. o en terceros países, la capacidad de los productores chinos para repercutir el coste de los aranceles solo aumentará.
Si se implementaran todas las subidas de aranceles anunciadas, la tasa arancelaria efectiva sobre las importaciones chinas subiría desde alrededor del 15% a finales de agosto hasta un máximo del 25% en diciembre (Gráfico 3). Tal tasa arancelaria reduciría los ingresos disponibles de los hogares estadounidenses en más de $100 mil millones de dólares, borrando la mayor parte de las ganancias de los recortes fiscales de 2017. Trump no puede permitir que la guerra comercial llegue a ese punto.
Gráfico 3
Las sucesivas rondas de aranceles han empezado a acumularse
Las sucesivas rondas de aranceles han empezado a acumularse.
Las sucesivas rondas de aranceles han empezado a acumularse.
¿China adoptará una postura dura?
Un riesgo para una resolución favorable de la guerra comercial es que China vea cada vez más a Trump como desesperado por cerrar un acuerdo. Esto podría llevar a los chinos a adoptar una postura dura en las negociaciones. Aunque no se puede descartar este riesgo, lo atenuamos por tres razones:
Primero, aunque los exportadores chinos han podido mantener cierto poder de fijación de precios durante la guerra comercial, los volúmenes comerciales han sufrido, con las exportaciones a EE. UU. cayendo casi un 22% interanual en septiembre.
Segundo, como han demostrado las sanciones paralizantes contra ZTE, China sigue siendo muy dependiente de las tecnologías estadounidenses. Esto le da a Trump mucha palanca en las negociaciones comerciales.
Gráfico 4
¿Quién ganará la nominación demócrata de 2020?
Kumbaya
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Tercero, como al propio Trump le gusta decir, a China le resultará más fácil negociar con él durante su primer mandato que en un segundo. Esperar que Trump perdiera su intento de reelección podría haber tenido sentido para China hace unos meses cuando Joe Biden iba por delante en las encuestas; pero ahora que Elizabeth Warren ha emergido como la favorita para asegurar la nominación demócrata, esa esperanza se ha desvanecido (Gráfico 4). Como señalamos hace varias semanas, es probable que China encuentre a Warren no menos problemática en asuntos comerciales que a Trump.3
Todo esto sugiere que China, al igual que Trump, buscará formas de enfriar las tensiones comerciales en las próximas semanas.
¿Avance en el Brexit?
Cuando se cierra esta edición, las perspectivas de un acuerdo del Brexit han mejorado. Aunque los detalles aún no se han publicado, el acuerdo propuesto pondría efectivamente a Irlanda del Norte en una verdadera superposición cuántica donde está tanto en el mercado común europeo como en el Reino Unido al mismo tiempo. Esta hazaña se conseguiría manteniendo a Irlanda del Norte dentro de la jurisdicción política del Reino Unido pero aún alineada con las normas regulatorias de la UE.
Las negociaciones aún podrían torcerse. A pesar de la garantía del primer ministro Boris Johnson de que logró "un gran nuevo acuerdo", el socio de coalición de los conservadores, el Partido Unionista Democrático de Irlanda del Norte, todavía está reteniendo su apoyo al pacto. El líder laborista Jeremy Corbyn también ha rechazado el acuerdo, diciendo que es aún peor que el pacto originalmente propuesto por Theresa May.
Independientemente de lo que ocurra en los próximos días, seguimos pensando que se evitará un Brexit duro. A lo largo de todo el calvario del Brexit, hemos sostenido que no existía suficiente apoyo político dentro de la clase dirigente británica para un Brexit sin acuerdo. Esa convicción solo se ha reforzado a medida que los datos de opinión han revelado que una mayor proporción de votantes elegiría permanecer en la UE si se celebrara otro referéndum (Gráfico 5).
Hemos mantenido una posición larga en la libra frente al euro desde el 3 de agosto de 2017. La operación ha ganado un 6.6% en este periodo. Los inversores deberían mantener esta posición. Basándonos en los diferenciales de tasas de interés reales, GBP/EUR debería cotizar cerca de 1.30 en lugar del nivel actual de 1.16 (Gráfico 6). Esperamos que el cruce se mueva hacia su valor justo a medida que disminuyan aún más los riesgos de un Brexit duro.
Gráfico 5
Angustia por el Brexit: un caso de arrepentimiento por Brexit
Angustia por el Brexit: Un caso de Bremorse
Angustia por el Brexit: Un caso de Bremorse
Gráfico 6
Importante potencial alcista en la libra
Potencial Alcista Sustancial en la Libra
Potencial Alcista Sustancial en la Libra
Mejoran las perspectivas de crecimiento global
Gráfico 7
La desaceleración del crecimiento ha sido más pronunciada en los datos blandos
La desaceleración del crecimiento ha sido más pronunciada en los datos suaves
La desaceleración del crecimiento ha sido más pronunciada en los datos suaves
Gráfico 8
La producción manufacturera se recupera en medio del desplome del ISM
La producción manufacturera se recupera en medio de la caída del ISM
La producción manufacturera se recupera en medio de la caída del ISM
Una distensión en la guerra comercial y una resolución de la saga del Brexit deberían ayudar a sostener el crecimiento global. La debilidad en los datos económicos ha sido mucho más pronunciada en las medidas denominadas "blandas", como las encuestas empresariales, que en las medidas "duras" como la producción industrial (Gráfico 7). Notablemente, la producción manufacturera estadounidense se ha estabilizado en los últimos tres meses, aun cuando el índice manufacturero ISM se ha desplomado (Gráfico 8). A medida que el sentimiento se recupere, los datos blandos deberían mejorar.
Las condiciones financieras globales se han relajado significativamente en los últimos cinco meses, en gran parte gracias al giro acomodaticio de la mayoría de los bancos centrales (Gráfico 9). El número neto de bancos centrales que recortan tasas suele adelantar al PMI manufacturero global entre 6 y 9 meses (Gráfico 10). Además, la decisión de la Fed de volver a comprar bonos del Tesoro aumentará la liquidez en dólares, contribuyendo así a unas condiciones financieras más laxas.
Gráfico 9
Condiciones financieras más fáciles impulsarán el crecimiento global
Condiciones financieras más favorables impulsarán el crecimiento mundial
Condiciones financieras más favorables impulsarán el crecimiento mundial
Gráfico 10
Los efectos de la relajación de la política monetaria deberían filtrarse pronto a la economía
Los efectos de la flexibilización de la política monetaria deberían llegar pronto a la economía.
Los efectos de la flexibilización de la política monetaria deberían llegar pronto a la economía.
Un estímulo chino reforzado también debería ayudar a activar el crecimiento global. El crecimiento del dinero y del crédito en China superó las expectativas en septiembre. El PBoC ha estado recortando los requisitos de reservas, lo que ha contribuido a reducir las tasas interbancarias. Es probable que se realicen nuevos recortes a la facilidad de financiación a medio plazo durante el resto de este año. Los cambios en el crecimiento del crédito chino adelantan al crecimiento global en aproximadamente nueve meses (Gráfico 11).
Gráfico 11
El crédito chino debería apoyar la recuperación del crecimiento global
El crédito chino debería respaldar la recuperación del crecimiento mundial
El crédito chino debería respaldar la recuperación del crecimiento mundial
Mantener sobreponderación en acciones globales
Aunque el camino para finalizar un acuerdo de "fase 1" a tiempo para la cumbre de la APEC probablemente será accidentado, reiteramos nuestra recomendación de que los inversores sobreponderen acciones globales frente a bonos en un horizonte de 12 meses.
Esperamos mejorar la valoración de las acciones de mercados emergentes (EM) y europeas en las próximas semanas una vez que veamos más evidencia de que el crecimiento global está tocando fondo.
En última instancia, la trayectoria de las acciones dependerá de lo que ocurra con los beneficios. La temporada de resultados en EE. UU. comenzó esta semana. Hasta la semana pasada, los analistas esperaban que las EPS del S&P 500 disminuyeran un 4.6% en el tercer trimestre respecto al mismo trimestre del año anterior, según datos compilados por FactSet. Tenga en cuenta, sin embargo, que el crecimiento de las EPS ha superado las estimaciones en alrededor de cuatro puntos porcentuales desde 2015 (Gráfico 12). Por tanto, una apuesta razonable es que los beneficios estadounidenses se mantendrán planos este trimestre, superando una baja barrera de expectativas.
Gráfico 12
Las EPS reales generalmente han superado las estimaciones
Kumbaya
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Gráfico 13
Los beneficios y el PIB nominal tienden a moverse al unísono
Las ganancias y el crecimiento del PIB nominal tienden a moverse al unísono
Las ganancias y el crecimiento del PIB nominal tienden a moverse al unísono
El hecho de que el 83% de las 63 empresas del S&P 500 que han informado beneficios hasta ahora hayan superado las estimaciones —mejor que la media histórica del 64%— respalda la opinión de que las estimaciones actuales para el tercer trimestre son demasiado pesimistas.
Mirando hacia adelante, el crecimiento de los beneficios debería mejorar a medida que se acelere el crecimiento del PIB nominal (Gráfico 13).
Las acciones europeas y de mercados emergentes generalmente superan al referente global cuando el crecimiento global mejora (Gráfico 14). Esto se debe a la naturaleza más cíclica de sus mercados bursátiles. Además, como moneda contracíclica, el dólar tiende a debilitarse en un entorno de crecimiento más rápido. Un dólar más débil beneficia de manera desproporcionada a las acciones cíclicas (Gráfico 15).
Gráfico 14
Las acciones de EM y de la zona euro suelen superar cuando mejora el crecimiento global
Las acciones de los mercados emergentes y de la zona del euro suelen tener un mejor rendimiento cuando mejora el crecimiento global.
Las acciones de los mercados emergentes y de la zona del euro suelen tener un mejor rendimiento cuando mejora el crecimiento global.
Gráfico 15
Las acciones cíclicas superarán si el dólar se debilita
Las acciones cíclicas tendrán mejor desempeño si el dólar se debilita
Las acciones cíclicas tendrán mejor desempeño si el dólar se debilita
Incluiríamos a los financieros en nuestra definición de sectores cíclicos. A medida que mejore el crecimiento global, los rendimientos de los bonos a largo plazo aumentarán en el margen. Dado que los bancos centrales no tienen prisa por subir las tasas, las curvas de rendimiento se empinarán. Esto impulsará los beneficios bancarios y los precios de las acciones (Gráfico 16).
Las acciones cíclicas están actualmente bastante baratas en comparación con las defensivas (Gráfico 17). Del mismo modo, las acciones no estadounidenses son relativamente baratas en comparación con sus homólogas estadounidenses, incluso si se ajusta por diferencias en la composición sectorial entre regiones. Mientras que las acciones estadounidenses cotizan a 17.5 veces las ganancias a futuro, las acciones internacionales cotizan a un PER a futuro más atractivo de 13.7. La combinación de mayores rentabilidades por beneficios y tipos de interés más bajos en el extranjero implica que la prima de riesgo de la renta variable es aproximadamente dos puntos porcentuales más alta fuera de Estados Unidos (Gráfico 18).
Gráfico 16
Curvas de rendimiento más empinadas beneficiarán a los financieros
Curvas de rendimiento más pronunciadas beneficiarán al sector financiero
Curvas de rendimiento más pronunciadas beneficiarán al sector financiero
Gráfico 17
Las acciones cíclicas son más atractivas que las defensivas
Las acciones cíclicas son más atractivas que las defensivas
Las acciones cíclicas son más atractivas que las defensivas
Gráfico 18
La prima de riesgo de la renta variable es bastante alta, especialmente fuera de EE. UU.
La prima de riesgo de las acciones es bastante alta, especialmente fuera de Estados Unidos.
La prima de riesgo de las acciones es bastante alta, especialmente fuera de Estados Unidos.
Esperamos mejorar la valoración de las acciones de mercados emergentes (EM) y europeas en las próximas semanas una vez que veamos más evidencia de que el crecimiento global está tocando fondo.
Peter Berezin, Jefe de Estrategia Global Estrategia Global de Inversiones peterb@bcaresearch.com
Notas al pie
1Consulte Estrategia Global de Inversiones, “Perspectiva estratégica del cuarto trimestre de 2019: un mercado 'muéstrame',” con fecha 4 de octubre de 2019.
2 “Actualización del Informe de la Comisión sobre el Robo de la Propiedad Intelectual: El informe de la Commission on the Theft of American Intellectual Property,” The National Bureau of Asian Research, 2017.
3Consulte Global Investment Strategy Weekly Report, “Elizabeth Warren y los mercados,” con fecha 13 de septiembre de 2019.
Estrategia & tendencias del mercado
Modelo MacroQuant y puntajes subjetivos actuales
Kumbaya
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Recomendaciones estratégicas
Operaciones cerradas
Aspectos destacados
Hay una disminución tentativa del riesgo geopolítico: un Brexit ordenado o la ausencia de Brexit es el resultado final más probable y las conversaciones entre EE. UU. y China se están acercando.
Los riesgos geopolíticos pendientes todavía justifican cautela sobre las acciones globales en el corto plazo.
La inestabilidad interna y externa en Arabia Saudita, cualquier persistencia estadounidense con sanciones de máxima presión sobre Irán y la inestabilidad doméstica en Irak representan un riesgo para el suministro mundial de petróleo.
Tomar posiciones largas en crudo al contado y en GBP/JPY.
Análisis
Gráfico 1
Un descenso tentativo del riesgo geopolítico
Un descenso tentativo del riesgo geopolítico
Un descenso tentativo del riesgo geopolítico
Nuestras opiniones sobre Brexit y las conversaciones comerciales entre EE. UU. y China se están alineando, lo que resulta en una disminución tentativa del riesgo geopolítico (Gráfico 1).
El parlamento británico aún debe ratificar el acuerdo de salida de Boris Johnson, negociado laboriosamente con la UE en una cumbre sorpresa esta semana. Es posible que no tenga los votos. Si fracasa, entonces tendrá una base para solicitar una extensión del plazo del Brexit hasta el 31 de octubre. Pero está claro que la UE está dispuesta a permitir compromisos para evitar que una salida sin acuerdo agrave la desaceleración de la economía europea. Un Brexit ordenado es el resultado final (o la ausencia de Brexit si unas elecciones y un nuevo referéndum así lo decidieran). Estamos eliminando el objetivo de $1.30 en nuestra apuesta larga sobre GBP/USD a la luz de estos acontecimientos y tomando posiciones largas en GBP/JPY.
De manera similar, aunque persiste la incertidumbre sobre las relaciones EE. UU.-China, está claro que el presidente Trump es sensible al impacto de la recesión manufacturera y al riesgo de una recesión general sobre sus perspectivas de reelección. Por lo tanto, busca una tregua y está retrasando aranceles. China está recíprocamente respondiendo mínimamente para evitar un colapso en las relaciones. El aumento de aranceles del 15 de diciembre será aplazado y, si una tregua no mejora las perspectivas económicas, esperamos que Trump lleve a cabo algún retroceso de aranceles con el pretexto de que las conversaciones “están mostrando avances”. Sin embargo, no esperamos un acuerdo comercial bilateral ni una eliminación total de los aranceles. Y otros factores (como riesgos políticos en la Gran China) aún podrían descarrilar el proceso.
Los riesgos geopolíticos pendientes todavía justifican cautela sobre las acciones globales en el corto plazo. Estos riesgos incluyen un colapso en las conversaciones EE. UU.-China (por ejemplo, debido a Hong Kong, Taiwán o la carrera tecnológica) y el ascenso de Elizabeth Warren como favorita en las primeras primarias del Partido Demócrata. También existe el riesgo de otro shock en el precio del petróleo originado en Oriente Medio, que discutimos en este informe.
Las secuelas de Abqaiq
Ha sido un verano geopolíticamente agitado en Oriente Medio (Diagrama 1). Aunque hubo muchas advertencias, los ataques con drones y misiles del 14 de septiembre contra la infraestructura de Saudi Aramco fueron la gran explosión: eliminaron 5.7 mm b/d de suministros de crudo de la noche a la mañana (Gráfico 2). Los ataques fueron significativos no solo por su impacto en los mercados petroleros globales, sino también porque expusieron la renuencia de EE. UU. y Arabia Saudita a entablar una confrontación militar a gran escala con Irán.
Es demasiado pronto para declarar que se han alcanzado las tensiones máximas en el Golfo Pérsico.
Diagrama 1
Cronología: Fuegos artificiales veraniegos en el Golfo Pérsico
Por todo el Medio Oriente
Por todo el Medio Oriente
Gráfico 2
Cerrar el estrecho de Ormuz sería el mayor shock petrolero de la historia
Por todo Oriente Medio
Por todo Oriente Medio
Es demasiado pronto para declarar que se han alcanzado las tensiones máximas en el Golfo Pérsico. El ataque del 11 de octubre contra un petrolero iraní en el Mar Rojo y los informados ciberataques estadounidenses contra medios iraníes bien podrían marcar la “venganza limitada” que esperábamos. No obstante, los eventos del mes pasado descubrieron vulnerabilidades que sugieren que, incluso si EE. UU. y sus aliados del Golfo retroceden, el riesgo geopolítico permanecerá elevado.
Gráfico 3
Los saudíes son derrochadores en gasto en defensa
Alrededor del Oriente Medio
Alrededor del Oriente Medio
El resultado más obvio del ataque del 14 de septiembre es la constatación de cuán vulnerable es Arabia Saudita frente a ataques de sus enemigos regionales. A pesar de ser el tercer país que más gasta en defensa en el mundo —y el primero en relación con el PIB (Gráfico 3)—, Arabia Saudita fue incapaz de proteger su infraestructura crítica. Por ello, el príncipe heredero Mohamed bin Salman (MBS) seguramente enfrentará presión interna.
Tras cinco años, Arabia Saudita tiene poco que mostrar de su guerra en Yemen, aparte de una crisis humanitaria que ha dañado su posición internacional. En cambio, la operación ha sido una carga para las finanzas del reino y una molestia para la seguridad en las provincias del suroeste de Najrán, Jizán y Asir, donde los hutíes aliados de Irán han llevado a cabo ataques regulares contra infraestructuras petroleras y aeropuertos.
Parte del descontento interno se aliviará si la guerra en Yemen se rebaja de categoría o se resuelve. Arabia Saudita aceptó recientemente la rama de olivo extendida por los hutíes y, según se informa, está en conversaciones para desescalar. Pero esto no eliminará por completo la incertidumbre interna. Después de todo, otras iniciativas de MBS —en Siria, en Irak y en sus gestiones ante EE. UU.— también están en peligro.
La teoría de la conspiración en torno al asesinato del 29 de septiembre del general Abdulaziz al-Faghem, el antiguo guardaespaldas personal del rey Salman, es un ejemplo. Se rumorea que el rey se enfureció al enterarse de la captura por parte del movimiento hutí, el 28 de septiembre, de tres brigadas militares saudíes, y decidió revocar el título del príncipe heredero, nombrando en su lugar al hermano sudairi más joven, el príncipe Ahmed bin Abdulaziz.1 El plan habría sido supuestamente descubierto, lo que resultó en el asesinato del general al-Faghem.2 Todo esto es pura especulación y consideramos altamente dudosa la idea de la remoción de MBS.
La aparición conjunta del rey y del príncipe heredero durante la visita del presidente Vladimir Putin al reino a principios de esta semana debería disipar la especulación sobre un golpe palaciego en preparación. No obstante, el asesinato en sí es extremadamente preocupante y refuerza motivos independientes de inquietud sobre la estabilidad interna.
Gráfico 4
La diversificación impaciente amenaza la estabilidad interna
La diversificación apresurada amenaza la estabilidad interna
La diversificación apresurada amenaza la estabilidad interna
La búsqueda de la agenda de reformas saudí, “Visión 2030,” se basa, ante todo, en la consolidación del poder en manos de MBS y su facción. El nombramiento del hijo del rey Salman, el príncipe Abdulaziz, como ministro de Energía fue motivado por el deseo de acelerar la oferta pública inicial de la gigante estatal petrolera Saudi Aramco, que podría comenzar tan pronto como en noviembre. Esto fue precedido por el nombramiento de Yasir Al-Rumayyan, jefe del fondo soberano y cercano a MBS, como presidente de Aramco. Además, se informa que saudíes adinerados —algunos de los cuales fueron detenidos en el Ritz Carlton en noviembre de 2017— están siendo presionados para comprar participaciones en la OPI pendiente.
Aunque desvincular la economía saudí del crudo es la mejor medida para la estabilidad a largo plazo (Gráfico 4), la transición amenazará la estabilidad interna. Mientras tanto, el conflicto con Irán está lejos de resolverse.
Conclusión: Los ataques con drones del 14 de septiembre contra infraestructuras petroleras clave saudíes revelaron tanto la renuencia de Arabia Saudita como la de EE. UU. a emprender acciones militares y una confrontación total con Irán. Esto aumentará las dudas sobre la capacidad del reino para defenderse. Además, Arabia Saudita sigue siendo vulnerable a presiones internas mientras MBS se esfuerza por mantener la consolidación de su poder en los últimos años y persigue Visión 2030. La inestabilidad interna o externa en Arabia Saudita representa un riesgo para el suministro mundial de petróleo.
La economía de resistencia de Irán puede soportar la máxima presión de Trump
Gráfico 5
La economía de Irán está sintiendo el impacto
La economía de Irán siente el golpe
La economía de Irán siente el golpe
En el otro lado del Golfo Pérsico, los iraníes muestran una mayor tolerancia al dolor que sus enemigos. La economía está sufriendo bajo las sanciones paralizantes de EE. UU., con exportaciones en su nivel más bajo desde 2003 (Gráfico 5). El FMI espera que la economía iraní se contraiga un 9.5% este año, con una inflación anual prevista del 35.7%. Las exportaciones de petróleo, la savia de su economía, han caído un 89% interanual.
No obstante, Irán domina el juego de la gallina, muestra metódicamente su capacidad para crear caos en toda la región y no ha vacilado en su postura de que el presidente Trump debe aliviar las sanciones y reincorporarse al acuerdo nuclear de 2015 si quiere entablar conversaciones bilaterales.
Mientras tanto, Irán continúa reduciendo sus compromisos nucleares. El 5 de septiembre, Rohani indicó planes para abandonar completamente los compromisos de investigación y desarrollo bajo el Plan de Acción Integral Conjunto (PAIC) y comenzar a trabajar en centrifugadoras de enriquecimiento de uranio más avanzadas, que estaban limitadas al 3.7% bajo el PAIC (Tabla 1). También esperamos que Irán concrete su amenaza de retirarse del Tratado de No Proliferación Nuclear (TNP) si Trump mantiene las sanciones.
Tabla 1
Irán se está alejando del acuerdo nuclear de 2015
Por todo el Medio Oriente
Por todo el Medio Oriente
La misma firmeza no puede demostrarse por parte de Estados Unidos o Arabia Saudita.
Gráfico 6
Los estadounidenses no apoyan una guerra con Irán
Por el Medio Oriente
Por el Medio Oriente
El presidente Trump está limitado por el riesgo de un shock petrolero inducido por Irán antes de las elecciones de 2020. Por ello, está ansioso por desescalar las tensiones con Irán. Está abandonando el campo en Siria (sobre lo cual más abajo), optando por añadir simbólicamente 1.800 tropas a Arabia Saudita con fines disuasorios. Esta postura defensiva se adopta en el contexto de la opinión pública estadounidense, que se opone a la guerra con Irán o a nuevas aventuras militares en Oriente Medio (Gráfico 6). Esto significa el desapalancamiento estratégico de EE. UU. desde Oriente Medio para desplazar su enfoque al Pacífico Asiático, donde Estados Unidos tiene una mayor prioridad en gestionar el ascenso de China.
Al mismo tiempo, las negociaciones entre los saudíes y los hutíes yemeníes sugieren la falta de apetito saudí por un conflicto total con Irán, allanando el camino para una solución diplomática. Como declaró Rohani, “poner fin a la guerra en Yemen abrirá el camino para la desescalada en la región”, específicamente entre Arabia Saudita e Irán. Los saudíes han señalado abundantemente, a raíz del ataque a Abqaiq, que desean evitar una confrontación directa, particularmente dado que la administración Trump aparentemente no está dispuesta (por limitaciones electorales) a seguir proporcionando un “cheque en blanco” a MBS para llevar a cabo una política exterior agresiva.
Ya los Emiratos Árabes Unidos —un actor clave en la coalición liderada por Arabia Saudita contra Yemen— se han distanciado de Riad y han buscado reducir tensiones con Irán. Recientemente redujo su compromiso con la guerra en Yemen y sostuvo reuniones de alto nivel con Irán. El asesor de seguridad nacional de los EAU, Tahnoun bin Zayed, visitó Teherán en una misión secreta, la más reciente en una serie de esfuerzos a puerta cerrada para mediar entre Arabia Saudita e Irán. Otros esfuerzos diplomáticos informados incluyen visitas de funcionarios iraquíes y paquistaníes.
La incertidumbre restante es si Trump aliviará discretamente las sanciones sobre Irán, y si Irán se retirará mientras está en ventaja. Si Trump mantiene la presión máxima, Irán podría necesitar llevar a cabo nuevos ataques y alteraciones en el petróleo para amenazar la economía de Trump y fomentar el alivio de sanciones. De lo contrario, Irán, percibiendo el miedo americano y saudí, podría excederse y cometer una provocación que requiera una respuesta estadounidense mayor, reescalando así las tensiones. Aunque las limitaciones económicas y electorales de Trump sugieren que él aflojará las sanciones de forma encubierta, el apetito por el riesgo de Irán es aparentemente muy alto: Abqaiq podría haber salido terriblemente mal. También tiene la oportunidad de mostrar músculo y demostrar la inconstancia estadounidense ante la región. Esto podría llevar a un error de cálculo y a un shock petrolero más significativo del que ya se ha visto.
Conclusión: Irán se ha mantenido firme en su posición mientras Estados Unidos, Arabia Saudita y sus aliados parecen estar capitulando. Tienen más que perder que ganar de un conflicto total. Pero la toma de decisiones de Irán es opaca y cualquier persistencia estadounidense con sanciones de máxima presión motivará provocaciones adicionales, escalada y interrupciones en el suministro de petróleo.
¿Haciendo a Rusia grande otra vez?
Los eventos recientes en Turquía y Siria no son una sorpresa. Hemos destacado durante mucho tiempo una intervención turca más profunda en Siria como un evento regional “cisne negro”. En agosto advertimos a los clientes que la relación personal Trump-Erdogan no salvaría a Turquía de las sanciones estadounidenses inminentes. En septiembre advertimos que la prima de riesgo geopolítico turca había colapsado, según nuestro indicador GeoRisk basado en el mercado, y que este colapso seguramente se revertiría de manera importante, enviando a la lira a la baja. Al cierre de este informe, los turcos han declarado una tregua para evitar sanciones, pero nada es seguro.
Putin ha aprovechado la oportunidad para capitalizar el retroceso de EE. UU.
Si Turquía es la perdedora, ¿quién es la ganadora? Primero, Trump, que se beneficia de cumplir una promesa de campaña de reducir la implicación estadounidense en guerras extranjeras, una postura que finalmente será recompensada (o al menos no castigada) por un público cansado de guerras.
Segundo, Irán y Rusia, los principales aliados de Siria, que han invertido mucho en mantener el régimen de Bashar al-Assad durante la guerra civil y ahora enfrentan la retirada estadounidense y tensiones elevadas con los aliados y socios de la región como resultado. Irán se beneficia al poder ampliar su arco estratégico, el llamado “Creciente Chiíta”, hasta el mar Mediterráneo. Rusia se beneficia al solidificar su estatus recuperado como actor principal en Oriente Medio —una indicación de la multipolaridad global.
El presidente Vladimir Putin ha aprovechado la oportunidad para capitalizar el retroceso de EE. UU. con visitas oficiales tanto a Arabia Saudita como a los EAU esta semana. Prometió tanto lazos económicos más fuertes como la capacidad de mediar en el poder regional.
En el frente económico, el Fondo Ruso de Inversión Directa (RDIF) eligió Arabia Saudita como sede de su primera oficina extranjera, señalando su interés en la región. Ya aprobó 25 proyectos conjuntos con inversiones valoradas en más de $2,5 mil millones. También se hablan de proyectos RDIF-Aramco en el sector de servicios petroleros por más de $1.000 millones y proyectos de conversión de petróleo y gas por más de $2.000 millones. Además, RDIF firmó múltiples acuerdos por $1,4 mil millones con socios emiratíes.
Gráfico 7
Rusia ha estado cumpliendo con los recortes de OPEP 2.0
Rusia Ha Estado Cumpliendo Con Los Recortes De La OPEP 2.0
Rusia Ha Estado Cumpliendo Con Los Recortes De La OPEP 2.0
Lo más importante es que saudíes y rusos comparten el mismo objetivo de apoyar los precios globales del petróleo y han estado gestionando conjuntamente la oferta de OPEP 2.0 desde 2017 (Gráfico 7).
El enfoque de Rusia en la región se centra en aumentar su influencia estratégica en todos los frentes.
Gráfico 8
Erdogan está jugando con las preocupaciones turcas sobre los refugiados sirios
Alrededor de Oriente Medio
Alrededor de Oriente Medio
Aunque los aliados de Rusia incluyen a Irán y Siria —rivales de Arabia Saudita—, se ha presentado como un socio pragmático para otras potencias, incluidas Turquía e incluso los saudíes y los estados del Golfo. Como tal, el Kremlin tiene influencia en ambos lados de la división regional, dándole el potencial de fungir como mediador de poder.
Sin embargo, cualquier compra saudí del sistema de defensa ruso S-400, largamente negociada, inquietaría a Estados Unidos. Turquía corre el riesgo de sufrir sanciones estadounidenses por la compra del mismo sistema.3 EE. UU. podría estar dispuesto a tolerar cierta influencia rusa incrementada en Oriente Medio, pero un acuerdo de defensa podría ser su línea roja. La administración Trump aún empuña el garrote de las sanciones económicas.
La creciente influencia rusa se extiende más allá de los estados del Golfo. La retirada estadounidense del noreste de Siria la semana pasada y la invasión turca son un regalo para los rusos. Ahora son la única gran potencia externa involucrada en Siria. Han abrazado esta posición, colocándose como mediadores entre el régimen sirio, con el que están aliados, y Turquía, así como con el archienemigo turco, los kurdos, que ahora carecen de apoyo estadounidense y deben recurrir a Siria y Rusia para algún tipo de arreglo que los proteja. Rusia, por tanto, ha consolidado su regreso como jugador estratégico en la región, tras su intervención inicial en Siria en 2015.
La incursión de Turquía en Siria es un intento del presidente Erdogan de enfrentarse a los kurdos sirios curtidos en batalla y evitar una frontera continua controlada por kurdos con Siria, además de distraer de su debilitada posición doméstica. Está esforzándose por ganar apoyo apelando a preocupaciones turcas más amplias sobre los refugiados sirios en Turquía (Gráfico 8). La intervención buscará crear un espacio para que los refugiados sean ubicados en el lado sirio de la frontera. Sin embargo, dado que hay poco apoyo popular interno para una intervención militar, corre el riesgo de alienar aún más a los votantes, que ya están perdiendo la paciencia con su partido gobernante, el Partido de la Justicia y el Desarrollo (AKP). Hasta ahora, la incursión cuenta con el apoyo oficial de todos los partidos políticos de Turquía excepto del Partido Democrático de los Pueblos kurdo (HDP). Sin embargo, esto cambiará a medida que la intervención conlleve sanciones económicas occidentales, un conflicto militar prolongado y beneficios concretos limitados aparte de la retirada de refugiados.
Gráfico 9
La ya vulnerable economía de Turquía sufrirá un golpe
La economía de Turquía, ya vulnerable, sufrirá un golpe.
La economía de Turquía, ya vulnerable, sufrirá un golpe.
La economía, ya vulnerable, probablemente sufrirá un golpe (Gráfico 9). Los mercados han reaccionado a las sanciones impuestas por EE. UU. hasta ahora con un suspiro de alivio, ya que no han sido tan dañinas como podrían haber sido —por ejemplo, los bancos turcos fueron perdonados.4 Sin embargo, este es solo el primer salvo y más sanciones están en camino: el Congreso se está moviendo para imponer sanciones por su cuenta, las cuales Trump probablemente no vete.
Además, la Unión Europea está siguiendo el ejemplo e imponiendo sus propias sanciones, incluidas las relativas a material militar. Volkswagen ya anunció que pospone la decisión final sobre si construir una planta de $1.100 millones en Turquía. Esto ocurre en un momento de sensibilidades ya existentes con la UE por las actividades de perforación de petróleo y gas de Turquía en aguas cercanas a Chipre. Los ministros de Asuntos Exteriores de la UE están respondiendo elaborando una lista de sanciones económicas.
Estos riesgos económicos probablemente frenarán el ciclo de recorte de tasas del banco central, ya que la lira y los activos financieros sufrirán un golpe.
Conclusión: El giro de EE. UU. lejos de Oriente Medio es un beneficio para Moscú, que busca mayor cooperación en el Golfo y gana influencia en Siria. Rusia se promociona como un jugador estratégico y un mediador eficaz.
La incursión de Erdogan en Siria, aunque motivada por la debilidad doméstica, perjudicará a la economía turca. Mantener una postura cautelosa sobre la moneda turca y los activos de riesgo.
Irak es el fulcro
La posición geográfica de Irak, encajada entre Arabia Saudita e Irán, lo convierte en el epicentro de la lucha por el poder regional. A raíz de la campaña de máxima presión de la administración Trump sobre Irán, hemos destacado con frecuencia que un medio dramático de represalia iraní, sin llegar a cerrar el tránsito en el Estrecho de Ormuz, es fomentar disturbios en un Irak ya inestable. Esto sería una amenaza tanto para la estrategia estadounidense como para los suministros petroleros mundiales.
Irak es el epicentro de la lucha por el poder regional.
En este contexto, la visita del reverenciado clérigo chiíta iraquí Muqtada al-Sadr a Irán el 10 de septiembre, apenas cuatro días antes del ataque a Saudi Aramco en septiembre, suscita interrogantes. Sadr es el actor clave en Irak hoy y, en los últimos dos años, había adoptado una posición de independencia nacional para Irak, evitando la dependencia excesiva de Irán.
Un acercamiento entre Sadr e Irán es un desarrollo doméstico negativo para Irak, que recientemente ha avanzado en reducir el control político y militar de Irán. Esto socavaría la estabilidad iraquí al aumentar las divisiones por ideología, secta, patrocinio económico y seguridad nacional.
Se especula que el viaje de Sadr tenía la intención de discutir al primer ministro Adel Abdul Mahdi, percibido como débil e incapaz de manejar los diversos poderes en la escena política iraquí. Las protestas violentas que sacuden Irak desde principios de septiembre respaldan esta evaluación.
Los manifestantes están motivados por el descontento con el desempleo, los servicios deficientes y la corrupción gubernamental, que se percibe que han empeorado sobre todo desde el inicio del mandato de Abdul Mahdi (Gráfico 10). Aunque Abdul Mahdi ha anunciado algunas reformas en respuesta al descontento popular, incluidas una reestructuración del gabinete y promesas de ayudas para los pobres, han hecho poco para calmar las protestas.
Las demandas populares son solo una de las amenazas existenciales que enfrenta el gobierno. El segundo y potencialmente más serio riesgo es la amenaza de seguridad. Irak ha fracasado en sus intentos de integrar formalmente a las Unidades de Movilización Popular (PMU), grupos paramilitares respaldados por Irán que fueron fundamentales en la derrota del ISIS, en las fuerzas de seguridad nacionales. Esto es esencial para evitar que Irán mantenga el control directo de las fuerzas de seguridad dentro de Irak. Una mayoría del público está de acuerdo en que las PMU no deberían desempeñar un papel en la política (Gráfico 11), reflejando la tendencia subyacente que demanda autonomía iraquí frente a Irán.
Gráfico 10
Aumento del descontento en Irak
Alrededor del Medio Oriente
Alrededor del Medio Oriente
Gráfico 11
Poco apoyo a un papel político para las PMU
Por todo el Medio Oriente
Por todo el Medio Oriente
Dado que las PMU son, en efecto, un término paraguas para ~50 grupos paramilitares predominantemente chiítas, existen divisiones internas dentro de las fuerzas que compiten por poder, legitimidad y recursos. Recientemente, han estado depurando a líderes de grupo percibidos como una amenaza para las fuerzas generales y el liderazgo superior que mantiene fuertes vínculos con Irán.
Gráfico 12
Irak está dividido por afiliación política
Alrededor del Medio Oriente
Alrededor del Medio Oriente
Esta lucha interna también refleja la lucha intra-chiíta por el poder entre los principales partidos políticos de Irak. Por un lado está el bloque conservador pro-Khamenei liderado por el ex primer ministro Nouri al-Maliki y el comandante de las PMU Hadi al-Ameri, y por otro está el líder reformista y nacionalista Muqtada al-Sadr, unido a Ammar al-Hakim. Dado que la mayoría de los iraquíes consideran que su país está dividido por afiliación política, esto representa un riesgo para la estabilidad interna (Gráfico 12).
Así, incluso si el riesgo más amplio de tensiones regionales disminuye y reduce la amenaza de sabotaje a la infraestructura y el transporte petrolero, la situación doméstica actual en Irak sigue siendo inquietante. Pero dado que no vemos aún una disminución de las tensiones regionales —ya sea por la máxima presión estadounidense o por la arrogancia iraní— esta dinámica se traduce en una amenaza activa para los suministros de petróleo, con 3.4 mm b/d de exportaciones concentradas en la ciudad sureña de Basora.
Conclusión: La mayor inestabilidad doméstica en Irak supone una amenaza no desdeñable para los suministros petroleros. Este riesgo se ve agravado por la ubicación de Irak como amortiguador geográfico entre los rivales regionales Irán y Arabia Saudita, y por el interés de Irán en fomentar disturbios para presionar a EE. UU. a relajar las sanciones.
Conclusiones de inversión
El hilo común en Oriente Medio es una amenaza persistente para el suministro mundial de petróleo tras el extraordinario ataque a Abqaiq.
Primero, no se puede afirmar con confianza que Irán se abstendrá de causar nuevas interrupciones petroleras, ya que está convencido de que el apetito de conflicto del presidente Trump es pequeño (y Trump está, de hecho, limitado por el temor a un shock petrolero). Al presidente Rohani le interesa desalojar a Trump del poder, algo que un shock petrolero podría lograr, y el Líder Supremo podría incluso estar dispuesto a arriesgar un conflicto con Estados Unidos como medio para aumentar el apoyo al régimen e infundir a una nueva generación un espíritu revolucionario. Irán pierde en una guerra total, pero Teherán está convencido de que EE. UU. no tiene la voluntad de emprender una guerra total.
Segundo, el interés de Rusia en la región no es generar una paz duradera sino llenar el vacío dejado por Estados Unidos y convertirse en mediador. Cualquier inestabilidad simplemente aumenta los precios del petróleo, lo cual es positivo para Rusia.
Tercero, la inestabilidad de Irak está impulsada tanto por factores domésticos como internacionales. Es casi imposible diferenciar entre ambos. La arrogancia iraní podría manifestarse en sabotajes en Irak. O Irak podría desestabilizarse bajo las presiones regionales con mínima incitación iraní. De una u otra manera, la escasa capacidad de producción de reserva mundial actual podría verse afectada antes de lo esperado si se producen escaseces.
Tomar posiciones largas en crudo al contado.
En cuanto a las acciones, con una tregua EE. UU.-China en marcha y poca probabilidad de un Brexit sin acuerdo, vemos reforzada nuestra perspectiva cíclicamente positiva, aunque mantenemos cautela a corto plazo debido a la política interna estadounidense. En términos de enfoque de acciones, tenemos sobrepeso en acciones europeas en mercados desarrollados y en acciones del sudeste asiático en mercados emergentes.
Roukaya Ibrahim, Editora/Estratega Estrategia geopolítica RoukayaI@bcaresearch.com
Notas al pie
1 La rama sudairi de la familia al-Saud está compuesta por los siete hijos del difunto rey Abdulaziz y Hussa al-Sudairi de la poderosa tribu de Najd.
2 Véase TRT World “Killing of Saudi King’s Personal Bodyguard Triggers Speculation,” 2 de octubre de 2019, disponible en https://www.trtworld.com.
3 A raíz del ataque a las instalaciones petroleras de Saudi Aramco, el presidente Putin se burló de EE. UU. recomendando que Arabia Saudita siguiera los pasos de Irán y Turquía en la compra de los sistemas de defensa aérea rusos S-300 o S-400.
4 Las penalizaciones de EE. UU. incluyen sanciones contra funcionarios actuales y anteriores del gobierno turco, un aumento de aranceles sobre las importaciones de acero turco hasta el 50 por ciento y la suspensión de las negociaciones sobre un acuerdo comercial de $100.000 millones.
Overweight (Downgrade Alert) Banks got earnings season off to a great start with heavyweight JPM (and the majority of the rest of the industry) reporting solid earnings. One of the key risks to our overweight banks call that we have been highlighting recently is the inverted yield curve infecting net interest margins (NIM), and JPM acknowledged a more “challenging interest rate backdrop” and that the economy had “slowed slightly”. Importantly, the previous drubbing in interest rates is stimulating credit demand and providing a volume offset across the board as highlighted by our in-house calculated aggregate Fed Senior Loan Officer survey indicators (middle & bottom panels). Bottom Line: Stay overweight the compellingly valued S&P banks index, but keep the index on downgrade watch courtesy of NIM and manufacturing sector related risks. The ticker symbols for the stocks in this index are: BLBG: S5BANKX – WFC, JPM, BAC, C, USB, PNC, BBT, STI, MTB, FITB, CFG, RF, KEY, HBAN, CMA, ZION, PBCT, SIVB, FRC.
The “hard” economic data paints a much rosier picture that the “soft” survey data. Industrial production has already bounced off its lows and, unlike the ISM Manufacturing PMI, has not yet approached 2015/16 levels. Similarly, new orders for capital goods are…
The late-1990s and the 2015/16 periods are appropriate comparables for today’s global growth slowdown. The current spate of weakness will stay confined within the manufacturing sector and will not spread into the broader economy, which would tip the U.S. into…
Pervasive global policy uncertainty continues to fuel USD safe-haven demand. This keeps the Fed’s broad trade-weighted dollar index for goods close to record highs, which continues to stifle oil demand. At present, we do not expect this pervasive uncertainty to dissipate. For this reason, we are lowering our oil-demand growth expectation slightly for this year and next. Our estimate of global supply growth is slightly lower for this year and next, as well; we continue to expect OPEC 2.0 to maintain production discipline and for capital markets to restrain U.S. shale-oil growth.1 Our price forecast for 4Q19 is $66/bbl on average, an estimate that includes a risk premium reflecting continued tension in the Persian Gulf. Our updated supply-demand balances for 2020 reduce our Brent price forecast to $70/bbl versus our earlier expectation of $74/bbl. We continue to expect WTI to trade $4.00/bbl below Brent next year. Highlights Energy: Overweight. The Trump administration likely will not renew Chevron’s waiver to operate in Venezuela when it expires October 25. This raises the likelihood the country’s oil output will fall below 300k b/d, down from the 650k b/d we currently estimate.2 Production could revive next year, if Russian or Chinese firms step in to fill the void. This is not certain, however, as the U.S. is pressing both to end their support for the Maduro regime. Separately, the Aramco IPO could occur as early as November, according to press reports. Base Metals: Neutral. Copper treatment and refining charges in Asia are staging a recovery, clocking in at $56.70/MT at the end of last week, according to Metal Bulletin’s Fastmarkets. The MB index fell to a record low of $49.20/MT in late August. Precious Metals: Neutral. Gold volatility remains elevated – standing at 15.1% p.a. on the COMEX – as markets continue to process news re a partial easing of tensions in the Sino-US trade war. Geopolitical tensions, which now encompass Turkey-US relations, remain elevated. Ags/Softs: Underweight. Uncertainty around a partial deal involving ag exports from the U.S. to China remains high, as negotiators deliberately minimize expectations of a successful outcome. The big sticking point appears to be whether U.S. tariffs on Chinese imports due to kick in in December will be removed. Feature Uncertainty arising from global economic policy risk continues to dominate commodity markets. This has been the case going on three years. While it is ubiquitous, it is difficult to isolate. In earlier research, we noted the tightening of global financial conditions – largely the result of the Fed’s rates normalization policy, which resulted in four rate hikes last year, and China’s deleveraging policy – were responsible for the sharp slowing of oil demand seen in 2H18-1H19.3 Recently concluded research allows us to extend our earlier thesis to account for the effect of pervasive global policy uncertainty over the past three years, which has dominated our analysis of commodity markets generally, oil in particular. To wit: We find a strong, positive correlation between uncertainty, as measured by the Baker-Bloom-Davis Global Economic Policy Uncertainty (GEPU) index, and the Fed's USD broad trade-weighted index for goods (TWIBG) from January 2017 to now (Chart of the Week).4 Chart of the WeekUSD Absorbs Global Policy Uncertainty USD Absorbs Global Uncertainty Sudden policy shifts have, over the past three years, resulted in a steady increase in the level of the GEPU index. Prior to 2017, the correlations between the GEPU index and the USD TWIBG were running at 33% and 63% for the periods 2000 to 2016 and 2010 to 2016, the post-GFC period for y/y returns. However, as right- and left-wing populism gained ground globally and monetary policy generally became more “data dependent” and ad hoc at the Fed, ECB and BoJ, the GEPU and USD TWIBG indices became highly correlated, surpassing 90% (Chart 2).5 This period saw the U.S. become more and more assertive vis-à-vis trade and foreign policy, particularly in re China, Iran and Venezuela, which caused those states to implement their own policy responses. In addition, as monetary policy generally became increasingly accommodative, central banks – and policy analysts – became less certain about the effects of their policies on the broader economy (e.g., the Fed shifting away from rates normalization, the ECB’s re-launching of QE, and the BoJ’s interest-rate targeting regime). Chart 2Co-Movement In GEPU, USD TWIBG Often, commodity markets were forced to adjust to sudden policy changes – e.g., the imposition of trade tariffs against China, or the granting of waivers to Iran’s eight largest importers in November 2018 just before oil-export sanctions were re-imposed. Sudden policy shifts have, over the past three years, resulted in a steady increase in the level of the GEPU index. Increasing uncertainty translated into a steadily increasing USD TWIBG, with safe-haven demand for dollars rising, as the Chart of the Week indicates. To date, we have not decomposed the drivers of monetary conditions, particularly in re central-bank accommodation versus global economic policy uncertainty on the evolution of the USD. The GEPU index hit a record high in August 2019, while the USD TWIBG hit a record in September 2019. It is possible the effects of general policy uncertainty could be cumulative – as earlier uncertainties remain unresolved and new ones are added to the global mix (e.g., US-Turkey foreign-policy tensions now have been added to other geopolitical risks). It is entirely possible global monetary policy easing – particularly from the Fed – is accommodating safe-haven demand accompanying higher uncertainty. If the Fed were to tighten while uncertainty remains elevated the USD could rally sharply and impact commodity demand even more. Persistent USD Strength Lowers Oil Price Forecast Based on our analysis, the effects of the uncertainty we observe in the USD above are transmitted to GDP globally, which feeds through to commodity demand. As the USD strengthens, it raises the local-currency cost of commodities and the cost of servicing USD-denominated debt ex-US. In addition, on the supply side, a stronger dollar lowers local production costs at the margin, which stokes deflation globally. All else equal, these effects push oil prices lower by reducing demand and increasing supply at the margin. On the back of a stronger USD and persistent uncertainty, we are once again lowering our estimate of global demand growth. This is most pronounced in EM economies (Chart 3), but there are feedback effects into DM in the form of reduced trade volumes, which hits manufacturing economies like Germany harder than service-dominated economies like the US. On the back of a stronger USD and persistent uncertainty, we are once again lowering our estimate of global demand growth to 1.13mm b/d this year and 1.40mm b/d in 2020 (Chart 4). This is down slightly from 1.2mm b/d this year and 1.5mm b/d next year. In line with the U.S. EIA, we also lowered our estimate of 2018 demand, which has the effect reducing the level of demand we expect in 2019 and 2020. Chart 3Local-Currency Oil Costs Are High Chart 4BCA Research Supply-Demand Balances We maintain our expectation fiscal and monetary stimulus globally will revive demand, but, given the deleterious effects of global uncertainty and its effects on demand via the USD, we are moderating our position some, as the downward adjustment to consumption indicates. On the supply side, we expect KSA’s output to be fully restored by November, and for production in the Kingdom to average 9.9mm b/d in October and November. We are expecting overall OPEC 2.0 output growth of 250k b/d on average in the 2Q20 to 4Q20 interval, down from our previous growth estimate of 500k b/d. In the US, we expect shale-oil output to grow 900k b/d in 2020, versus 1.3mm b/d in 2019, which will leave overall U.S. crude output at 13.3mm b/d next year on average, as capital-market constraints continue to act as a governor on total output (Chart 5). Chart 5U.S. Shale-Oil Output Will Remain Capital-Constrained Overall, we expect global supply to finish 2019 at 100.8mm b/d and at 102.3mm b/d next year, which is down slightly from our earlier estimates (Table 1). Even with demand moderating, we expect inventories to continue to draw this year and into 3Q20 before they resume building, as the combination of OPEC 2.0 production discipline and capital markets constrain output (Chart 6). Chart 6OECD Oil Inventories On Track To Draw Table 1 Investment Implications Continued voluntary and involuntary production restraint will allow global inventories to draw despite slightly lower demand. Given our supply-demand expectations, we forecast Brent will trade lower next year, at $70/bbl on average versus our earlier expectation of $74/bbl. This is ~ $10/bbl above the median consensus. We continue to expect WTI to trade $4.00/bbl below Brent next year. Continued voluntary and involuntary production restraint will allow global inventories to draw despite slightly lower demand, which will keep Brent and WTI forward curves backwardated next year (WTI was in a slight carry earlier this week, while Brent was backwardated). We would caution that any resolution of the profound uncertainty currently dogging global markets could unleash pent-up demand that would sharply rally commodities generally, and oil in particular. This could take the form of a broad trade agreement that ends the Sino-US trade war – an unlikely, but not impossible, turn of events – or an unexpected reduction in tensions in the Persian Gulf, again, unlikely but not impossible. Bottom Line: Resolution of global policy uncertainty would revive commodity demand, as safe-haven USD demand gives way to higher consumer spending, renewed growth in global trade and investment. Until then, uncertainty will continue to hamper commodity demand growth, particularly for oil. Robert P. Ryan, Chief Commodity & Energy Strategist rryan@bcaresearch.com Hugo Bélanger, Senior Analyst Commodity & Energy Strategy HugoB@bcaresearch.com Footnotes 1 OPEC 2.0 is the moniker we coined for the producer coalition formed at the end of 2016 to regain control of production following the disastrous market-share war launched by OPEC in 2014, which took Brent prices from above $100/bbl to $26/bbl by early 2016. The coalition is led by the Kingdom of Saudi Arabia (KSA) and Russia. 2 Please see Venezuelan oil output could be halved without Chevron waiver extension: analysts, posted by S&P Global Platts October 14, 2019. 3 Please see our report entitle Central Bank Easing Key To Oil Prices, published September 5, 2019. It is available at ces.bcaresearch.com. 4 This GEPU is a monthly GDP-weighted index of newspaper headlines containing a list of words related to three categories – “economy,” “policy” and “uncertainty.” Newspapers from 20 countries representing almost 80% of global GDP (on an exchange-weighted basis) are scoured monthly to create the index. Please see GEPU and Baker-Bloom-Davis for additional information. 5 Both series are plotted as percent changes y/y in Chart 2. For the 2017 - 2019 period, the coefficient of determination for this model is 0.81 using a regression of the USD on the GEPU. There was no statistically significant relationship between them either from 2000 to 2016, or from 2010 to 2016. Insert SOFTS text here Investment Views and Themes Recommendations Strategic Recommendations Tactical Trades TRADE RECOMMENDATION PERFORMANCE IN 2019 Q3 Commodity Prices and Plays Reference Table Trades Closed in 2019 Summary of Closed Trades
A more speculative and higher octane vehicle to explore the trade war-related mispricing from Part I of this Insight is via a long S&P machinery/short S&P semiconductors pair trade. Most of the drivers mentioned in Part I also hold true in this subsector market-neutral trade, but we have to introduce another key driver: China. Encouragingly, China’s fiscal and credit impulse signals that a bottom in relative share prices is likely already in place. If this leading indicator proves accurate in the coming months, then relative share prices can spike 20%, near the late-2018 highs (top panel). Moreover, Chinese money supply growth is showing some signs of life and capital committed to infrastructure spending is coming out of hibernation (second & bottom panels). Goldman Sachs’ China current activity indicator is on a similar upward trajectory, underscoring that the path of least resistance is higher for relative share prices (third panel). Bottom Line: We have initiated a long S&P industrials/short S&P tech pair trade and a long S&P machinery/short S&P semiconductors pair trade in yesterday’s Weekly Report.
In this Monday’s Weekly Report we initiated a new long/short trade idea that will generate alpha regardless of the pair trade war outcome: long industrials/short tech. If the U.S. and China manage to iron out their differences and strike a deal, industrials should benefit from a greater catch-up phase because they have been depressed over the past two years, while tech stocks are near relative all-time highs. In contrast, a “no deal” scenario, should also re-concentrate investors’ minds and lead to relative selling in tech stocks versus their already beaten-down deep cyclical peers: industrials. Three key macro forces will be driving the rebound in the price ratio. First, were the deal to get struck, growth expectations will pick up pushing rates higher, which are a boon for industrials and a bane for high P/E tech stocks (top panel). Second, we expect the ISM manufacturing survey to outshine the San Francisco Fed’s Tech Pulse Index (middle panel). Finally, relative capital expenditure outlays should also veer in favor of industrials as previously mothballed infrastructure projects will come out of hibernation (bottom panel). On the other hand, should a “no-deal” scenario occur, we doubt that these three macro forces that we identified would sink further (please see the next Insight).

