Economic Growth
Puntos destacados
El acuerdo comercial interino de "fase 1" alcanzado la semana pasada representa un avance significativo hacia una distensión en la guerra comercial entre China y EE. UU.
Independientemente de lo que ocurra después en las negociaciones del Brexit, se evitará una salida dura. Mantener posición larga en la libra.
Es probable que el crecimiento de los beneficios en EE. UU. sea plano en el tercer trimestre, en contraste con las expectativas "bottom-up" de una caída interanual.
El crecimiento de los beneficios debería repuntar a medida que el crecimiento global vuelva a acelerarse hacia fin de año.
Un crecimiento global más fuerte presionará a la baja al dólar estadounidense.
Mantener sobreponderación en acciones globales respecto a los bonos en un horizonte de 12 meses.
Las acciones cíclicas deberían comenzar a superar a las defensivas. El sector financiero finalmente tendrá su momento de gloria.
Vientos favorables del comercio
En nuestra Perspectiva estratégica del cuarto trimestre publicada hace dos semanas, argumentamos que las acciones globales habían entrado en una fase de "demuéstramelo", lo que significa que sería necesaria evidencia tangible de una desescalada en la guerra comercial y una recuperación del crecimiento global para que los índices bursátiles subieran.1
Recibimos algunas noticias positivas en el frente comercial el pasado viernes. A cambio de suspender la subida prevista de aranceles del 15 de octubre del 25% al 30% sobre $250 mil millones de importaciones chinas, China acordó comprar entre $40 y $50 mil millones de dólares de productos agrícolas estadounidenses por año, mejorar el acceso al mercado para las empresas de servicios financieros de EE. UU. y aumentar la transparencia en la gestión del tipo de cambio.
Admitimos que aún queda mucho por hacer. El texto del acuerdo aún no se ha finalizado. Ambas partes apuntan a concluir el pacto para la cumbre de la APEC en Santiago, Chile, los días 16 y 17 de noviembre. Teniendo en cuenta que quedan sin resolver una serie de cuestiones clave, incluyendo qué tipo de mecanismos de cumplimiento y resolución se incluirán en el acuerdo, son posibles más retrasos o incluso un colapso en las conversaciones.
El acuerdo interino pactado la semana pasada también aplaza la espinosa cuestión de cómo manejar las protecciones de propiedad intelectual a una "fase 2" de las negociaciones programada para comenzar poco después de que se cierre la "fase 1".
Según la independiente y bipartidista Comisión sobre el robo de la propiedad intelectual estadounidense, los productores de EE. UU. pierden entre $225 y $600 mil millones anuales por el robo de PI.2 China a menudo ha sido considerada entre los peores infractores.
Dada la importancia del tema de la PI, será necesario un progreso significativo para asegurar que no se introduzcan aranceles del 15% sobre aproximadamente $160 mil millones de importaciones chinas el 15 de diciembre.
Trump quiere un acuerdo
A pesar de los muchos obstáculos que quedan, los acontecimientos de la semana pasada aumentan significativamente las probabilidades de una distensión en la guerra comercial de 18 meses. Como autoproclamado "maestro negociador", el presidente Trump ha puesto en juego su credibilidad al describir las negociaciones como un "festival de amor", llamar al pacto comercial "el mayor y mejor acuerdo jamás hecho para nuestros grandes y patrióticos agricultores" y decir que tiene "poca duda" de que se alcanzará un acuerdo final. Al igual que hizo con el sucesor del TLCAN, el USMCA —un acuerdo que es sustantivamente similar al que reemplazó— es probable que Trump pase a modo de promoción, pregonando el nuevo acuerdo "tremendo" que ha negociado en nombre del pueblo estadounidense.
Desde el punto de vista político, esto tiene perfecto sentido. Con razón o sin ella, los votantes valoran más a Trump por su manejo de la economía que por cualquier otra cosa (Gráfico 1). Una guerra comercial prolongada socavaría la economía estadounidense y, por tanto, dañaría las perspectivas de reelección de Trump.
Gráfico 1
Trump recibe calificaciones relativamente altas por su manejo de la economía, pero no por mucho más
Kumbaya
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Gráfico 2
Las empresas chinas no están soportando la mayor parte de los aranceles
Kumbaya
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A pesar de sus afirmaciones en sentido contrario, la evidencia sugiere firmemente que son los consumidores estadounidenses, más que las empresas chinas, quienes están pagando la mayor parte de los aranceles. Gráfico 2 muestra que los precios de importación de EE. UU. desde China apenas han disminuido, aun cuando las tasas arancelarias sobre las importaciones chinas han aumentado. En la medida en que las últimas rondas de aranceles se centran en bienes chinos para los que hay poca competencia en EE. UU. o en terceros países, la capacidad de los productores chinos para repercutir el coste de los aranceles solo aumentará.
Si se implementaran todas las subidas de aranceles anunciadas, la tasa arancelaria efectiva sobre las importaciones chinas subiría desde alrededor del 15% a finales de agosto hasta un máximo del 25% en diciembre (Gráfico 3). Tal tasa arancelaria reduciría los ingresos disponibles de los hogares estadounidenses en más de $100 mil millones de dólares, borrando la mayor parte de las ganancias de los recortes fiscales de 2017. Trump no puede permitir que la guerra comercial llegue a ese punto.
Gráfico 3
Las sucesivas rondas de aranceles han empezado a acumularse
Las sucesivas rondas de aranceles han empezado a acumularse.
Las sucesivas rondas de aranceles han empezado a acumularse.
¿China adoptará una postura dura?
Un riesgo para una resolución favorable de la guerra comercial es que China vea cada vez más a Trump como desesperado por cerrar un acuerdo. Esto podría llevar a los chinos a adoptar una postura dura en las negociaciones. Aunque no se puede descartar este riesgo, lo atenuamos por tres razones:
Primero, aunque los exportadores chinos han podido mantener cierto poder de fijación de precios durante la guerra comercial, los volúmenes comerciales han sufrido, con las exportaciones a EE. UU. cayendo casi un 22% interanual en septiembre.
Segundo, como han demostrado las sanciones paralizantes contra ZTE, China sigue siendo muy dependiente de las tecnologías estadounidenses. Esto le da a Trump mucha palanca en las negociaciones comerciales.
Gráfico 4
¿Quién ganará la nominación demócrata de 2020?
Kumbaya
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Tercero, como al propio Trump le gusta decir, a China le resultará más fácil negociar con él durante su primer mandato que en un segundo. Esperar que Trump perdiera su intento de reelección podría haber tenido sentido para China hace unos meses cuando Joe Biden iba por delante en las encuestas; pero ahora que Elizabeth Warren ha emergido como la favorita para asegurar la nominación demócrata, esa esperanza se ha desvanecido (Gráfico 4). Como señalamos hace varias semanas, es probable que China encuentre a Warren no menos problemática en asuntos comerciales que a Trump.3
Todo esto sugiere que China, al igual que Trump, buscará formas de enfriar las tensiones comerciales en las próximas semanas.
¿Avance en el Brexit?
Cuando se cierra esta edición, las perspectivas de un acuerdo del Brexit han mejorado. Aunque los detalles aún no se han publicado, el acuerdo propuesto pondría efectivamente a Irlanda del Norte en una verdadera superposición cuántica donde está tanto en el mercado común europeo como en el Reino Unido al mismo tiempo. Esta hazaña se conseguiría manteniendo a Irlanda del Norte dentro de la jurisdicción política del Reino Unido pero aún alineada con las normas regulatorias de la UE.
Las negociaciones aún podrían torcerse. A pesar de la garantía del primer ministro Boris Johnson de que logró "un gran nuevo acuerdo", el socio de coalición de los conservadores, el Partido Unionista Democrático de Irlanda del Norte, todavía está reteniendo su apoyo al pacto. El líder laborista Jeremy Corbyn también ha rechazado el acuerdo, diciendo que es aún peor que el pacto originalmente propuesto por Theresa May.
Independientemente de lo que ocurra en los próximos días, seguimos pensando que se evitará un Brexit duro. A lo largo de todo el calvario del Brexit, hemos sostenido que no existía suficiente apoyo político dentro de la clase dirigente británica para un Brexit sin acuerdo. Esa convicción solo se ha reforzado a medida que los datos de opinión han revelado que una mayor proporción de votantes elegiría permanecer en la UE si se celebrara otro referéndum (Gráfico 5).
Hemos mantenido una posición larga en la libra frente al euro desde el 3 de agosto de 2017. La operación ha ganado un 6.6% en este periodo. Los inversores deberían mantener esta posición. Basándonos en los diferenciales de tasas de interés reales, GBP/EUR debería cotizar cerca de 1.30 en lugar del nivel actual de 1.16 (Gráfico 6). Esperamos que el cruce se mueva hacia su valor justo a medida que disminuyan aún más los riesgos de un Brexit duro.
Gráfico 5
Angustia por el Brexit: un caso de arrepentimiento por Brexit
Angustia por el Brexit: Un caso de Bremorse
Angustia por el Brexit: Un caso de Bremorse
Gráfico 6
Importante potencial alcista en la libra
Potencial Alcista Sustancial en la Libra
Potencial Alcista Sustancial en la Libra
Mejoran las perspectivas de crecimiento global
Gráfico 7
La desaceleración del crecimiento ha sido más pronunciada en los datos blandos
La desaceleración del crecimiento ha sido más pronunciada en los datos suaves
La desaceleración del crecimiento ha sido más pronunciada en los datos suaves
Gráfico 8
La producción manufacturera se recupera en medio del desplome del ISM
La producción manufacturera se recupera en medio de la caída del ISM
La producción manufacturera se recupera en medio de la caída del ISM
Una distensión en la guerra comercial y una resolución de la saga del Brexit deberían ayudar a sostener el crecimiento global. La debilidad en los datos económicos ha sido mucho más pronunciada en las medidas denominadas "blandas", como las encuestas empresariales, que en las medidas "duras" como la producción industrial (Gráfico 7). Notablemente, la producción manufacturera estadounidense se ha estabilizado en los últimos tres meses, aun cuando el índice manufacturero ISM se ha desplomado (Gráfico 8). A medida que el sentimiento se recupere, los datos blandos deberían mejorar.
Las condiciones financieras globales se han relajado significativamente en los últimos cinco meses, en gran parte gracias al giro acomodaticio de la mayoría de los bancos centrales (Gráfico 9). El número neto de bancos centrales que recortan tasas suele adelantar al PMI manufacturero global entre 6 y 9 meses (Gráfico 10). Además, la decisión de la Fed de volver a comprar bonos del Tesoro aumentará la liquidez en dólares, contribuyendo así a unas condiciones financieras más laxas.
Gráfico 9
Condiciones financieras más fáciles impulsarán el crecimiento global
Condiciones financieras más favorables impulsarán el crecimiento mundial
Condiciones financieras más favorables impulsarán el crecimiento mundial
Gráfico 10
Los efectos de la relajación de la política monetaria deberían filtrarse pronto a la economía
Los efectos de la flexibilización de la política monetaria deberían llegar pronto a la economía.
Los efectos de la flexibilización de la política monetaria deberían llegar pronto a la economía.
Un estímulo chino reforzado también debería ayudar a activar el crecimiento global. El crecimiento del dinero y del crédito en China superó las expectativas en septiembre. El PBoC ha estado recortando los requisitos de reservas, lo que ha contribuido a reducir las tasas interbancarias. Es probable que se realicen nuevos recortes a la facilidad de financiación a medio plazo durante el resto de este año. Los cambios en el crecimiento del crédito chino adelantan al crecimiento global en aproximadamente nueve meses (Gráfico 11).
Gráfico 11
El crédito chino debería apoyar la recuperación del crecimiento global
El crédito chino debería respaldar la recuperación del crecimiento mundial
El crédito chino debería respaldar la recuperación del crecimiento mundial
Mantener sobreponderación en acciones globales
Aunque el camino para finalizar un acuerdo de "fase 1" a tiempo para la cumbre de la APEC probablemente será accidentado, reiteramos nuestra recomendación de que los inversores sobreponderen acciones globales frente a bonos en un horizonte de 12 meses.
Esperamos mejorar la valoración de las acciones de mercados emergentes (EM) y europeas en las próximas semanas una vez que veamos más evidencia de que el crecimiento global está tocando fondo.
En última instancia, la trayectoria de las acciones dependerá de lo que ocurra con los beneficios. La temporada de resultados en EE. UU. comenzó esta semana. Hasta la semana pasada, los analistas esperaban que las EPS del S&P 500 disminuyeran un 4.6% en el tercer trimestre respecto al mismo trimestre del año anterior, según datos compilados por FactSet. Tenga en cuenta, sin embargo, que el crecimiento de las EPS ha superado las estimaciones en alrededor de cuatro puntos porcentuales desde 2015 (Gráfico 12). Por tanto, una apuesta razonable es que los beneficios estadounidenses se mantendrán planos este trimestre, superando una baja barrera de expectativas.
Gráfico 12
Las EPS reales generalmente han superado las estimaciones
Kumbaya
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Gráfico 13
Los beneficios y el PIB nominal tienden a moverse al unísono
Las ganancias y el crecimiento del PIB nominal tienden a moverse al unísono
Las ganancias y el crecimiento del PIB nominal tienden a moverse al unísono
El hecho de que el 83% de las 63 empresas del S&P 500 que han informado beneficios hasta ahora hayan superado las estimaciones —mejor que la media histórica del 64%— respalda la opinión de que las estimaciones actuales para el tercer trimestre son demasiado pesimistas.
Mirando hacia adelante, el crecimiento de los beneficios debería mejorar a medida que se acelere el crecimiento del PIB nominal (Gráfico 13).
Las acciones europeas y de mercados emergentes generalmente superan al referente global cuando el crecimiento global mejora (Gráfico 14). Esto se debe a la naturaleza más cíclica de sus mercados bursátiles. Además, como moneda contracíclica, el dólar tiende a debilitarse en un entorno de crecimiento más rápido. Un dólar más débil beneficia de manera desproporcionada a las acciones cíclicas (Gráfico 15).
Gráfico 14
Las acciones de EM y de la zona euro suelen superar cuando mejora el crecimiento global
Las acciones de los mercados emergentes y de la zona del euro suelen tener un mejor rendimiento cuando mejora el crecimiento global.
Las acciones de los mercados emergentes y de la zona del euro suelen tener un mejor rendimiento cuando mejora el crecimiento global.
Gráfico 15
Las acciones cíclicas superarán si el dólar se debilita
Las acciones cíclicas tendrán mejor desempeño si el dólar se debilita
Las acciones cíclicas tendrán mejor desempeño si el dólar se debilita
Incluiríamos a los financieros en nuestra definición de sectores cíclicos. A medida que mejore el crecimiento global, los rendimientos de los bonos a largo plazo aumentarán en el margen. Dado que los bancos centrales no tienen prisa por subir las tasas, las curvas de rendimiento se empinarán. Esto impulsará los beneficios bancarios y los precios de las acciones (Gráfico 16).
Las acciones cíclicas están actualmente bastante baratas en comparación con las defensivas (Gráfico 17). Del mismo modo, las acciones no estadounidenses son relativamente baratas en comparación con sus homólogas estadounidenses, incluso si se ajusta por diferencias en la composición sectorial entre regiones. Mientras que las acciones estadounidenses cotizan a 17.5 veces las ganancias a futuro, las acciones internacionales cotizan a un PER a futuro más atractivo de 13.7. La combinación de mayores rentabilidades por beneficios y tipos de interés más bajos en el extranjero implica que la prima de riesgo de la renta variable es aproximadamente dos puntos porcentuales más alta fuera de Estados Unidos (Gráfico 18).
Gráfico 16
Curvas de rendimiento más empinadas beneficiarán a los financieros
Curvas de rendimiento más pronunciadas beneficiarán al sector financiero
Curvas de rendimiento más pronunciadas beneficiarán al sector financiero
Gráfico 17
Las acciones cíclicas son más atractivas que las defensivas
Las acciones cíclicas son más atractivas que las defensivas
Las acciones cíclicas son más atractivas que las defensivas
Gráfico 18
La prima de riesgo de la renta variable es bastante alta, especialmente fuera de EE. UU.
La prima de riesgo de las acciones es bastante alta, especialmente fuera de Estados Unidos.
La prima de riesgo de las acciones es bastante alta, especialmente fuera de Estados Unidos.
Esperamos mejorar la valoración de las acciones de mercados emergentes (EM) y europeas en las próximas semanas una vez que veamos más evidencia de que el crecimiento global está tocando fondo.
Peter Berezin, Jefe de Estrategia Global Estrategia Global de Inversiones peterb@bcaresearch.com
Notas al pie
1Consulte Estrategia Global de Inversiones, “Perspectiva estratégica del cuarto trimestre de 2019: un mercado 'muéstrame',” con fecha 4 de octubre de 2019.
2 “Actualización del Informe de la Comisión sobre el Robo de la Propiedad Intelectual: El informe de la Commission on the Theft of American Intellectual Property,” The National Bureau of Asian Research, 2017.
3Consulte Global Investment Strategy Weekly Report, “Elizabeth Warren y los mercados,” con fecha 13 de septiembre de 2019.
Estrategia & tendencias del mercado
Modelo MacroQuant y puntajes subjetivos actuales
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Recomendaciones estratégicas
Operaciones cerradas
Aspectos destacados
PRONÓSTICOS DEL MERCADO
Perspectiva estratégica del cuarto trimestre de 2019: un mercado "muéstrame"
Por favor, proporcione únicamente el texto traducido en su respuesta, sin comentarios ni formato adicional.
Perspectiva estratégica del cuarto trimestre de 2019: un mercado "muéstrame"
Por favor, proporcione únicamente el texto traducido en su respuesta, sin comentarios ni formato adicional.
Estrategia de inversión: Los mercados han entrado en una fase de “muéstrame”. Serán necesarios mejores datos económicos y avances significativos en las negociaciones comerciales para que las acciones suban de forma sostenible. Creemos que se producirán ambas condiciones previas. Hasta entonces, los activos de riesgo podrían sufrir presión.
Asignación global de activos: Los inversores deberían sobreponderar acciones frente a bonos en un horizonte de 12 meses, pero mantener posiciones de efectivo por encima de lo normal en el corto plazo como cobertura contra riesgos a la baja.
Renta variable: Las acciones de mercados emergentes y europeas superarán al resto una vez que el crecimiento global toque fondo. Los sectores cíclicos, incluidos los financieros, también comenzarán a superar a los defensivos cuando el ciclo de crecimiento cambie.
Bonos: Los bancos centrales permanecerán dovish, pero los rendimientos subirán modestamente por un crecimiento global más fuerte. Favorezca el crédito corporativo high-yield sobre los bonos gubernamentales.
Divisas: Como moneda contracíclica, el dólar estadounidense debería alcanzar su pico más adelante este año.
Materias primas: Los precios del petróleo y de los metales industriales subirán. Los precios del oro han entrado en una fase de consolidación, pero deberían brillar de nuevo a finales del próximo año o en 2021 cuando la inflación finalmente se dispare.
Destacado
Estimado cliente,
En lugar de este informe, ofrecí un seminario web el lunes 7 de octubre a las 10:00 AM EDT, en el que analicé los principales temas y perspectivas de inversión que, en mi opinión, se desarrollarán durante el resto del año y más allá.
Atentamente, Peter Berezin, estratega global jefe
I. Perspectiva macro global
Una fase de prueba para la economía mundial
La economía mundial ha llegado a una encrucijada crítica. El crecimiento se ha ralentizado desde principios de 2018, alcanzando lo que muchos considerarían una “velocidad de estancamiento”. Este es el punto en el que la debilidad económica empieza a alimentarse a sí misma, pudiendo desencadenar una recesión.
¿Empeorará la desaceleración del crecimiento? Nuestra hipótesis es que no. Las condiciones financieras globales se han relajado significativamente en los últimos cuatro meses, gracias en parte al giro dovish de la mayoría de los bancos centrales. Condiciones financieras más laxas suelen ser favorables para el crecimiento global (Gráfico 1). Nuestro indicador líder global se ha recuperado, principalmente debido a una mejora marginal en los datos de los mercados emergentes (Gráfico 2).
Gráfico 1
El alivio de las condiciones financieras impulsará el crecimiento global
Condiciones Financieras Más Favorables Impulsarán el Crecimiento Global
Condiciones Financieras Más Favorables Impulsarán el Crecimiento Global
Gráfico 2
El LEI global se ha recuperado de sus mínimos
Global LEI se ha alejado de sus mínimos
Global LEI se ha alejado de sus mínimos
Una cuestión importante es si la debilidad en el sector manufacturero se extenderá al sector de servicios, mucho más grande. Hay alguna evidencia de que esto está ocurriendo, siendo la publicación de ayer del ISM no manufacturero, más débil de lo esperado, el último ejemplo. No obstante, la desaceleración de la actividad del sector servicios ha sido hasta ahora limitada (Gráfico 3). Incluso en Alemania, con su amplia base manufacturera, el PMI del sector servicios se mantiene en territorio expansivo. Esta es una diferencia clave con los periodos 2001/02 y 2008/09, cuando la actividad del sector servicios colapsó al mismo tiempo que la manufacturera.
Gráfico 3A
El sector servicios se ha debilitado menos que la industria (I)
El sector de servicios se ha moderado menos que la industria manufacturera (I)
El sector de servicios se ha moderado menos que la industria manufacturera (I)
Gráfico 3B
El sector servicios se ha debilitado menos que la industria (II)
El sector servicios se ha moderado menos que la industria manufacturera (II)
El sector servicios se ha moderado menos que la industria manufacturera (II)
La desaceleración provocada por los automóviles
Si se preguntara a la mayoría de los inversores las razones detrás de la desaceleración manufacturera, probablemente citarían la guerra comercial o la campaña de desapalancamiento de China. Ambas son razones válidas, pero hay un culpable menos conocido: el sector automotriz.
Según WardsAuto, las ventas mundiales de automóviles cayeron más del 5% en la primera mitad del año, con diferencia la mayor caída desde la Gran Recesión (Gráfico 4). La producción disminuyó aún más.
Gráfico 4
La debilidad del sector automotriz ha agravado la caída de la industria manufacturera
La debilidad del sector automotriz ha exacerbado la desaceleración del sector manufacturero.
La debilidad del sector automotriz ha exacerbado la desaceleración del sector manufacturero.
Gráfico 5
La demanda de automóviles en EE. UU. se está recuperando
La demanda de automóviles en EE. UU. se está recuperando
La demanda de automóviles en EE. UU. se está recuperando
La debilidad en el sector automotriz mundial refleja una variedad de factores. Requisitos de emisiones más estrictos, incentivos fiscales que expiran, efectos rezagados de normas más estrictas para préstamos automotrices y las tensiones comerciales han desempeñado un papel. Además, la caída de los precios de la gasolina en 2015/16 probablemente adelantó algunas compras de automóviles. Esto sugiere que la desaceleración manufacturera mundial de 2015/16 pudo haber contribuido a sembrar las semillas de la actual.
El hecho de que la producción de automóviles esté cayendo más rápido que las ventas es alentador porque significa que se están agotando los inventarios excedentes.
Las normas de concesión de préstamos para automóviles en EE. UU. han comenzado a normalizarse, con los bancos informando de una demanda más fuerte de préstamos automotrices en la última Encuesta de Oficiales de Crédito Senior (Gráfico 5).
En China, las ventas de automóviles han tocado fondo después de haber caído hasta un 14% a principios de este año (Gráfico 6). La tasa de propiedad de automóviles en China es una quinta parte de la de EE. UU., una cuarta parte de la de Japón y un tercio de la de Corea (Gráfico 7). Dado el bajo punto de partida, es probable que las ventas de automóviles chinas reanuden su tendencia secular al alza.
Gráfico 6
El sector automotriz en China está encontrando un suelo
El sector automotriz en China está encontrando un suelo
El sector automotriz en China está encontrando un suelo
Gráfico 7
China: perspectivas estructurales favorables para los automóviles
China: La perspectiva estructural para los autos es alentadora
China: La perspectiva estructural para los autos es alentadora
La guerra comercial: ¿Hacia una détente?
Gráfico 8
Un ciclo manufacturero de tres años bastante regular
Un ciclo de fabricación de tres años bastante regular
Un ciclo de fabricación de tres años bastante regular
Los ciclos manufactureros suelen durar alrededor de tres años: 18 meses de crecimiento desacelerado seguidos por 18 meses de crecimiento al alza (Gráfico 8). En la medida en que el PMI manufacturero global alcanzó su pico en la primera mitad de 2018, deberíamos estar cerca del final de la actual contracción.
Por supuesto, mucho depende de los desarrollos en política. Al cierre de esta edición, se han reanudado las negociaciones de alto nivel entre EE. UU. y China.
Si bien es imposible predecir el resultado de estas conversaciones, parece que ambas partes tienen incentivos para desescalar el conflicto comercial. Los votantes valoran mucho más a Trump por su gestión de la economía que por cualquier otra cosa, incluida su gestión de las negociaciones comerciales con China (Gráfico 9). Una guerra comercial prolongada dañaría el crecimiento de EE. UU. y debilitaría la bolsa. Ambos factores socavarían las perspectivas de reelección de Trump.
Gráfico 9
Trump recibe calificaciones razonablemente altas por su gestión de la economía, pero no por mucho más
Perspectiva estratégica para el cuarto trimestre de 2019: un mercado "Muéstrame
Perspectiva estratégica para el cuarto trimestre de 2019: un mercado "Muéstrame
Gráfico 10
¿Quién ganará la nominación demócrata de 2020?
Perspectiva estratégica del cuarto trimestre de 2019: un mercado 'muéstrame
Perspectiva estratégica del cuarto trimestre de 2019: un mercado 'muéstrame
China también quiere reforzar el crecimiento. Por difícil que haya sido para el liderazgo chino lidiar con Donald Trump, intentar asegurar un acuerdo comercial con él después de que sea reelegido sería aún más complicado. Esto sería especialmente cierto si Trump pensara que los chinos intentaron sabotear su candidatura a la reelección.
Incluso si Trump llegara a perder la elección, no está claro que China termine con alguien más dócil en asuntos comerciales. ¿Realmente querría el gobierno chino negociar sobre normas medioambientales y derechos humanos con la presidenta Warren, sobre quien los mercados de apuestas ahora creen que tiene más posibilidades de convertirse en la candidata demócrata que Joe Biden (Gráfico 10)?
La iniciativa de los demócratas para destituir al presidente Trump hace que una resolución comercial sea algo más probable. Primero, llama la atención sobre los dudosos negocios de Joe Biden (y su hijo) en Ucrania, lo que asesta un golpe al candidato estadounidense preferido por China. Segundo, hace que Trump esté más inclinado a querer dejar atrás el enfrentamiento con China para poder concentrar sus energías en asuntos internos.
¿Más estímulo chino?
Estratégicamente, China tiene un fuerte incentivo para estimular su economía con el fin de apuntalar el crecimiento y ganar mayor influencia en las negociaciones comerciales.
El impulso crediticio chino tocó fondo a finales de 2018. El impulso precede a la producción manufacturera nominal china y a la mayoría de los demás indicadores de actividad por unos nueve meses (Gráfico 11).
Hasta ahora, la magnitud del alivio crediticio/fiscal de China está lejos de igualar el estímulo que se desató sobre la economía en 2015/16 y 2008/09. Esto se debe en parte a que las autoridades hoy están más preocupadas por niveles excesivos de deuda que entonces, pero también porque la economía está en mejor forma.
El choque de la guerra comercial no ha sido ni de lejos tan grave como la Gran Recesión – recuerde que las exportaciones chinas a EE. UU. representan solo el 2,7% del PIB en términos de valor añadido. A diferencia de 2015/16, cuando China perdió más de 1 billón de dólares en reservas externas, las salidas de capital han permanecido contenidas en esta ocasión (Gráfico 12).
Gráfico 11
El estímulo chino debería impulsar el crecimiento global
El estímulo chino debería impulsar el crecimiento mundial
El estímulo chino debería impulsar el crecimiento mundial
Gráfico 12
China: sin salidas de capital importantes
China: Sin grandes salidas de capital
China: Sin grandes salidas de capital
Los datos del PMI chino, mejores de lo esperado, publicados a principios de esta semana ofrecen un rayo de esperanza. No obstante, a la luz de los decepcionantes números de actividad de agosto, es probable que China aumente el ritmo del estímulo en los próximos meses.
Las autoridades ya han reducido los requisitos de reservas bancarias. Esperamos que recorten las tasas de política monetaria en los próximos meses. También adelantará la emisión de bonos locales, lo que debería ayudar a impulsar el gasto en infraestructura.
El crecimiento europeo debería mejorar
Una recuperación del crecimiento global ayudará a Europa más adelante este año. Alemania, con su economía dependiente del comercio, se beneficiará más.
Gráfico 13
Los diferenciales han disminuido en el sur de Europa
Los diferenciales se han estrechado en todo el sur de Europa
Los diferenciales se han estrechado en todo el sur de Europa
Gráfico 14
Un crecimiento monetario más rápido presagia un buen crecimiento del PIB en la zona euro
Un crecimiento más rápido de la masa monetaria augura un buen crecimiento del PIB en la zona del euro.
Un crecimiento más rápido de la masa monetaria augura un buen crecimiento del PIB en la zona del euro.
La caída de los diferenciales soberanos también debería respaldar al sur de Europa (Gráfico 13). El diferencial del bono italiano a 10 años respecto al bund alemán se ha estrechado casi un punto porcentual desde mediados de agosto, llevando el rendimiento del bono italiano a 10 años al 0,83%. Los bonos griegos a 10 años ahora rinden menos que los bonos del Tesoro de EE. UU. (el PMI manufacturero griego es actualmente el más fuerte del mundo).
Con el BCE volviendo al mercado a comprar deuda soberana y corporativa, las tasas de interés deberían mantenerse bajas. El crecimiento del dinero en la zona euro, que adelanta el crecimiento del PIB, ya se ha acelerado (Gráfico 14). Los préstamos bancarios al sector privado deberían seguir acelerándose.
Una modesta dosis de estímulo fiscal también ayudará. La Comisión Europea estima que el impulso fiscal en la zona euro aumentará en 0,5% del PIB en 2019 (Gráfico 15). Suponiendo, de manera conservadora, un multiplicador fiscal de uno, esto impulsaría el crecimiento de la zona euro en medio punto porcentual. Debido a los retrasos entre los cambios en la política fiscal y su impacto en la economía real, la mayor parte de las ganancias en el crecimiento del PIB ocurrirá durante el resto de este año y en 2020.
Gráfico 15
El estímulo fiscal en la zona euro también impulsará el crecimiento
El estímulo fiscal de la zona del euro también impulsará el crecimiento
El estímulo fiscal de la zona del euro también impulsará el crecimiento
Gráfico 17
Angustia por el Brexit: un caso de 'Bremorse'
Angustia por el Brexit: Un caso de Bremorse
Angustia por el Brexit: Un caso de Bremorse
Gráfico 16
Reino Unido: la incertidumbre del Brexit está lastrando el crecimiento
Reino Unido: la incertidumbre del Brexit lastra el crecimiento
Reino Unido: la incertidumbre del Brexit lastra el crecimiento
En el Reino Unido, la incertidumbre del Brexit continúa lastrando el crecimiento. La inversión empresarial en el Reino Unido se ha visto especialmente afectada (Gráfico 16). El primer ministro Boris Johnson sigue insistiendo en que sacará al Reino Unido de la UE con o sin acuerdo a finales de octubre. Nosotros restamos importancia a su fanfarronería. El Tribunal Supremo ya negó su intento de cerrar el Parlamento. El público está teniendo dudas sobre la conveniencia del Brexit (Gráfico 17). Aunque no tenemos una opinión firme sobre los giros exactos de la saga del Brexit, mantenemos que las probabilidades de un Brexit sin acuerdo son bajas. Esto es una buena noticia para el crecimiento del Reino Unido y para la libra.
Japón: autogol
Los recientes datos japoneses no han sido alentadores: los pedidos de máquinas-herramienta cayeron un 37% interanual en agosto. Las exportaciones se contrajeron más del 8%, con importaciones registrando una caída del 12%. La lectura del PMI de septiembre expuso un mayor deterioro en la manufactura, con el índice cayendo a 48.9 desde 49.3 en agosto.
Además, la producción industrial se contrajo más de lo esperado en agosto, cayendo un 1% respecto al mes anterior y cerca del 5% interanual. La incertidumbre en torno a las negociaciones comerciales EE. UU.-China, así como las propias tensiones de Japón con la vecina Corea del Sur, también han pesado sobre la economía japonesa.
La actividad industrial japonesa mejorará a finales de este año a medida que el crecimiento global se recupere. Pero el gobierno no ha ayudado a las perspectivas de crecimiento al aumentar el impuesto al consumo el 1 de octubre. Si bien varias compensaciones mitigarán el efecto total de la subida impositiva, sigue suponiendo un endurecimiento injustificado de la política fiscal.
El PIB nominal apenas ha aumentado desde principios de los años 90. Lo que Japón necesita son políticas que aumenten la renta nominal. Esas políticas reflacionarias podrían ser la única forma de estabilizar la ratio deuda/PIB sin empujar a la economía de nuevo a una espiral deflacionaria.1
EE. UU.: resistiendo
Gráfico 18
EE. UU. tiene una menor participación de la industria manufacturera que la mayoría de las demás economías desarrolladas
Perspectiva estratégica para el cuarto trimestre de 2019: un mercado de "muéstrame
Perspectiva estratégica para el cuarto trimestre de 2019: un mercado de "muéstrame
La economía de EE. UU. se ha comportado relativamente bien durante la última desaceleración económica global, en parte porque la manufactura representa una menor proporción del PIB que en la mayoría de las otras economías (Gráfico 18).
Según el modelo GDPNow de la Fed de Atlanta, el PIB real se encamina a crecer a un ritmo cercano a la tendencia del 1.8% en el tercer trimestre (Gráfico 19). El consumo personal aumentará alrededor de un 2.5%, después de haber crecido un 4.6% en el segundo trimestre. El gasto del consumidor debería mantenerse robusto, respaldado por el aumento de los salarios. La tasa de ahorro personal también permanece elevada, lo que debería ayudar a amortiguar a los hogares ante cualquier choque adverso (Gráfico 20).
Gráfico 19
El crecimiento de EE. UU. se ha debilitado, pero sigue cerca de la tendencia
Perspectiva estratégica para el cuarto trimestre de 2019: un mercado "muéstrame
Perspectiva estratégica para el cuarto trimestre de 2019: un mercado "muéstrame
La inversión residencial finalmente parece estar girando la esquina. Los inicios de viviendas, los permisos de construcción y las ventas de viviendas han aumentado. Dada la estrecha relación entre las tasas hipotecarias y la construcción de viviendas, la actividad de construcción debería acelerarse en los próximos trimestres (Gráfico 21). La baja oferta y las bajas tasas de vacancia, el aumento de la formación de hogares y la accesibilidad razonable auguran bien para el mercado inmobiliario (Gráfico 22).
Gráfico 20
La tasa de ahorro tiene (mucho) margen para caer, según la relación histórica con la riqueza
La tasa de ahorro tiene (mucho) margen para bajar, a juzgar por la relación histórica con la riqueza
La tasa de ahorro tiene (mucho) margen para bajar, a juzgar por la relación histórica con la riqueza
Gráfico 21
La vivienda en EE. UU. se recuperará
La vivienda en EE. UU. se recuperará
La vivienda en EE. UU. se recuperará
Gráfico 22
Vivienda en EE. UU.: sobre una base sólida
Vivienda en EE. UU.: Sobre una base sólida
Vivienda en EE. UU.: Sobre una base sólida
Gráfico 23
Los planes de inversión de EE. UU. han caído desde sus máximos, pero están lejos de niveles recesivos
Los planes de capex de EE. UU. han retrocedido desde sus máximos, pero distan mucho de niveles recesivos.
Los planes de capex de EE. UU. han retrocedido desde sus máximos, pero distan mucho de niveles recesivos.
En contraste con la inversión residencial, la inversión empresarial sigue lastrada por la recesión manufacturera, un dólar fuerte y la incertidumbre de la política comercial. Los pedidos básicos de bienes duraderos disminuyeron en agosto. Las encuestas sobre intenciones de capex también se han debilitado, aunque siguen muy por encima de niveles recesivos (Gráfico 23).
El índice ISM manufacturero alcanzó su nivel más bajo desde julio de 2009 en septiembre. Los componentes internos del informe no fueron tan malos como el titular. El componente pedidos nuevos/inventarios, que adelanta al ISM por dos meses, volvió a territorio positivo. La débil lectura del ISM también contrasta con el más optimista PMI manufacturero Markit de EE. UU., que subió a su nivel más alto desde abril. Estadísticamente, el PMI de Markit hace un mejor trabajo en seguir las medidas oficiales de la producción manufacturera, los pedidos fabriles y el empleo en EE. UU. que el ISM.
En conjunto, es probable que la economía de EE. UU. experimente un crecimiento modestamente más fuerte a finales de este año, a medida que la recesión manufacturera global llegue a su fin, mientras que el fuerte gasto del consumidor y un mercado inmobiliario en mejora refuercen la demanda interna.
II. Mercados financieros
Asignación global de activos
Los mercados han entrado en una fase de “muéstrame”. Serán necesarios mejores datos económicos y avances significativos en las negociaciones comerciales para que las acciones suban de forma sostenible. Por ello, los inversores deberían mantener posiciones de efectivo mayores de lo normal por el momento para protegerse contra riesgos a la baja.
Gráfico 24
Las acciones superarán a los bonos si el crecimiento se recupera
Las acciones superarán a los bonos si el crecimiento se recupera
Las acciones superarán a los bonos si el crecimiento se recupera
Afortunadamente, cualquier retroceso en los precios de los activos de riesgo probablemente será temporal. Si las tensiones comerciales disminuyen y el crecimiento global se recupera más adelante este año, como esperamos, las acciones y los productos de spread deberían superar con creces a los bonos gubernamentales en un horizonte de 12 meses (Gráfico 24).
Admitimos que hay muchas cosas que podrían trastocar esta recomendación optimista a 12 meses: el crecimiento global podría seguir deteriorándose; la guerra comercial podría intensificarse; shocks de oferta podrían hacer que los precios del petróleo vuelvan a dispararse; el Reino Unido podría acabar saliendo de la UE en un escenario de “Brexit duro”; y, por último, Elizabeth Warren u otro candidato de la izquierda radical podría acabar convirtiéndose en el próximo presidente de EE. UU.
La pregunta clave para los inversores hoy es si estos riesgos ya están completamente descontados en los mercados financieros. Creemos que sí. Gráfico 25 muestra nuestras estimaciones de la prima de riesgo de la renta variable global (ERP), calculada como la diferencia entre el rendimiento por beneficios y el rendimiento real de los bonos. Nuestros cálculos sugieren que las acciones siguen pareciendo bastante baratas en comparación con los bonos.
Gráfico 25A
Las primas de riesgo de acciones siguen siendo bastante altas (I)
Las primas de riesgo de la renta variable siguen siendo bastante altas (I)
Las primas de riesgo de la renta variable siguen siendo bastante altas (I)
Gráfico 25B
Las primas de riesgo de acciones siguen siendo bastante altas (II)
Primas de Riesgo de Renta Variable Siguen Siendo Bastante Altas (II)
Primas de Riesgo de Renta Variable Siguen Siendo Bastante Altas (II)
Se podría protestar que la ERP es alta solo porque los rendimientos de los bonos ultra bajos de hoy reflejan perspectivas de crecimiento muy pobres. Hay algo de verdad en esa afirmación, pero no tanto como se podría pensar. Si bien el crecimiento del PIB tendencial ha caído en EE. UU. durante la última década, los rendimientos de los bonos han descendido aún más. La brecha entre el crecimiento potencial del PIB nominal de EE. UU., según estima la Oficina de Presupuesto del Congreso, y el rendimiento del Tesoro a 10 años se acerca a dos puntos porcentuales, el más alto desde 1979 (Gráfico 26).
Gráfico 26
Los rendimientos de los bonos han caído más que el crecimiento tendencial del PIB nominal
Los rendimientos de los bonos han caído más que el crecimiento nominal tendencial del PIB
Los rendimientos de los bonos han caído más que el crecimiento nominal tendencial del PIB
A nivel global, la tendencia del crecimiento del PIB apenas ha cambiado desde 1980, en gran medida porque los mercados emergentes de más rápido crecimiento ahora constituyen una mayor parte de la economía mundial (Gráfico 27). Para las grandes empresas multinacionales, el crecimiento global, más que el crecimiento doméstico, es la medida más relevante del impulso económico.
Medición de los rendimientos futuros de la renta variable
Una ERP alta simplemente indica que las acciones son atractivas en términos relativos respecto a los bonos. Para estimar el rendimiento prospectivo de las acciones en términos absolutos, se debe observar el nivel absoluto de las valoraciones.
Gráfico 27
La tendencia del crecimiento global se ha mantenido estable gracias al mayor crecimiento de los mercados emergentes
gráfico 27
La tendencia del crecimiento global se ha mantenido estable gracias a los mercados emergentes de más rápido crecimiento.
La tendencia del crecimiento global se ha mantenido estable gracias a los mercados emergentes de más rápido crecimiento.
Gráfico 28
S&P 500: todo el aumento de los márgenes se ha producido en el sector tecnológico
S&P 500: Todo el aumento de los márgenes se ha producido en el sector de TI
S&P 500: Todo el aumento de los márgenes se ha producido en el sector de TI
Como argumentamos en un informe reciente titulado “¿TINA al rescate?”,2 el rendimiento por beneficios puede usarse como proxy del rendimiento total real esperado de la renta variable. Empíricamente, la evidencia parece confirmarlo: desde 1950, el rendimiento por beneficios de las acciones estadounidenses ha promediado 6.7%, en comparación con un rendimiento total real del 7.2%.
Hoy, el ratio PE trailing y el forward para las acciones estadounidenses se sitúan en 21.1 y 17.4, respectivamente. Usando un promedio simple de ambos como guía para rendimientos futuros, las acciones estadounidenses deberían ofrecer un rendimiento total real a largo plazo del 5.2%. Si bien esto está por debajo de su media histórica, sigue siendo un rendimiento bastante aceptable.
Se podría argumentar que este cálculo sobreestima los rendimientos prospectivos de la renta variable porque el rendimiento por beneficios de EE. UU. está temporalmente inflado por márgenes de beneficio anormalmente altos. El problema con este argumento es que prácticamente todo el aumento de los márgenes del S&P 500 se ha producido en un solo sector: tecnología. Fuera del sector tecnológico, los márgenes del S&P 500 no están lejos de su media histórica (Gráfico 28). Si los márgenes elevados del sector tecnológico reflejan cambios estructurales en la economía global —como la aparición de empresas “winner-take-all” que se benefician de potentes efectos de red y poder de fijación de precios monopolístico— podrían permanecer elevados en el futuro previsible.
Asignación regional y sectorial de renta variable
El rendimiento por beneficios es aproximadamente dos puntos porcentuales mayor fuera de EE. UU., lo que sugiere que las acciones no estadounidenses superarán a sus pares estadounidenses a largo plazo. En el espacio de mercados desarrollados, Alemania, España y Reino Unido parecen especialmente baratas. En el ámbito de los mercados emergentes, China, Corea y Rusia destacan por estar muy atractivamente valoradas (Gráfico 29). A nivel sectorial, las acciones cíclicas parecen más atractivas que las defensivas (Gráfico 30).
Gráfico 29
Las acciones de EE. UU. parecen caras en comparación con sus pares
Perspectiva estratégica para el cuarto trimestre de 2019: un mercado "muéstrame
Perspectiva estratégica para el cuarto trimestre de 2019: un mercado "muéstrame
Gráfico 31
El crecimiento económico impulsa las acciones en un horizonte de 12 meses
El crecimiento económico impulsa las acciones en un horizonte de 12 meses
El crecimiento económico impulsa las acciones en un horizonte de 12 meses
Gráfico 30
Las acciones cíclicas son más atractivas que las defensivas
Las acciones cíclicas son más atractivas que las defensivas
Las acciones cíclicas son más atractivas que las defensivas
Gráfico 32
Las acciones de mercados emergentes y de la zona euro suelen superar cuando mejora el crecimiento global
Las acciones de EM y de la Zona del Euro suelen tener un mejor rendimiento cuando mejora el crecimiento global.
Las acciones de EM y de la Zona del Euro suelen tener un mejor rendimiento cuando mejora el crecimiento global.
Las valoraciones son útiles principalmente como guía para los rendimientos a largo plazo. En un horizonte de, digamos, 12 meses, los factores cíclicos —es decir, lo que sucede con el crecimiento, las tasas de interés y los tipos de cambio— importan más (Gráfico 31).
Afortunadamente, nuestras vistas cíclicas generalmente coinciden con nuestra evaluación de las valoraciones. Un crecimiento global más fuerte, un dólar más débil y precios de las materias primas en alza deberían beneficiar a las acciones cíclicas frente a las defensivas. En la medida en que los mercados de acciones de los mercados emergentes y europeos tienen una mayor inclinación hacia sectores cíclicos que las acciones estadounidenses, los primeros deberían terminar superando a los segundos (Gráfico 32).
Incluiríamos a los financieros en nuestra lista de sectores a mejorar antes de fin de año una vez que el crecimiento global comience a reaccelerarse. La caída de los rendimientos ha perjudicado los beneficios bancarios (Gráfico 33). El lastre sobre los márgenes de interés netos debería retroceder a medida que los rendimientos empiecen a subir. Los bancos europeos, que actualmente cotizan a solo 7.6 veces ganancias forward, 0.6 veces valor contable y ofrecen un jugoso rendimiento por dividendo del 6.3%, podrían comportarse especialmente bien (Gráfico 34).
Gráfico 33A
Rendimientos de bonos más altos y curvas de rendimiento más empinadas beneficiarán a los financieros (I)
Mayores rendimientos de los bonos y curvas de rendimiento más empinadas beneficiarán al sector financiero (I)
Mayores rendimientos de los bonos y curvas de rendimiento más empinadas beneficiarán al sector financiero (I)
Gráfico 33B
Rendimientos de bonos más altos y curvas de rendimiento más empinadas beneficiarán a los financieros (II)
Mayores rendimientos de los bonos y curvas de rendimiento más pronunciadas beneficiarán al sector financiero (II)
Mayores rendimientos de los bonos y curvas de rendimiento más pronunciadas beneficiarán al sector financiero (II)
Como ilustra el Gráfico 35, una apuesta por los financieros es similar a una apuesta por las acciones de valor. El crecimiento ha superado al value durante los últimos 12 años, pero es de esperar un cierto respiro para el value en los próximos 12 a 18 meses.
Gráfico 34
Los bancos europeos son atractivos
Los bancos europeos son atractivos
Los bancos europeos son atractivos
Gráfico 35
¿Está el 'value' dando la vuelta?
¿Está el valor dando la vuelta?
¿Está el valor dando la vuelta?
Renta fija
Gráfico 36A
Los rendimientos deberían subir con un crecimiento más fuerte (I)
Los rendimientos deberían aumentar con un crecimiento más robusto (I)
Los rendimientos deberían aumentar con un crecimiento más robusto (I)
Los bancos centrales dovish y, por el momento, la inflación todavía contenida ayudarán a mantener a raya los rendimientos de los bonos gubernamentales durante los próximos 12 meses. No obstante, los rendimientos subirán desde los niveles deprimidos actuales gracias a un crecimiento global más fuerte (Gráfico 36).
Gráfico 36B
Los rendimientos deberían subir con un crecimiento más fuerte (II)
Los rendimientos deberían aumentar con un crecimiento más sólido (II)
Los rendimientos deberían aumentar con un crecimiento más sólido (II)
Los rendimientos de los bonos tienden a subir o bajar dependiendo de si los bancos centrales ajustan las tasas más o menos de lo anticipado (Gráfico 37). Los inversores actualmente esperan que la Fed recorte las tasas otros 80 puntos básicos en los próximos 12 meses. Si bien creemos que la Fed reducirá las tasas en 25 puntos básicos el 30 de octubre, no anticipamos más recortes después de esa fecha. Los 75 puntos básicos acumulados en recortes durante este ciclo de relajación equivaldrán a la cantidad de alivio entregada durante las dos desaceleraciones intermedias de los años 90 (1995/96 y 1998). En conjunto, es probable que el rendimiento del Tesoro estadounidense a 10 años vuelva al rango bajo del 2% hacia mediados de 2020.
Gráfico 37A
Un crecimiento económico más fuerte ejercerá presión al alza sobre los rendimientos de los bonos gubernamentales (I)
Un crecimiento económico más fuerte ejercerá presión al alza sobre los rendimientos de los bonos gubernamentales (I)
Un crecimiento económico más fuerte ejercerá presión al alza sobre los rendimientos de los bonos gubernamentales (I)
Gráfico 36B
Un crecimiento económico más fuerte ejercerá presión al alza sobre los rendimientos de los bonos gubernamentales (II)
Un crecimiento económico más fuerte ejercerá presión al alza sobre los rendimientos de los bonos del gobierno (II)
Un crecimiento económico más fuerte ejercerá presión al alza sobre los rendimientos de los bonos del gobierno (II)
Gráfico 38
Los rendimientos de los bonos gubernamentales de EE. UU. son más procíclicos que los rendimientos en el extranjero
Los rendimientos de los bonos del gobierno de EE. UU. son más procíclicos que los rendimientos en el extranjero
Los rendimientos de los bonos del gobierno de EE. UU. son más procíclicos que los rendimientos en el extranjero
A diferencia de las acciones estadounidenses, que tienden a tener una beta baja comparadas con las acciones en el extranjero, los bonos estadounidenses poseen una beta alta. Esto significa que los rendimientos del Tesoro de EE. UU. suelen subir más que los rendimientos en el extranjero cuando los rendimientos de los bonos globales, en conjunto, aumentan, y caen más cuando los rendimientos globales disminuyen (Gráfico 38).
Además, los bonos del Tesoro de EE. UU. rinden actualmente menos que otros mercados de bonos una vez que se tienen en cuenta los costes de cobertura de divisa (Tabla 1). Si los rendimientos de EE. UU. subieran más que los del extranjero durante los próximos 12 a 18 meses, esto restaría aún más rentabilidad a los bonos del Tesoro. Como resultado, los inversores deberían infraponderar los Treasuries dentro de una cartera global de bonos gubernamentales.
Un crecimiento global más fuerte debería mantener a raya los diferenciales de crédito corporativo. Los estándares de concesión de préstamos para préstamos comerciales e industriales en EE. UU. han vuelto a terreno de relajación, lo cual suele ser alcista para el crédito corporativo (Gráfico 39). Según nuestros estrategas de bonos de EE. UU., los diferenciales corporativos high-yield y, en menor medida, los diferenciales de grado de inversión calificados como Baa, siguen siendo más amplios de lo que justifican los fundamentos económicos (Gráfico 40).3 Los bonos de grado de inversión mejor calificados, en contraste, ofrecen menos valor relativo.
Tabla 1
Mercados de bonos en el mundo desarrollado
Perspectiva estratégica para el cuarto trimestre de 2019: un mercado de "muéstrame
Perspectiva estratégica para el cuarto trimestre de 2019: un mercado de "muéstrame
Gráfico 39
La relajación de los estándares de préstamo augura bien para el crédito corporativo
Normas de Préstamo Más Flexibles Son una Buena Señal para el Crédito Corporativo
Normas de Préstamo Más Flexibles Son una Buena Señal para el Crédito Corporativo
Gráfico 40
Empresas de EE. UU.: enfoque en crédito Baa y high-yield
Empresas de EE. UU.: enfoque en Baa y crédito de alto rendimiento
Empresas de EE. UU.: enfoque en Baa y crédito de alto rendimiento
Más allá de los próximos 18 meses, existe una alta probabilidad de que la inflación comience a moverse de forma material al alza. La tasa de desempleo en el G7 ha caído a mínimos de varias décadas (Gráfico 41). La proporción de economías desarrolladas que han alcanzado el pleno empleo ha alcanzado un nuevo máximo de ciclo (Gráfico 42). Por mucho que se hable de que la curva de Phillips está muerta, el crecimiento salarial se ha mantenido estrechamente correlacionado con el exceso de mano de obra (Gráfico 43).
Gráfico 41
Las tasas de desempleo siguen tendiendo a la baja
Las tasas de desempleo siguen disminuyendo
Las tasas de desempleo siguen disminuyendo
Gráfico 42
Mercados desarrollados: el pleno empleo alcanza nuevos máximos de ciclo
Mercados desarrollados: pleno empleo alcanza nuevos máximos del ciclo
Mercados desarrollados: pleno empleo alcanza nuevos máximos del ciclo
Gráfico 43
La curva de Phillips está viva y vigente
La curva de Phillips sigue viva y coleando
La curva de Phillips sigue viva y coleando
A medida que los salarios sigan subiendo, los precios empezarán a moverse al alza, lo que podría desencadenar una espiral salario-precio. La Fed, y eventualmente otros bancos centrales, tendrán que empezar a subir las tasas en ese momento. Una vez que las tasas entren en territorio restrictivo, las acciones caerán y los diferenciales de crédito se ampliarán. Podría producirse una recesión global en 2022.
Divisas y materias primas
Gráfico 44
El dólar es una moneda contracíclica
El dólar es una moneda contracíclica
El dólar es una moneda contracíclica
El dólar estadounidense es una moneda contracíclica, lo que significa que tiende a moverse en la dirección opuesta al ciclo económico global (Gráfico 44). No tenemos una visión firme sobre la dirección del dólar en el corto plazo en este momento, pero esperamos que el billete verde comience a debilitarse hacia fin de año a medida que el crecimiento global empiece a recuperarse.
EUR/USD debería aumentar hasta alrededor de 1.13 hacia mediados de 2020. GBP/USD subirá a 1.29. USD/CNY volverá a 7. USD/JPY probablemente se mantendrá estable, reflejando la naturaleza defensiva del yen y el lastre sobre el crecimiento japonés por la subida del impuesto al consumo.
El dólar ponderado por el comercio continuará depreciándose hasta finales de 2021, tras lo cual un Fed más agresiva y una desaceleración del crecimiento global harán que el dólar vuelva a apreciarse.
Durante el periodo en el que el dólar se debilite, los precios de las materias primas subirán (Gráfico 45).
Gráfico 45
La debilidad del dólar beneficia a las materias primas
La debilidad del dólar favorece a las materias primas
La debilidad del dólar favorece a las materias primas
Los estrategas de materias primas de BCA son particularmente alcistas sobre el petróleo en un horizonte de 12 meses (Gráfico 46). Ven los precios del Brent subiendo hasta 70 $/barril para final de este año y promediando 74 $/bbl en 2020, basándose en la expectativa de que un crecimiento global más fuerte y la disciplina en la producción reducirán los niveles de inventario petrolero. La capacidad de reserva de la OPEP –la diferencia entre lo que el cártel es capaz de producir y lo que realmente produce– está actualmente por debajo de su promedio histórico (Gráfico 47). Las reservas de crudo también han tendido a bajar dentro de la OCDE. Las propias reservas de Arabia Saudí han caído más del 40% desde su pico en 2015 (Gráfico 48).
Gráfico 46
El déficit de oferta continuará
Déficit de suministro continuará
Déficit de suministro continuará
Gráfico 47
Disponibilidad limitada de capacidad de reserva para compensar interrupciones
Perspectiva estratégica del cuarto trimestre de 2019: un mercado "muéstrame
Perspectiva estratégica del cuarto trimestre de 2019: un mercado "muéstrame
Gráfico 48
Principales reservas estratégicas de petróleo
Principales Reservas Estratégicas de Petróleo
Principales Reservas Estratégicas de Petróleo
Precios del petróleo más altos deberían beneficiar a monedas como el dólar canadiense, la corona noruega, el rublo ruso y el peso colombiano.
Finalmente, unas palabras sobre el oro. Cerramos nuestra posición larga en oro el 29 de agosto con una ganancia del 20.5% en 20 semanas. Seguimos viendo el oro como una excelente cobertura a largo plazo contra una inflación más alta. En el corto plazo, sin embargo, el alza de los rendimientos de los bonos puede quitar impulso al oro, aunque un dólar más débil ayude al lingote en cierta medida. Reanudaremos nuestra posición larga en oro hacia finales del próximo año o en 2021 una vez que la inflación comience a despegar.
Peter Berezin, estratega global jefe Estrategia Global de Inversiones peterb@bcaresearch.com
Notas al pie
1Consulte el Informe semanal de Estrategia Global de Inversiones, “¿Los altos niveles de deuda son deflacionarios o inflacionarios?” con fecha 15 de febrero de 2019.
2Consulte el Informe especial de Estrategia Global de Inversiones, “¿TINA al rescate?” con fecha 23 de agosto de 2019.
3Consulte el Informe semanal de Estrategia de Bonos de EE. UU., “Los inversores en bonos corporativos no deberían enfrentarse a la Fed,” con fecha 17 de septiembre de 2019.
Estrategia & tendencias del mercado
Modelo MacroQuant y puntuaciones subjetivas actuales
Perspectiva estratégica para el cuarto trimestre de 2019: un mercado "muéstrame
Perspectiva estratégica para el cuarto trimestre de 2019: un mercado "muéstrame
Operaciones tácticas
Recomendaciones estratégicas
Operaciones cerradas
Aspectos destacados
El crecimiento de EE. UU. pronto se recuperará gracias a sólidos motores de la actividad doméstica y a tendencias monetarias y de crédito que se fortalecen.
La Reserva Federal de EE. UU. mantendrá una inclinación hacia la relajación y ampliará nuevamente su balance.
Un balance creciente de la Fed catalizará una mejora subyacente en las condiciones de liquidez global y estimulará la economía mundial.
El Brexit, China e Irán son riesgos clave.
El dólar se depreciará, los rendimientos de los bonos subirán más y la plata superará al oro.
Las acciones superarán a los bonos tanto en horizontes de inversión cíclicos como estructurales.
Los sectores financiero y energético son más atractivos que tecnología y salud. Por tanto, Europa se vuelve cada vez más atractiva en comparación con EE. UU.
Análisis
Las acciones globales están solo un 5% por debajo de sus máximos históricos de enero de 2018 y el S&P 500 está cerca de superar su récord de julio de 2019. Mientras tanto, los rendimientos se recuperan y las acciones de valor están aplastando a las estrategias de momentum. ¿Son duraderas estas tendencias?
El crecimiento global es la clave. Si la actividad económica en todo el mundo puede estabilizarse y, en última instancia, mejorar, entonces las acciones romperán al alza y los precios de los bonos sufrirán en el próximo año. De lo contrario, estos desarrollos recientes en los mercados financieros se desharán.
Incluso si la actividad actual sigue siendo débil, las perspectivas de crecimiento global están mejorando, pese a las guerras comerciales, el Brexit, las tensiones en Oriente Medio y los problemas en el mercado interbancario. Por lo tanto, seguimos favoreciendo acciones frente a bonos, porque la subida de rendimientos aún tiene recorrido. Si el dólar se debilita, nuestra postura pro-riesgo solo se fortalecerá.
Los motores del crecimiento de EE. UU. están saludables
Gráfico I-1
Los indicadores de recesión muestran una bandera amarilla
Los Indicadores de Recesión Encienden Una Alerta Amarilla
Los Indicadores de Recesión Encienden Una Alerta Amarilla
EE. UU. está cerca del final de una potente desaceleración de mitad de ciclo, pero se evitará una recesión. Las condiciones actuales respaldan una mejora de la actividad estadounidense el próximo año, aun cuando indicadores clave recesivos, como la curva de rendimientos y la tasa de cambio anual del Leading Economic Indicator, sigan enviando señales confusas (Gráfico I-1).
El crecimiento de EE. UU. se intensificará debido a cinco factores fundamentales que, en última instancia, empujarán al LEI al alza y obligarán a que la curva de rendimientos vuelva a inclinarse: un incipiente repunte de la vivienda, un gasto de los hogares robusto, un sector manufacturero que se está estabilizando, presiones inflacionarias limitadas y una reactivación de las tendencias de dinero y crédito.
Vivienda
El mercado de la vivienda se ha estabilizado, sostenido por una fuerte formación de hogares, asequibilidad razonable, el paso del choque creado por el límite en las deducciones estatales y locales de impuestos, y una caída de 110 puntos básicos en los rendimientos hipotecarios desde noviembre de 2018.
Los indicadores del mercado de la vivienda finalmente están poniéndose al día con las variables líderes, como las solicitudes de hipoteca. En los últimos nueve meses, el índice del mercado de la vivienda NAHB ha recuperado casi dos tercios de su caída desde diciembre de 2018. Los permisos de construcción e inicios de viviendas están en sus niveles más altos desde 2007, a pesar de una caída significativa el año pasado. Incluso las ventas de viviendas existentes han aumentado un 11% desde diciembre y siguen el estímulo ofrecido por costos de endeudamiento más bajos (Gráfico I-2).
Gráfico I-2
La recuperación de la vivienda es real
La recuperación de la vivienda es real
La recuperación de la vivienda es real
La inversión residencial pronto debería impulsar la actividad económica después de haber reducido el nivel del PIB en 1% durante los últimos seis trimestres. Además, la reanimación de la actividad de la vivienda implica que la política no está limitando el crecimiento. El sector inmobiliario es históricamente el más sensible a las condiciones monetarias.
Los hogares siguen bien
Las ventas minoristas reales subyacentes de EE. UU. continúan creciendo a un ritmo anual superior al 4% y el modelo GDPNow de la Fed de Atlanta pronostica un aumento anual saludable del 3.1% en el gasto de los consumidores en el tercer trimestre. Esta resistencia es particularmente impresionante ante la incertidumbre económica y un índice ISM Manufacturero por debajo de la línea de 50 que separa auge y caída.
Los balances sólidos son cruciales para los hogares. Tras 12 años de desapalancamiento, la deuda de los hogares se ha contraído 37 puntos porcentuales hasta el 99% del ingreso disponible. En consecuencia, los costos de servicio de la deuda representan solo el 10% del ingreso disponible, el nivel más bajo en más de 45 años. Además, la tasa de ahorro de los hogares es un saludable 7.9% del ingreso después de impuestos, particularmente alta en el contexto del patrimonio neto más alto de la historia y la menor relación deuda-activos desde 1985.
Los ingresos de los hogares crean un soporte adicional al consumo. El ingreso disponible real se está expandiendo a una tasa anual del 3%, a pesar de la desaceleración en la creación de empleo. Un mercado laboral ajustado explica esta aparente paradoja. La proporción empleo-población para los trabajadores en edad prime es nuestra medida favorita del slack del mercado laboral, y ha escalado hasta 79.7%, un nivel consistente con el ritmo anual del 2.9% de crecimiento de salarios y sueldos (Gráfico I-3). La huelga del UAW en GM, la tasa de renuncias en máximos de 18 años y las dificultades que enfrentan las pequeñas empresas para encontrar trabajadores calificados, sugieren que los salarios (y por ende, el consumo) seguirán bien apoyados (Gráfico I-3, panel inferior).
Perspectiva manufacturera en mejora
La actividad manufacturera está a punto de rebotar, a pesar de la debilidad del índice ISM Manufacturero. Los recientes números de producción industrial ya han mejorado. La producción industrial mensual creció a un ritmo del 0.6% en agosto, pero tan recientemente como en abril se estaba contrayendo a un ritmo de -0.6%.
Las condiciones monetarias de EE. UU. continuarán apoyando los precios de los activos y la actividad económica mundial durante los próximos 18 meses aproximadamente.
El sector automotriz pronto tocará fondo. La débil producción de automóviles ha sido un factor principal en la reciente desaceleración manufacturera global. El componente automotriz del PIB se contrajo a una asombrosa tasa anual del 29.1% en el segundo trimestre. Sin embargo, las ventas de vehículos ligeros en EE. UU. están esencialmente planas. Esta dicotomía implica que los inventarios del sector automotriz se están contrayendo con rapidez (Gráfico I-4).
Gráfico I-3
Un mercado laboral ajustado respalda el consumo
octubre de 2019
Por favor, proporcione únicamente el texto traducido en su respuesta, sin comentarios ni formato adicionales.
octubre de 2019
Por favor, proporcione únicamente el texto traducido en su respuesta, sin comentarios ni formato adicionales.
Gráfico I-4
¿Rebotará pronto la producción automotriz?
¿Se recuperará pronto la producción automotriz?
¿Se recuperará pronto la producción automotriz?
La inversión en capital (capex) también debería recuperarse. El último trimestre, la inversión en estructuras y equipos restó al crecimiento del PIB. Antes de esto, las intenciones de capex habían caído significativamente; ahora, el componente de gasto de capital del Philly Fed intenta estabilizarse. El capex debe dejar de caer para que la manufactura global se fortalezca.
Presiones inflacionarias limitadas
Las presiones inflacionarias siguen siendo moderadas en EE. UU., lo que respalda el crecimiento de dos maneras. Primero, la inflación moderada permite que la Fed mantenga condiciones monetarias acomodaticias. En ausencia de costos de servicio de la deuda crippling, la política fácil garantiza una expansión continua. En segundo lugar, la baja inflación mantiene el crecimiento del ingreso real más alto y aumenta el bienestar de los hogares.
Con un 2.4%, el IPC subyacente está vivo, pero pronto cederá. Los precios subyacentes de bienes han estado impulsando las fluctuaciones en los precios agregados subyacentes en los últimos tres años, mientras que la inflación del sector servicios se ha mantenido estable en 2.7% durante este período. La inflación de bienes se debilitará pronto por las siguientes razones:
Gráfico I-5
La guerra comercial está enmascarando las tendencias deflacionarias de la economía
La guerra comercial enmascara las tendencias deflacionarias de la economía
La guerra comercial enmascara las tendencias deflacionarias de la economía
La blanda actividad económica global hará bajar la inflación global. La inflación se retrasa respecto a la actividad real y proxys para la economía global, como el PIB de Singapur, apuntan a un IPC subyacente más débil en la OCDE (Gráfico I-5). Esta debilidad actuará como arrastre sobre la inflación de EE. UU. porque los precios de bienes estadounidenses tienen un gran componente internacional.
Los precios de las importaciones de EE. UU. alcanzaron su pico hace 15 meses y normalmente lideran la inflación de bienes por aproximadamente año y medio.
La fortaleza del dólar ponderado por comercio en general, que ha subido casi un 15% en los últimos 18 meses hasta un máximo histórico, perjudicará los precios de los bienes.
La utilización de la capacidad de EE. UU. disminuyó a lo largo de 2019 y sigue muy por debajo del nivel del 80% que históricamente provoca sobrecalentamiento en los precios subyacentes de bienes.
Los aranceles de la Casa Blanca sobre China están impulsando la inflación, pero este efecto resultará transitorio. Los aranceles están aumentando la inflación de los bienes afectados por los gravámenes, mientras que los bienes no afectados experimentan deflación (Gráfico I-5, panel inferior). Dado que los aranceles tienen un impacto único y que las expectativas de inflación se mantienen cerca de mínimos históricos, la inflación de los bienes gravados por aranceles convergerá hacia la tendencia subyacente de los bienes no gravados.
Tendencias más fuertes de dinero y crédito
Las tendencias de dinero y crédito indican que la recesión no se derivará del reciente desplome. Además, la mejora de las condiciones de liquidez del sector privado de EE. UU. sugiere que la desaceleración de mitad de ciclo está llegando a su fin.
Gráfico I-6
Los indicadores de liquidez apuntan a un repunte del crecimiento
Los indicadores de liquidez apuntan a un repunte del crecimiento
Los indicadores de liquidez apuntan a un repunte del crecimiento
La masa monetaria amplia de EE. UU. se está recuperando. Tras caer a 0.9% el pasado noviembre, el crecimiento real del M2 de EE. UU. se expande a una tasa anual del 3%, un ritmo acorde con el final de desaceleraciones de mitad de ciclo. Además, el dinero también está acelerándose respecto a la emisión de crédito, lo que históricamente ha señalado una actividad industrial más rápida. De forma similar, nuestro índice de liquidez financiera de EE. UU. está escalando rápidamente, un desarrollo que normalmente precede a los puntos de inflexión en el ISM manufacturero (Gráfico I-6).
La actividad crediticia también está aumentando. La emisión de bonos corporativos se está afianzando y, según la Encuesta de Oficiales Sénior de Préstamos de la Fed, la demanda de préstamos se está recuperando en todos los frentes. El colapso de los rendimientos está impulsando el crecimiento del crédito en el G-10.
El oro está superando a los bonos, lo que confirma que se produjo una desaceleración de mitad de ciclo. Si la inflación no es un problema, el metal amarillo siempre rinde menos que los bonos antes de las recesiones. Sin embargo, antes de las caídas de mitad de ciclo, el oro suele superar consistentemente a los bonos (Gráfico I-7).
Gráfico I-7
Los bonos superan al oro antes de una recesión
Los bonos superan al oro antes de la recesión
Los bonos superan al oro antes de la recesión
Más relajación de la Fed es inminente
Las condiciones monetarias de EE. UU. continuarán apoyando los precios de los activos y la actividad económica mundial durante los próximos 18 meses aproximadamente. La Reserva Federal aliviará la política aún más y está muy lejos de endurecerla.
La semana pasada, el Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC) recortó la tasa objetivo de fondos federales en 25 puntos básicos hasta 2%. Además, aunque la proyección mediana muestra que los miembros de la Fed no esperan más recortes de tasas durante al menos los próximos 18 meses, la realidad es más sutil. Entre los 17 miembros del FOMC, 7 esperan recortar la tasa de fondos federales en otros 25 puntos básicos antes de fin de año, y 8 prevén una tasa de política más baja a fines de 2020.
El dólar está muy caro y caerá a medida que mejoren las condiciones de liquidez global.
Todavía estamos en camino de tres recortes de 25 puntos básicos este año. La Fed sigue siendo altamente dependiente de los datos y es particularmente sensible a las expectativas de inflación deprimidas. Esto significa que la Fed es muy consciente del peligro creado por un endurecimiento repentino de las condiciones financieras. Si para fin de año el mercado no ha dejado de descontar otro recorte en 2019, el FOMC probablemente realizará esa relajación. De lo contrario, las condiciones financieras podrían endurecerse de forma repentina, lo que perjudicaría las expectativas de inflación y las perspectivas económicas. Si el crecimiento global no se recupera a principios de 2020, la Fed probablemente recortaría las tasas una vez más en el primer trimestre, lo que validaría la actual cotización a 12 meses en la curva OIS.
Gráfico I-8
No hay suficientes reservas excedentes
No hay suficientes reservas excedentes
No hay suficientes reservas excedentes
La Fed volverá a aumentar el tamaño de su balance. Los mercados interbancarios han acorralado al FOMC obligándolo a añadir un estímulo bienvenido a la economía global. Permitir que las reservas excedentes de los bancos comerciales crezcan de nuevo tendrá un impacto positivo mayor en el crecimiento global en comparación con los recortes de tasas por sí solos.
El mes pasado destacamos los riesgos para el mercado de repos creados por la combinación de la disminución de las reservas excedentes, el abultado inventario de valores de los dealers primarios financiado vía transacciones repo, y el aumento en la emisión de bonos del Tesoro.1 Estos riesgos se materializaron la semana pasada, cuando la Secured Overnight Financing Rate (SOFR) de repente se disparó por encima del 5% (Gráfico I-8). Para calmar el mercado, la Fed inyectó $75 mil millones cada día la semana pasada comenzando el martes para acercar las tasas repo a la Interest Rate on Excess Reserves (IOER). Pero esto no es una solución a largo plazo.
Gráfico I-9
Reservas excedentes más altas perjudicarán al dólar y estimularán el crecimiento global
Mayores reservas excedentes perjudicarán al dólar e impulsarán el crecimiento global
Mayores reservas excedentes perjudicarán al dólar e impulsarán el crecimiento global
Paradójicamente, la cristalización de las tensiones del mercado repo es una buena noticia para la economía global porque obligará a la Fed a expandir nuevamente su balance tan pronto como el próximo mes. La oferta de fondos al mercado repo necesita aumentar de forma permanente, lo que significa que las reservas excedentes de los bancos deben re-expandirse. Como mostramos el mes pasado, reservas excedentes más altas perjudicarán al dólar estadounidense, elevarán las tasas de cambio de mercados emergentes y estimularán los PMIs globales (Gráfico I-9).
Reservas excedentes más altas alivian las condiciones de liquidez global. El dinero inyectado encontrará su camino hacia el resto del mundo. El dólar cotiza un 25% por encima de su estimación de valor justo a largo plazo según la paridad del poder adquisitivo. Por lo tanto, un déficit fiscal en crecimiento financiado indirectamente por un mayor balance de la Fed llevará a un déficit mayor de cuenta corriente de EE. UU., lo que, a su vez, aumentará las reservas de divisas globales. Como resultado, las tenencias custodiales de la Fed de valores en nombre de otros bancos centrales aumentarán. Así, la liquidez global denominada en dólares dejará de contraerse respecto al stock de deuda extranjera denominada en dólares que apoya (Gráfico I-10).
Reservas excedentes más altas también aliviarán las condiciones financieras globales. Al impulsar la liquidez denominada en dólares, un balance de la Fed mayor amortiguará las tasas de interés en dólares en el extranjero. Además, el aumento de las reservas excedentes deprecia el billete verde, lo que reduce aún más el costo del crédito para entidades extranjeras que piden prestado en dólares. Este fenómeno es especialmente significativo para los mercados emergentes. Por lo tanto, deberíamos ver un alivio de las condiciones financieras en mercados emergentes, que dependen en gran medida de los tipos de cambio. Históricamente, condiciones financieras más laxas en mercados emergentes conducen a un crecimiento global más fuerte (Gráfico I-11).
Gráfico I-10
La liquidez de alto poder está a punto de mejorar
La liquidez de alto rendimiento está a punto de mejorar
La liquidez de alto rendimiento está a punto de mejorar
Gráfico I-11
Un FCI de mercados emergentes más laxo debería llevar a un crecimiento más rápido
Una FCI de mercados emergentes menos restrictiva debería impulsar un crecimiento más rápido.
Una FCI de mercados emergentes menos restrictiva debería impulsar un crecimiento más rápido.
Riesgos: Reino Unido, China e Irán
Si bien las perspectivas apuntan en general a un repunte del crecimiento global, que creará un entorno positivo para los activos de riesgo, las situaciones en el Reino Unido, China e Irán deben ser vigiladas de cerca.
Reino Unido
El Brexit sigue siendo un peligro potencial para el mundo aunque nuestro escenario base prevé un resultado benigno. La jugada del primer ministro británico Boris Johnson de presionar por un Brexit sin acuerdo para forzar a la UE a hacer concesiones podría resultar en un error de cálculo. Tal giro de los acontecimientos sumiría a una economía europea —ya dañada por el débil comercio global— en una recesión. El dólar se fortalecería y las condiciones financieras globales se endurecerían. El crecimiento global recibiría otro golpe.
Gráfico I-12
Reino Unido: no hay un ganador claro antes de una posible elección
Reino Unido: sin un ganador claro de cara a una posible elección
Reino Unido: sin un ganador claro de cara a una posible elección
Tras la decisión unánime de esta semana del Tribunal Supremo contra la decisión de Johnson de suspender el Parlamento, la probabilidad de un Brexit sin acuerdo es inferior al 10%. Johnson carece de mayoría en un Parlamento firmemente opuesto a un Brexit duro y no puede convocar elecciones antes de la fecha límite del 31 de octubre para salir de la UE. Por lo tanto, lo más probable es que haya una prórroga, lo que permitirá a la UE y al Reino Unido alcanzar un acuerdo sobre el backstop irlandés que luego el Parlamento pueda ratificar.
En última instancia, el Reino Unido necesita otra elección para romper el actual impasse, la cual podría materializarse en noviembre o diciembre. Sin embargo, el voto por permanecer está dividido entre Labour, Lib Dems y el SNP, mientras que el voto por el Brexit no está tan fragmentado. (Gráfico I-12). Por tanto, el Brexit seguirá siendo un riesgo latente en el trasfondo incluso si no se transforma en un ataque total al crecimiento global.
China
Gráfico I-13
El estímulo chino sigue siendo demasiado tibio para mover la aguja
El estímulo chino sigue siendo demasiado tibio para mover la aguja
El estímulo chino sigue siendo demasiado tibio para mover la aguja
La actividad económica de China continúa debilitándose. En agosto, la producción industrial y la inversión en activos fijos desaceleraron a 4.4% y 5.5%, respectivamente. Además, el crecimiento del financiamiento social total se ralentizó en términos interanuales y los flujos de crédito chinos en general disminuyeron como porcentaje del PIB (Gráfico I-13). La reflación de la política china sigue siendo demasiado tibia para deshacer el lastre creado por la incertidumbre comercial y la debilidad en la propensión marginal a gastar (Gráfico I-13, panel inferior).
Las tensiones comerciales sino-estadounidenses han disminuido significativamente en los últimos meses, pero seguirán siendo una fuente importante de incertidumbre para China y el mundo. China y EE. UU. volverán a sostener conversaciones de alto nivel el mes que viene, el presidente estadounidense Donald Trump ha vuelto a posponer algunas de las subidas arancelarias, y China vuelve a comprar soja y cerdo del medio oeste. Pero la cancelación el pasado viernes de las visitas agrícolas de funcionarios chinos a EE. UU. nos recuerda que la situación es muy fluida. En última instancia, China y EE. UU. son rivales geopolíticos a largo plazo. Trump puede verse limitado por las elecciones de 2020, pero China aún podría negociar con mano dura. Por tanto, es prudente esperar un patrón de paradas y arranques en las negociaciones.
Gráfico I-14
La deflación desata un círculo vicioso de mayores costos reales de endeudamiento
La deflación desata un círculo vicioso de mayores costos reales de endeudamiento
La deflación desata un círculo vicioso de mayores costos reales de endeudamiento
Una China débil sembrará las semillas de su propia recuperación. Además del efecto negativo sobre las intenciones de capex y la demanda de crédito por la incertidumbre comercial, Pekín enfrenta un deterioro del empleo e inflación de precios al productor de -0.8% (Gráfico I-14, panel superior). A medida que la inflación PPI se vuelve más negativa, los prestatarios corporativos con altas deudas enfrentan tasas de interés reales crecientes (Gráfico I-14, panel inferior). Este mayor costo de la deuda debilita una economía ya vulnerable, desatando un círculo vicioso. Es poco probable que los responsables de la política china toleren esta situación mucho más tiempo. Los recortes acumulados de 400 puntos básicos en el coeficiente de reservas desde abril de 2018 son pasos en la dirección correcta, pero aún no son suficientes. El cambio de tono más dovish en el lenguaje del Politburó y del Consejo de Estado indica que vendrá un estímulo mayor. Por tanto, la expansión del crédito, la emisión de bonos especiales de gobiernos locales y el estímulo fiscal se volverán aún más predominantes en el último trimestre de 2019. Esta política debería impulsar notablemente la actividad económica en 2020, lo que ayudará a acelerar el crecimiento global.
Irán
Las tensiones se están reavivando y un repunte en los precios del petróleo amenazaría la frágil economía global. Sin embargo, esto sigue siendo un riesgo, no un caso central.
En la edición de julio de The Bank Credit Analyst advertimos que las tensiones con Irán eran el mayor riesgo visible para el crecimiento global y los activos de riesgo.2 Este peligro se centró la semana pasada con los ataques de drones al campo petrolero de Khurais y a la instalación de procesamiento de Abqaiq en Arabia Saudita, que recortaron la oferta mundial de petróleo en un récord de 5.7 millones de barriles/día, o 5.5% de la demanda global. No fue sorprendente que los precios del Brent se dispararan rápidamente un 12% hasta $68/bbl.
Gráfico I-15
Una mayor eficiencia energética hace al mundo más robusto
Una mayor eficiencia energética hace que el mundo sea más robusto
Una mayor eficiencia energética hace que el mundo sea más robusto
Un repunte duradero en los precios del petróleo empujaría a la economía global a una recesión, especialmente cuando la economía mundial ya está en una situación débil. El estratega jefe de renta variable de EE. UU., Anastasios Avgeriou, recordó a sus clientes3 que, según un artículo seminal de 2011 del profesor James D. Hamilton, una duplicación de los precios del petróleo precedió a casi todas las recesiones de la posguerra.4 Sin embargo, una recesión inducida por el petróleo probablemente sería superficial porque la intensidad del petróleo de la economía global ha disminuido significativamente en los últimos 30 años (Gráfico I-15). Además, las autoridades fiscales globales responderían con fuerza a una contracción económica, lo que también limitaría el impacto del choque.
Es poco probable que el petróleo se duplique para fin de año. Eso requeriría que los precios del Brent se dispararan hasta $100/bbl. Arabia Saudita ya ha declarado que la producción volverá a los niveles previos a la crisis en los próximos días y que no se perderá ni un solo envío. Esta promesa implica nuevos descensos de inventarios. Aramco también espera alcanzar la producción máxima a finales de noviembre. Además, los precios más altos del petróleo incentivarán mayor actividad en la cuenca de shale estadounidense. En consecuencia, es poco probable que los precios del petróleo se disparen otros $35/bbl en los próximos tres meses. Sin embargo, los precios del Brent podrían subir a $75/bbl el próximo año, porque si bien la demanda de petróleo está destinada a recuperarse, los inversores también deberán incorporar una prima de riesgo mayor contra las interrupciones del suministro saudí.
Un conflicto militar con Irán es un riesgo de cola, pero si se materializara, los precios del crudo se dispararían en $35/bbl o más en un instante. Según Matt Gertken, estratega geopolítico jefe de BCA, el apetito por tal conflicto es bajo en EE. UU.5 El presidente Trump tiene instintos aislacionistas y no quiere verse enredado en otro conflicto.
Implicaciones para la inversión
El dólar
El dólar tiene un potencial significativo a la baja. El billete verde está muy caro y caerá a medida que mejoren las condiciones de liquidez global (Gráfico I-16). Estas dinámicas reflejan la naturaleza contracíclica del dólar y también conducen a un fuerte momentum del dólar, tanto al subir como al bajar. El dólar se debilitaría en respuesta a la mejora del crecimiento y las condiciones de liquidez global; el dólar más bajo aliviaría las condiciones financieras globales, estimulando aún más la economía mundial. Podría entonces surgir un círculo virtuoso.
Gráfico I-16
El aumento de la liquidez financiera perjudicará al billete verde
El aumento de la liquidez financiera perjudicará al dólar
El aumento de la liquidez financiera perjudicará al dólar
Los flujos de repatriación también pasarán de ser un viento a favor a convertirse en un viento en contra para el billete verde. Impulsados tanto por el aumento de la aversión al riesgo como por los recortes fiscales de Trump, los agentes económicos estadounidenses repatriaron $461 mil millones en los últimos 18 meses. Esto ha creado un apoyo poderoso para el USD (Gráfico I-17). El efecto del recorte fiscal está desapareciendo y el crecimiento global en aumento incentivará a los hogares y empresas estadounidenses a comprar activos extranjeros más apalancados al ciclo económico global. En el proceso, venderán dólares.
Gráfico I-17
La repatriación no sostendrá al dólar por mucho tiempo
La repatriación no sostendrá al dólar por mucho más tiempo
La repatriación no sostendrá al dólar por mucho más tiempo
El euro seguirá comportándose como el anti-dólar, consecuencia de la abundante liquidez del par en el mercado. Además, el euro cotiza con un descuento del 17% respecto a su equilibrio por paridad de poder adquisitivo. Tras el recorte de tasas y el anuncio de QE de la semana pasada, el Banco Central Europeo ya no tiene más margen para relajar la política. En cambio, la reciente caída en los diferenciales de bonos periféricos está aflojando las condiciones financieras europeas, lo que mejora las perspectivas de crecimiento europeo. Esto hace al euro más atractivo.
Bonos y metales preciosos
Los rendimientos de los refugios seguros tendrán una subida significativa en los próximos 12 a 18 meses. Como destacamos el mes pasado, los bonos están tan caros, sobrecomprados y sobreposeídos que sufren una probabilidad extremadamente elevada de retornos cíclicos negativos (Gráfico I-18, paneles izquierdo y derecho). Además, las reservas excedentes crecerán nuevamente cuando la Fed reinicie la expansión de su balance. Reservas excedentes más altas llevan a una pendiente de la curva de rendimientos más pronunciada (Gráfico I-19). Las tasas a corto plazo tienen un downside limitado; por lo tanto, la curva solo puede empinarsi a través de rendimientos a 10 años más altos.
Gráfico I-18A
Valoración y técnicos apuntan a rendimientos más altos en 12 meses (I)
Valoración e indicadores técnicos apuntan a rendimientos más altos en 12 meses (I)
Valoración e indicadores técnicos apuntan a rendimientos más altos en 12 meses (I)
Gráfico I-18B
Valoración y técnicos apuntan a rendimientos más altos en 12 meses (II)
Valoración y análisis técnicos apuntan a rendimientos más altos en 12 meses (II)
Valoración y análisis técnicos apuntan a rendimientos más altos en 12 meses (II)
Gráfico I-19
Las compras de la Fed empinarán la curva
Las Compras de la Fed Empinarán la Curva
Las Compras de la Fed Empinarán la Curva
A corto plazo, la dinámica es más compleja. Los rendimientos del Tesoro han subido 21 puntos básicos desde su mínimo del 3 de septiembre, principalmente por la disminución de las tensiones comerciales. En desaceleraciones de mitad de ciclo anteriores, los techos en los precios de los bonos solo emergieron después de que el ISM tocara fondo. Aún no hemos llegado. Esperamos una volatilidad sustancial a corto plazo en los rendimientos dada la imprevisibilidad de las negociaciones sino-estadounidenses y la actual falta de repunte en el crecimiento global. Durante este proceso de transición, los inversores cíclicos deberían usar los repuntes de bonos como el actual para construir posiciones de duración por debajo del índice de referencia en sus carteras de renta fija.
Dentro de los metales preciosos, seguimos prefiriendo la plata al oro. Hemos favorecido metales preciosos desde finales de junio,6 pero los rendimientos de bonos más altos son negativos para el oro. Sin embargo, los bancos centrales mantienen una inclinación dovish destinada a llevar las primas de inflación (breakevens) de vuelta a su norma histórica de 2.3% a 2.5%. Este proceso aumenta la probabilidad de que la economía se sobrecaliente a finales del próximo año. Para los próximos 12 meses, el alza de las expectativas de inflación, no tasas reales más altas, elevará los rendimientos de los bonos. Combinado con un dólar más débil, esta configuración es levemente alcista para el oro. La plata tiene una mayor beta y más usos industriales que el oro, lo que le permitirá un periodo de sobrerendimiento si el crecimiento global aumenta. En este contexto, la ratio plata-oro, que se sitúa en su percentil 6 desde 1970, es una atractiva jugada de reversión a la media (Gráfico I-20).
Gráfico I-20
La ratio plata-oro es una ganga
La Relación Plata-Oro Es Una Ganga
La Relación Plata-Oro Es Una Ganga
Acciones
Los inversores deberían seguir favoreciendo acciones frente a bonos en el próximo año. Las acciones se comportan bien hasta seis meses antes de que comience una recesión (Tabla I-1). Además, nuestros indicadores monetarios y técnicos son optimistas (ver Sección III). Adicionalmente, las encuestas de sentimiento no muestran una complacencia descontrolada de los inversores (ver Sección III), lo que limita los riesgos desde una perspectiva contraria. Mientras tanto, los rendimientos tienen recorrido al alza, lo que implica una mejor performance de las acciones frente a los bonos.
Tabla I-1
El S&P 500 no alcanza su pico hasta seis meses antes de una recesión
octubre de 2019
octubre de 2019
El panorama a corto plazo es más complejo. La expansión del ratio P/E impulsó el 90% de las ganancias del S&P 500 desde su mínimo el 24 de diciembre de 2018, y según nuestro modelo, las ganancias operativas de EE. UU. se contraerán durante al menos ocho meses más (Gráfico I-21). Por lo tanto, si los rendimientos suben el resto del año, es probable que los múltiplos se contraigan. El S&P 500 está listo para continuar girando en ese marco temporal.
Gráfico I-21
Las ganancias de EE. UU. aún tienen recorrido a la baja
Las ganancias de EE. UU. aún tienen recorrido a la baja
Las ganancias de EE. UU. aún tienen recorrido a la baja
En este contexto, la estrategia dicta que los inversores se centren en la dinámica interna del mercado accionario. En concreto, los inversores deberían favorecer los sectores financieros y energético a expensas de tecnología y salud por las siguientes razones:
El aumento de los rendimientos eleva los márgenes de interés netos de los bancos. También perjudica los múltiplos de las acciones tecnológicas, que cargan un gran porcentaje de su valor intrínseco en flujos de caja a largo plazo y en su valor terminal. Por tanto, el aumento de rendimientos se correlaciona con un mejor desempeño relativo de los financieros frente a la tecnología (Gráfico I-22). Además, las valoraciones y los indicadores técnicos de los financieros están muy deprimidos en relación con la tecnología, mientras que las estimaciones comparativas de ganancias son igualmente sombrías (Gráfico I-23). Finalmente, nuestro equipo de Estrategia de Renta Variable de EE. UU. espera que las recompras por parte de los financieros aumenten significativamente.7
Gráfico I-22
Si los rendimientos suben, los financieros superarán a la tecnología
Si los rendimientos suben, el sector financiero superará al tecnológico
Si los rendimientos suben, el sector financiero superará al tecnológico
Gráfico I-23
Valoraciones, técnicos y sentimiento favorecen a los financieros sobre tecnología
Valoraciones, análisis técnico y sentimiento favorecen a las financieras sobre las tecnológicas
Valoraciones, análisis técnico y sentimiento favorecen a las financieras sobre las tecnológicas
El aumento de rendimientos también perjudica a las acciones del sector salud. Además, la creciente popularidad de progresistas demócratas como la senadora Elizabeth Warren exige que los inversores incorporen una prima de riesgo en el precio de las acciones de salud (Gráfico I-24). Los progresistas desean nacionalizar el seguro de salud y comprimir los márgenes de beneficio del sector salud, desde los medicamentos hasta los hospitales.
Gráfico I-24
El auge de los progresistas exige una prima de riesgo en las acciones de salud
Octubre de 2019
Octubre de 2019
Hemos utilizado las acciones energéticas como cobertura contra el aumento de las tensiones en Oriente Medio. Ahora, nuestros colegas de Estrategia de Renta Variable de EE. UU. se han vuelto más positivos respecto a este sector. Las valoraciones y los técnicos del sector energético son muy atractivos en relación con el S&P 500 (Gráfico I-25).8 Las acciones energéticas superarán si el crecimiento global se recupera y eleva los rendimientos globales de los bonos
Estas recomendaciones sectoriales sugieren que los inversores pronto deberían comenzar a favorecer las acciones europeas en relación con las estadounidenses. Los sectores financiero y energético están sobrerepresentados en las acciones europeas, mientras que tecnología y salud tienen un gran sobrepeso en EE. UU. (Tabla I-2). Además, la actividad europea es más sensible al impulso económico global que la estadounidense. Así, cuando los rendimientos globales repunten y la economía mundial se estabilice, las acciones europeas superarán a sus homólogas estadounidenses (Gráfico I-26). Adicionalmente, los bancos europeos cotizan a 0.6 veces valor contable, lo que los convierte en la jugada de valor definitiva, altamente apalancada a condiciones financieras europeas más laxas y rendimientos más altos.
Gráfico I-25
La energía es una compra convincente
La energía es una compra atractiva
La energía es una compra atractiva
Tabla I-2
Tener sobrepeso en Europa es consistente con nuestras recomendaciones sectoriales
octubre de 2019
octubre de 2019
Gráfico I-26
Europa pronto superará a EE. UU.
Europa pronto superará a Estados Unidos
Europa pronto superará a Estados Unidos
Gráfico I-27
Los inversores a largo plazo deberían favorecer acciones sobre bonos
Los inversores a largo plazo deberían preferir las acciones a los bonos.
Los inversores a largo plazo deberían preferir las acciones a los bonos.
Estos sesgos sectoriales también son consistentes con que las acciones de valor superen a las de crecimiento. Sin embargo, como argumenta Xiaoli Tang del servicio Global Asset Allocation de BCA en la Sección II, la cuestión valor versus crecimiento es compleja y debe diferenciarse entre geografías y tamaños de capitalización.
Finalmente, los inversores a largo plazo también deberían favorecer acciones sobre bonos. Según Peter Berezin, estratega global jefe de BCA, las acciones globales con sus valoraciones actuales ofrecen un rendimiento real esperado a 10 años del 4.2%. Por estándares históricos, estos no son retornos elevados, pero siguen siendo mucho más generosos que los bonos gubernamentales. Basado en sus rendimientos por dividendo, las acciones de EE. UU., Japón y Europa necesitarían caer un 18%, 28% y 40% antes de underperformar a los bonos en una base de 10 años, respectivamente.9 Esto es un amplio margen de seguridad (Gráfico I-27). Preferimos acciones extranjeras por sus valoraciones más atractivas y rendimientos esperados en moneda local. Además, el dólar está caro y se debilitará en un horizonte de inversión de 5 a 10 años.
Mathieu Savary Vicepresidente The Bank Credit Analyst
26 de septiembre de 2019 Próximo informe: 31 de octubre de 2019
II. ¿Valor? ¿Crecimiento? ¡Depende!
Los inversores deben prestar especial atención a la definición y metodología al evaluar estrategias de valor frente a crecimiento, tanto académicamente como en la práctica.
Los inversores en valor deberían centrarse en mercados no estadounidenses, especialmente en el universo de small caps de mercados emergentes.
Los inversores en crecimiento deberían centrarse en grandes capitalizaciones, especialmente en el universo de large caps de EE. UU.
Los inversores en small caps deberían centrarse en valor.
Los inversores en large y mid caps no deberían hacer apuestas estratégicas entre valor y crecimiento. La rotación táctica de estilos debería hacerse solo cuando los diferenciales de valoración alcanzan niveles extremos.
GAA sigue neutral sobre valor versus crecimiento, pero prefiere usar posicionamiento por sector (cíclicos versus defensivos, financieros versus tecnología y salud) y posicionamiento por país (zona euro versus EE. UU.) para implementar inclinaciones de estilo.
Invertir por estilo tiene la misma antigüedad que la inversión misma. Valor versus crecimiento ha sido una de las preguntas más frecuentes entre nuestros clientes últimamente, particularmente dada la aguda reversión de estilo en semanas recientes. En este informe, intentamos responder algunas de las preguntas más frecuentes sobre valor versus crecimiento. Hemos organizado estas preguntas en cinco secciones separadas:
Primero, examinamos 93 años de historia de las carteras de valor y crecimiento de Fama-French para ver cómo han interactuado valor, crecimiento y tamaño a lo largo del tiempo, porque los académicos han usado mayormente el marco de Fama-French.
Segundo, analizamos cuán comparables son los índices de estilo estadounidenses, incluyendo el S&P, el Russell y el MSCI, dado que los profesionales usan principalmente estos índices comerciales como sus puntos de referencia.
Tercero, investigamos si los mercados internacionales comparten los mismos ciclos de rendimiento valor-crecimiento que EE. UU., usando la suite de índices valor-crecimiento de MSCI (ya que MSCI es el único proveedor de índices que produce índices valor-crecimiento para cada mercado dentro de su cobertura global).
Cuarto, investigamos si la exposición pura a valor y crecimiento puede en realidad mejorar la diferencia de rendimiento valor-crecimiento comparando los índices de estilo puro de S&P y Russell con sus contrapartes estándar.
Finalmente, presentamos el enfoque de GAA para inclinaciones de estilo en una sección sobre nuestras conclusiones de inversión.
1. ¿Es cierto que el valor supera al crecimiento a largo plazo?
Existe una abrumadora evidencia académica que apoya la existencia de la prima de valor.10 Académicamente, la “prima de valor”, también conocida como el factor HML (high minus low), o la sobreperformance del valor, se define como la diferencia de retorno entre las acciones más baratas y las más caras. Aunque Fama y French usaron book-to-price como el único criterio de valoración,11 muchos investigadores han combinado book-to-price con otras medidas de valoración como earnings-to-price, sales-to-price, rendimiento por dividendo,12 y así sucesivamente.
También hay evidencia académica que sugiere que “la sobreperformance del valor es casi inexistente entre las acciones large-cap.”13 Además, en 2014 Fama y French causaron una gran polémica al publicar el working paper “A Five-Factor Asset Pricing Model” demostrando que “HML es un factor redundante” porque “el retorno medio de HML es capturado por la exposición de HML a otros factores” (como tamaño, rentabilidad y patrón de inversión) basado en datos estadounidenses de 1963 a 2013.14
Los propietarios de activos y asignadores deberían prestar especial atención al seleccionar benchmarks para valor y crecimiento.
Para los practicantes no cuantitativos, especialmente los inversores long-only, valor y crecimiento son dos estilos de inversión separados, aunque la clasificación de estilo comparte el mismo principio que el “factor de valor” académico. Sus definiciones varían, como lo demuestra cómo S&P Dow Jones, FTSE Russell y MSCI definen sus índices de valor y crecimiento (ver la siguiente sección en la página 7). En general, las acciones de valor son baratas, con un potencial de crecimiento de ganancias inferior al promedio, mientras que las acciones de crecimiento tienen un potencial de crecimiento de ganancias superior al promedio pero son muy caras. Los índices publicados por proveedores comerciales no tienen historiales muy largos, sin embargo. Afortunadamente, Fama y French también proporcionan carteras valor-crecimiento-tamaño en su sitio web públicamente accesible.15 Tabla II-1 muestra que durante 93 años, desde julio de 1926 hasta junio de 2019, las carteras de valor de EE. UU., tanto en buckets de large-cap como de small-cap basadas en el conocido enfoque de Fama-French, han rendido más que sus contrapartes de crecimiento, ya sea que las carteras estén ponderadas por igual o por capitalización de mercado. Lo más llamativo es que el valor small-cap ponderado por igual superó a su contraparte de crecimiento por más de 10% anual en términos absolutos, y ha más que duplicado el retorno ajustado por riesgo en comparación con su contraparte de crecimiento.
Tabla II-1
Desempeño de carteras Valor-Crecimiento-Tamaño de Fama-French*
octubre de 2019
octubre de 2019
Algunos informes de medios han afirmado que las acciones de valor son “menos volátiles” porque son en promedio “empresas más grandes y más establecidas.”16 Esto puede ser cierto en algunos periodos específicos. Para los 93 años cubiertos por Fama y French, sin embargo, esta creencia común no está respaldada. De hecho, las carteras de valor en los universos de large y small caps han tenido consistentemente una volatilidad mayor que las carteras de crecimiento, sin importar cómo se ponderen los componentes. Los retornos en exceso, sin embargo, han compensado más que la mayor volatilidad en tres de cuatro pares, siendo la excepción la large-cap ponderada por capitalización de mercado de crecimiento, que tiene un retorno ajustado por riesgo ligeramente mayor debido a una volatilidad mucho menor que su contraparte de valor. Desde una perspectiva de muy largo plazo, la sobreperformance del valor viene de asumir mayor riesgo.
Investigaciones adicionales muestran que la superior sobreperformance a largo plazo del valor respecto al crecimiento se produjo mayormente en los primeros 80 años de la muestra de 93 años de Fama y French. En años más recientes desde 2007, sin embargo, el valor ha subperformado al crecimiento significativamente en tres de los cuatro pares valor-crecimiento de Fama-French, siendo la excepción el par small-cap ponderado por igual, como se muestra en la Tabla II-2. Aunque el valor small-cap ponderado por igual aún ha superado a su contraparte de crecimiento en el periodo más reciente, la ratio de aciertos cae al 54% comparado con el 76% en los primeros 80 años, mientras que la magnitud del promedio de outperformance en años calendario cae a un escaso 1.3%, comparado con 12.5% en los primeros 80 años.
Tabla II-2
La pelea entre valor y crecimiento*
octubre de 2019
octubre de 2019
El análisis estadístico es sensible al periodo de tiempo elegido. ¿Cómo se han comportado valor y crecimiento a lo largo del tiempo?
Gráfico II-1 muestra la dinámica a largo plazo entre valor, crecimiento y tamaño. Las siguientes conclusiones son claras:
Gráfico II-1
Dinámicas de desempeño Valor-Crecimiento-Tamaño de Fama-French*
Fama-French Dinámicas de Rendimiento Valor-Crecimiento-Tamaño*
Fama-French Dinámicas de Rendimiento Valor-Crecimiento-Tamaño*
Los inversores en valor deberían favorecer small caps sobre large caps, mientras que los inversores en crecimiento deberían hacer lo contrario, favoreciendo large caps sobre small caps, aunque con mucho menos potencial de éxito (Gráfico II-1, panel 1).
Los inversores en small caps deberían favorecer acciones de valor sobre acciones de crecimiento (panel 2).
La sobreperformance del valor en el espacio large-cap (panel 3) es mucho más débil que en el espacio small-cap (panel 2).
Fama y French definen small y large caps basándose en la capitalización de mercado mediana de todas las acciones NYSE en CRSP (Center for Research In Security Prices), luego usan la mediana de NYSE para dividir NYSE, AMEX y NASDAQ (después de 1972) en un grupo de small caps y uno de large caps. La división valor-crecimiento se basa en book-to-price, con acciones en el 30% más bajo clasificadas como crecimiento y el 30% más alto como valor. Curiosamente, el valor small-cap y el crecimiento small-cap representan solo una porción muy pequeña de todo el universo, como se muestra en los Gráficos II-2A y II-2B.
La capitalización media de mercado de las acciones de valor es aproximadamente la mitad de la de las acciones de crecimiento, tanto en los universos de large como de small caps (panel 3 en Gráficos II-2A y II-2B). Nuevamente, esto no respalda algunas afirmaciones de los medios de que las acciones de valor son empresas más grandes y mejor establecidas. Sin embargo, sí respalda aún más la afirmación de que todos los inversores deberían favorecer las acciones small-cap de valor. Desafortunadamente, “small-cap value” es un universo muy pequeño. A junio de 2019, la capitalización total del mercado de acciones de EE. UU. en CRSP era de $26.2 billones, con small-cap value representando solo 1.5% (aprox. $383 mil millones); incluso el large-cap value comprende solo un peso relativamente pequeño, 13% (US$3.5 billones).
Gráfico II-2A
Carteras small-cap Valor-Crecimiento*
Carteras de pequeña capitalización: valor y crecimiento
Carteras de pequeña capitalización: valor y crecimiento
Gráfico II-2B
Carteras large-cap Valor-Crecimiento*
Carteras de gran capitalización de valor y crecimiento
Carteras de gran capitalización de valor y crecimiento
El mercado de EE. UU. está dominado por acciones de crecimiento large-cap con un peso elevado del 56% (US$14.7 billones, a junio de 2019). Esto es alentador porque la investigación académica muestra que la prima de valor entre large caps es débil. Pero la debilidad del valor en large caps comenzó mayormente desde 2007, después de 80 años de fortaleza relativa frente al crecimiento large-cap (Gráfico II-1, panel 3).
El enfoque de Fama-French es ampliamente utilizado en la investigación académica, en parte debido a su largo historial desde 1926. Para los practicantes no cuantitativos, especialmente los inversores long-only, sin embargo, los índices comerciales de FTSE Russell, S&P Dow Jones y MSCI se usan con más frecuencia como benchmarks de desempeño. En este informe, estudiamos una serie de índices comerciales valor-crecimiento en EE. UU. y globalmente para arrojar luz sobre las dinámicas valor-crecimiento y cómo los asignadores de activos pueden incorporarlas en sus procesos de toma de decisiones.
2. No todos los índices de estilo de EE. UU. son iguales
Tres proveedores principales de índices tienen índices de estilo. Son FTSE Russell (que lanzó el primer conjunto de índices valor-crecimiento de la industria en 1987), S&P Dow Jones y MSCI. MSCI es el único proveedor que tiene una suite completa de índices valor-crecimiento para cada mercado individual bajo su cobertura. Aunque los tres proporcionan índices de estilo “estándar” que incluyen el componente completo del índice padre, FTSE Russell y S&P Dow Jones también proporcionan índices de estilo “puros”. Hay dos diferencias principales entre índices de estilo “estándar” y “puros”: 1) los índices estándar están ponderados por capitalización de mercado, mientras que los índices “puros” se ponderan según la puntuación de estilo. 2) El valor estándar y el crecimiento estándar tienen componentes superpuestos, mientras que valor puro y crecimiento puro no comparten componentes comunes.
Preferimos usar posicionamiento por sector y país para implementar inclinaciones de estilo de forma táctica.
Además de book-to-price, la variable de valor usada por el enfoque de Fama-French, los tres proveedores han añadido diferentes variables en la determinación de valor y crecimiento, como se muestra en la Tabla II-3. Esto también refleja la evolución del entendimiento de la industria sobre valor y crecimiento. Por ejemplo, cuando MSCI lanzó por primera vez su índice de estilo en 1997, usó solo book-to-price, pero cambió su enfoque en mayo de 2003 al actual marco “multifactor en dos dimensiones”.
Tabla II-3
Criterios de índices Valor-Crecimiento
octubre de 2019
octubre de 2019
Debido a las diferencias en la metodología de construcción de índices, los índices valor-crecimiento para EE. UU. se han comportado de forma distinta. El S&P 500, el Russell 1000 y los índices estándar de MSCI (large y mid-cap) son benchmarks institucionales ampliamente seguidos, con historia backtested que data de los años 70. El Gráfico II-3 muestra la dinámica relativa de desempeño valor/crecimiento de los tres proveedores de índices, junto con la de Fama y French (ponderada por valor de mercado, para ser consistente con el enfoque de los proveedores de índices). Se puede observar lo siguiente:
Gráfico II-3
¿Qué valor/crecimiento?
¿Cuál: valor o crecimiento?
¿Cuál: valor o crecimiento?
Ninguno de los tres pares se parece exactamente al valor/crecimiento ponderado por valor de mercado de Fama-French. Esto plantea la cuestión de cómo el análisis histórico basado en la larga historia de las carteras valor/crecimiento de Fama-French puede aplicarse a los índices comerciales.
En el primer ciclo de 1975 a febrero de 2000, los tres pares de índices hicieron un viaje de ida y vuelta, con un desempeño plano entre valor y crecimiento. Además, aunque el S&P 500 y el Russell 1000 estuvieron más correlacionados entre sí que con el MSCI, los tres fueron bastante similares.
En el ciclo actual que comenzó en febrero de 2000, sin embargo, Russell value/growth ha rebotado mucho más fuertemente que los otros dos. Pero en el periodo a la baja que comenzó en 2007, los tres índices se desempeñaron en línea entre sí, como se muestra en la Tabla II-4.
Tabla II-4
Desempeño de índices de estilo en EE. UU.*
octubre de 2019
octubre de 2019
Además, la diferencia entre S&P y Russell no solo yace entre el S&P 500 y el Russell 1000. En realidad existe en cada segmento por capitalización de mercado, como se muestra en el Gráfico II-4. Desafortunadamente, MSCI no proporciona historial desde 1975 para los segmentos de capitalización detallados. En el ciclo actual desde febrero de 2000, S&P value rebotó menos entre 2000 y 2006. ¿Por qué?
Gráfico II-4
Conoce tu benchmark
Conoce tu referencia
Conoce tu referencia
Una investigación más profunda revela observaciones interesantes, como se muestra en el Gráfico II-5.
Gráfico II-5
Valor/Crecimiento: Russell vs. S&P
Valor/Crecimiento: Russell Vs. S&P
Valor/Crecimiento: Russell Vs. S&P
A nivel agregado, el S&P 1500, el Russell 3000 y sus respectivos índices de estilo se han desempeñado en gran medida en línea entre sí en el ciclo más reciente que comenzó en febrero de 2000 (Gráfico II-5, panel 4), reflejando la tendencia de convergencia de los índices en la industria.
En diferentes segmentos por capitalización, sin embargo, la divergencia sigue siendo prominente, especialmente en el espacio small-cap (panel 1). El S&P 600 ha superado consistentemente al Russell 2000 tanto en las categorías de valor como de crecimiento. Además de diferentes factores de estilo, esta consistencia también refleja universos diferentes, distribución de tamaño y exposición sectorial, como se explicó en un anterior Informe Especial de GAA sobre small caps.17 Los gestores cuyo benchmark de desempeño es el Russell 2000 podrían simplemente superarlo realizando un swap de rendimiento total entre el Russell 2000 y el S&P 600.
Conclusión: Los propietarios de activos y asignadores deberían prestar especial atención al seleccionar benchmarks para valor y crecimiento.
3. ¿Cómo se han comportado valor y crecimiento a nivel global?
MSCI es el único proveedor de índices que también produce índices valor-crecimiento para cada mercado de renta variable bajo su cobertura global, usando la misma metodología. Lamentablemente, solo el universo “estándar” (es decir, large y mid-cap) tiene una larga historia, que data de diciembre de 1974. Los Gráficos II-6A y II-6B muestran las dinámicas valor/crecimiento en los principales mercados desarrollados y emergentes.
El desempeño relativo de MSCI DM valor frente a crecimiento comparte un patrón similar al de EE. UU. en el ciclo más reciente desde 2000, pero se ve muy diferente en el periodo anterior a 2000 (Gráfico II-6A). La ratio de EM large- y mid-cap valor frente a crecimiento no alcanzó su pico hasta febrero de 2012, aproximadamente cinco años después del pico de su homólogo DM (Gráfico II-6B, panel 1). Por otro lado, el valor small-cap de EM reanudó su sobreperformance frente al crecimiento desde principios de 2016 tras haber alcanzado su pico alrededor del mismo momento que su contraparte large-cap.
Gráfico II-6A
¿Está muerto el valor en mercados desarrollados?
¿Está muerto el valor en DM?
¿Está muerto el valor en DM?
Gráfico II-6B
¿Está muerto el valor en mercados emergentes?
¿Está muerto el value en los mercados emergentes?
¿Está muerto el value en los mercados emergentes?
Las dinámicas globales valor/crecimiento también muestran que el efecto “valor superando a crecimiento” es más prominente en el espacio small-cap. Pero, ¿por qué el valor small también ha subperformado al crecimiento small en la mayoría de los mercados desarrollados? Nuestra explicación es que el universo EM es mucho menos eficiente que el universo DM porque no hay muchos fondos cuantitativos dedicados al espacio small-cap de EM —además del hecho de que, en general, las small caps de EM son mucho más pequeñas que las de mercados desarrollados. Esto también está en línea con nuestro hallazgo de que, en general, las primas de factor son más prominentes en el universo EM.18
Conclusión: La prima de valor es más prominente en mercados no estadounidenses, especialmente en el universo de small caps de mercados emergentes.
4. ¿Mejoran el rendimiento los índices de estilo puros?
Tanto S&P Dow Jones como FTSE Russell ofrecen índices de valor puro y crecimiento puro. A diferencia de los índices de estilo estándar, que apuntan a alrededor del 50% de la capitalización de mercado del mercado padre, los índices de estilo puro incluyen solo acciones con las características de valor y crecimiento más fuertes. No hay solapamiento entre los dos.
En teoría, los índices de estilo puro deberían superar a los índices de estilo estándar debido a su exposición concentrada a factores de estilo. ¿Cómo se comportan en la realidad? La Tabla II-5 muestra que en términos de retorno absoluto, este es de hecho el caso para 14 de los 18 pares de índices de S&P y Russell para el periodo entre 1998 y 2019. Sin embargo, los retornos más altos por mayor exposición a factores de estilo han venido en gran parte de una volatilidad mucho mayor en 17 de los 18 pares. El estilo puro tiene mayor volatilidad que el estilo estándar en general, siendo la única excepción el espacio mid-cap value de Russell. Por tanto, en términos ajustados por riesgo, el estilo puro no es necesariamente mejor.
Tabla II-5
Más puro no es necesariamente mejor
octubre de 2019
octubre de 2019
Los Gráficos II-7A y II-7B muestran las diferentes dinámicas de desempeño para las familias de índices de estilo de S&P y Russell.
Para los índices S&P, el crecimiento puro ha superado al crecimiento estándar durante todo el periodo en los tres segmentos por capitalización, pero solo el valor puro del S&P 500 superó a su contraparte estándar. Por lo tanto, una exposición más concentrada a características de estilo ha mejorado la diferencia valor-crecimiento solo en el espacio large-cap, pero en realidad la ha empeorado en los universos mid- y small-cap (Gráfico II-7A).
Gráfico II-7A
Estilos puros de S&P*
S&P Estilos Puros*
S&P Estilos Puros*
Gráfico II-7B
Estilos puros de Russell*
Russell Estilos Puros*
Russell Estilos Puros*
Para los índices Russell, está claro que hubo muchas más acciones tecnológicas en sus índices de crecimiento puro antes de la burbuja tecnológica de 2000, porque el crecimiento puro se disparó mucho más que el crecimiento estándar antes de la burbuja y también se desplomó más severamente tras su estallido. En general, solo en el espacio small-cap mejoró la diferencia valor-crecimiento por la exposición más concentrada a factores de estilo. Sin embargo, esta mejora no se debió a la sobreperformance del estilo puro respecto a los índices estándar. De hecho, tanto el valor puro como el crecimiento puro en el universo small-cap subperforaron a sus contrapartes estándar, pero el crecimiento puro lo hizo incluso peor (Gráfico II-7B y Tabla II-5).
5. Conclusiones de inversión
Valor y crecimiento pueden significar cosas muy diferentes y comportarse de forma muy distinta. Los inversores deben prestar especial atención a las definiciones y metodologías al evaluar índices o estrategias de estilo, tanto académicamente como en la práctica.
Dependiendo del mandato de un inversor, se recomienda lo siguiente:
Los inversores en valor deberían centrarse en mercados no estadounidenses, especialmente en el universo de small caps de mercados emergentes.
Los inversores en crecimiento deberían centrarse en large caps, especialmente en el espacio large-cap de EE. UU.
Los inversores en small caps deberían centrarse en valor.
Los inversores en large y mid caps no deberían hacer apuestas estratégicas entre valor y crecimiento. La rotación táctica de estilo debería realizarse solo cuando los diferenciales de valoración alcancen niveles extremos.
Price-to-book es la única variable común usada en la determinación de valor y crecimiento por académicos y practicantes. Su historial como predictor sistemático de retornos ha sido pobre, como se muestra en el panel 2 de los Gráficos II-8A y II-8B. Otro factor del que tenemos larga historia es el rendimiento por dividendo. Su poder predictivo es incluso peor que el del price-to-book (panel 3).
Gráfico II-8A
La valoración es una pobre herramienta de timing en EE. UU.
La Valoración Es Una Mala Herramienta Para Cronometrar El Mercado En EE. UU.
La Valoración Es Una Mala Herramienta Para Cronometrar El Mercado En EE. UU.
Gráfico II-8B
La valoración es una pobre herramienta de timing a nivel global
La valoración es una mala herramienta para elegir el momento
La valoración es una mala herramienta para elegir el momento
Muchos factores se han usado junto con price-to-book tanto por académicos como por practicantes para cronometrar la rotación entre valor y crecimiento. Sin embargo, los resultados han sido mixtos. Modelos de regresión que predijeron correctamente en el pasado pueden no funcionar en el futuro. Por ejemplo, un modelo de regresión basado en el diferencial de valoración y el diferencial de crecimiento de ganancias usando datos de enero de 1982 a octubre de 1999 predijo con éxito el repunte de la sobreperformance del valor que comenzó a principios de 2000,19 pero el sufrimiento universal de los fondos de valor en los últimos años implica que este modelo puede haber dado muchas señales falsas.
El Gráfico II-9 demuestra lo difícil que es usar modelos de regresión como herramienta de timing para la rotación valor-crecimiento. Se realiza una regresión simple entre los diferenciales de retorno valor-crecimiento (retornos subsecuentes a 60 meses) y el price-to-book relativo. Para datos de diciembre de 1974 a julio de 2019, el r-cuadrado para MSCI World es 0.38 y para EE. UU. es 0.09. En retrospectiva, ambos modelos predijeron la sobreperformance del valor que comenzó a principios de 2000. Sin embargo, las brechas entre el valor real y el valor ajustado comenzaron a abrirse mucho antes del 2000. Para finales de 1998, las brechas ya eran más amplias que los mínimos del ciclo anterior, sin embargo continuaron ampliándose mientras el valor siguió subperforando al crecimiento hasta febrero de 2000.
Gráfico II-9
¿Qué tan bueno es el ajuste?
¿Cuán buen es el ajuste?
¿Cuán buen es el ajuste?
¿Qué deberían hacer los inversores actualmente, basándose en estos modelos? Las brechas son grandes, pero no tan grandes como a principios de 2000. ¿En qué punto deberían los inversores empezar a pasarse a valor dado su más de 12 años de bajo rendimiento?
Hemos escrito frecuentemente que preferimos usar posicionamiento por sector y país para implementar inclinaciones de estilo.20, 21 Esta preferencia no ha cambiado.
Los índices de valor y crecimiento tienen sesgos sectoriales que cambian con el tiempo. Actualmente, los índices de valor large- y mid-cap de S&P Dow Jones tienen un claro sobrepeso en financieros pero un infrapeso en tecnología y salud en comparación con sus contrapartes de crecimiento (Tabla II-6).
Tabla II-6
Apuestas sectoriales en índices de valor y crecimiento*
octubre de 2019
octubre de 2019
Gráfico II-10
Preferir posicionamiento por sector y país sobre el estilo
Prefiera el posicionamiento por sector y país frente a los sesgos de estilo
Prefiera el posicionamiento por sector y país frente a los sesgos de estilo
Hemos estado neutrales respecto a valor y crecimiento, pero probablemente cambiaríamos esta visión si cambiamos nuestra asignación de renta variable entre EE. UU. y la zona euro, y nuestra asignación sectorial entre cíclicos y defensivos así como entre financieros y tecnología (Gráfico II-10).
Xiaoli Tang Vicepresidente Asociado Global Asset Allocation
III. Indicadores y gráficos de referencia
El S&P 500 continuará girando este año. Las acciones estadounidenses han rebotado con fuerza durante el mes de septiembre, sin embargo, el sentimiento es neutral. No obstante, por ahora, es probable que a las acciones les resulte difícil superar de forma significativa sus máximos de julio. Los osciladores de momentum a corto plazo están sobrecomprados y las ganancias de EE. UU. aún tienen recorrido a la baja. Dado que el rally accionario de este año ha sido casi enteramente impulsado por múltiplos, esto deja a las acciones vulnerables a cualquier repunte en los rendimientos. Como los rendimientos no han descontado ningún repunte en el crecimiento, las sorpresas económicas positivas potenciales son más propensas a elevar los rendimientos que los precios de las acciones. Sin embargo, si el crecimiento decepciona, las tasas débiles amortiguarán el golpe sobre las ganancias esperadas.
En línea con este panorama, nuestro Indicador de Preferencia Revelada (RPI) continúa evitando las acciones. El RPI combina la idea del momentum del mercado con medidas de valoración y de política. Proporciona una señal alcista poderosa si el momentum positivo del mercado coincide con lecturas constructivas de las medidas de política y valoración. Por el contrario, si un fuerte momentum de mercado no está respaldado por valoración y política, los inversores deberían inclinarse en contra de la tendencia del mercado. El crecimiento global sigue siendo el mayor problema para las acciones. Hasta que la economía global encuentre un piso, las perspectivas de beneficios serán pobres y nuestro RPI desaconsejará comprar acciones.
La perspectiva para el próximo año sigue siendo constructiva para las acciones. Nuestro indicador Willingness-to-Pay (WTP) para EE. UU. y Japón está mejorando notablemente. Sin embargo, continúa deteriorándose en Europa. El indicador WTP sigue flujos, y por tanto proporciona información sobre lo que los inversores están realmente haciendo, a diferencia de los índices de sentimiento que miden cómo se sienten los inversores.
Los rendimientos globales siguen muy deprimidos en niveles altamente estimuladores. Además, el crecimiento del dinero ha aumentado en todo el mundo y los bancos centrales globales están recortando tasas y expandiendo sus balances nuevamente. Como resultado, nuestro Indicador Monetario se mantiene en su nivel más acomodaticio desde principios de 2015. Asimismo, nuestro Indicador Técnico Compuesto tal vez ya no esté mejorando pero todavía se encuentra en territorio muy constructivo. Por lo tanto, a diferencia de hace cuatro años, es más probable que las acciones eviten el viento en contra creado por su sobrevaloración, especialmente ya que nuestro índice Compuesto de Valoración de BCA continúa mejorando.
Los bonos del Tesoro a 10 años pueden haberse abaratado un poco desde el mes pasado, pero siguen siendo muy caros. Además, cuando los niveles actuales de sobrevaloración se encuentran con nuestro indicador técnico estando masivamente sobrecomprado como lo está hoy, los bonos refugio experimentan declives de precio significativos durante los siguientes 12 meses. Dicho esto, el momento de un repunte en los rendimientos es incierto. Si las desaceleraciones de mitad de ciclo anteriores sirven de guía, los rendimientos podrían necesitar esperar a un fondo en los PMIs manufactureros globales antes de subir libremente. No obstante, la configuración actual desaconseja aumentar las apuestas de larga duración.
En términos de PPP, el dólar estadounidense solo se vuelve más caro y la cuenta corriente de EE. UU. se está deteriorando nuevamente. Por ahora, la débil actividad manufacturera global ha ayudado a mantener al dólar bien demandado. Sin embargo, nuestro Indicador Técnico Compuesto ha perdido momentum y ha formado una divergencia negativa con el nivel del billete verde. Esto significa que el dólar es altamente vulnerable a cualquier estabilización en el crecimiento. De hecho, argumentaríamos que el USD podría ser la mejor variable para evaluar si el crecimiento global está formando un suelo duradero o no.
ACCIONES:
Gráfico III-1
Indicadores de renta variable de EE. UU.
Indicadores de renta variable de EE. UU.
Indicadores de renta variable de EE. UU.
Gráfico III-2
Disposición a pagar por el riesgo
Disposición a pagar por el riesgo
Disposición a pagar por el riesgo
Gráfico III-3
Indicadores de sentimiento de la renta variable de EE. UU.
Indicadores de Sentimiento de la Renta Variable de EE. UU.
Indicadores de Sentimiento de la Renta Variable de EE. UU.
Gráfico III-4
Indicador de Preferencia Revelada
Indicador de Preferencia Revelada
Indicador de Preferencia Revelada
Gráfico III-5
Valoración del mercado accionario de EE. UU.
Valoración del mercado bursátil de EE. UU.
Valoración del mercado bursátil de EE. UU.
Gráfico III-6
Ganancias de EE. UU.
Ganancias de EE. UU.
Ganancias de EE. UU.
Gráfico III-7
Mercado accionario global y ganancias: desempeño relativo
Mercado Bursátil Global y Ganancias: Desempeño Relativo
Mercado Bursátil Global y Ganancias: Desempeño Relativo
Gráfico III-8
Mercado accionario global y ganancias: desempeño relativo
Mercado Bursátil Mundial y Ganancias: Rendimiento Relativo
Mercado Bursátil Mundial y Ganancias: Rendimiento Relativo
RENTA FIJA:
Gráfico III-9
Tesoros de EE. UU. y valoraciones
Títulos del Tesoro de EE. UU. y valoraciones
Títulos del Tesoro de EE. UU. y valoraciones
Gráfico III-10
Pendientes de la curva de rendimientos
Pendientes de la Curva de Rendimientos
Pendientes de la Curva de Rendimientos
Gráfico III-11
Rendimientos seleccionados de bonos de EE. UU.
Rendimientos seleccionados de bonos estadounidenses
Rendimientos seleccionados de bonos estadounidenses
Gráfico III-12
Componentes del rendimiento a 10 años del Tesoro
Componentes del rendimiento del bono del Tesoro a 10 años
Componentes del rendimiento del bono del Tesoro a 10 años
Gráfico III-13
Bonos corporativos de EE. UU. y monitor de salud
Bonos Corporativos de EE. UU. y Monitor de Salud
Bonos Corporativos de EE. UU. y Monitor de Salud
Gráfico III-14
Bonos globales: mercados desarrollados
Bonos Globales: Mercados Desarrollados
Bonos Globales: Mercados Desarrollados
Gráfico III-15
Bonos globales: mercados emergentes
Bonos Globales: Mercados Emergentes
Bonos Globales: Mercados Emergentes
DIVISAS:
Gráfico III-16
Dólar estadounidense y PPP
Dólar estadounidense y PPA
Dólar estadounidense y PPA
Gráfico III-17
Dólar estadounidense e indicador
Dólar estadounidense e indicador
Dólar estadounidense e indicador
Gráfico III-18
Fundamentos del dólar estadounidense
Fundamentos del dólar estadounidense
Fundamentos del dólar estadounidense
Gráfico III-19
Técnicos del yen japonés
Análisis técnico del yen japonés
Análisis técnico del yen japonés
Gráfico III-20
Técnicos del euro
Análisis técnico del euro
Análisis técnico del euro
Gráfico III-21
Técnicos euro/yen
Análisis técnico Euro/Yen
Análisis técnico Euro/Yen
Gráfico III-22
Técnicos euro/libra
Análisis técnico del euro/libra esterlina
Análisis técnico del euro/libra esterlina
MATERIAS PRIMAS:
Gráfico III-23
Indicadores amplios de materias primas
Indicadores amplios de materias primas
Indicadores amplios de materias primas
Gráfico III-24
Precios de materias primas
Precios de materias primas
Precios de materias primas
Gráfico III-25
Precios de materias primas
Precios de las materias primas
Precios de las materias primas
Gráfico III-26
Sentimiento de materias primas
Sentimiento de las materias primas
Sentimiento de las materias primas
Gráfico III-27
Posicionamiento especulativo
Posicionamiento Especulativo
Posicionamiento Especulativo
ECONOMÍA:
Gráfico III-28
Panorama macro de EE. UU. y global
Contexto macroeconómico de EE. UU. y mundial
Contexto macroeconómico de EE. UU. y mundial
Gráfico III-29
Instantánea macro de EE. UU.
Resumen macro de EE. UU.
Resumen macro de EE. UU.
Gráfico III-30
Perspectivas de crecimiento de EE. UU.
Perspectiva de crecimiento de EE. UU.
Perspectiva de crecimiento de EE. UU.
Gráfico III-31
Gasto cíclico de EE. UU.
Gasto cíclico de EE. UU.
Gasto cíclico de EE. UU.
Gráfico III-32
Mercado laboral de EE. UU.
Mercado Laboral de EE. UU.
Mercado Laboral de EE. UU.
Gráfico III-33
Consumo en EE. UU.
Consumo en EE. UU.
Consumo en EE. UU.
Gráfico III-34
Vivienda en EE. UU.
Vivienda en EE. UU.
Vivienda en EE. UU.
Gráfico III-35
Deuda y desapalancamiento en EE. UU.
Deuda de Estados Unidos y desapalancamiento
Deuda de Estados Unidos y desapalancamiento
Gráfico III-36
Condiciones financieras de EE. UU.
Condiciones financieras de EE. UU.
Condiciones financieras de EE. UU.
Gráfico III-37
Instantánea económica global: Europa
Panorama económico global: Europa
Panorama económico global: Europa
Gráfico III-38
Instantánea económica global: China
Resumen Económico Global: China
Resumen Económico Global: China
Mathieu Savary Vicepresidente The Bank Credit Analyst
Notas
1 Por favor ver The Bank Credit Analyst Section I, “September 2019,” con fecha 29 de agosto de 2019, disponible en bca.bcaresearch.com
2 Por favor ver The Bank Credit Analyst Section I, “July 2019,” con fecha 27 de junio de 2019, disponible en bca.bcaresearch.com
3 Por favor ver U.S. Equity Strategy Weekly Report, “The Oil Factor,” con fecha 23 de septiembre de 2019, disponible en uses.bcaresearch.com
4 J. D. Hamilton, "Historical Oil Shocks," NBER Working Paper No. 16790.
5 Por favor ver Geopolitical Strategy Special Report "Policy Risk, Uncertainty Cloud Oil Price Forecast," con fecha 19 de septiembre de 2019, disponible en gps.bcaresearch.com
6 Por favor ver The Bank Credit Analyst Section I, “July 2019,” con fecha 27 de junio de 2019, disponible en bca.bcaresearch.com
7 Por favor ver U.S. Equity Strategy Weekly Report, “The Great Rotation,” con fecha 16 de septiembre de 2019, disponible en uses.bcaresearch.com
8 Por favor ver U.S. Equity Strategy Weekly Report, “The Oil Factor,” con fecha 23 de septiembre de 2019, disponible en uses.bcaresearch.com
9 Por favor ver Global Investment Strategy Special Report, “TINA To The Rescue?,” con fecha 23 de agosto de 2019, disponible en gis.bcaresearch.com
10 Antti Ilmanen, Ronen Israel, Tobias J. Moskowitz, Ashwin Thapar, Franklin Wang, “Factor Premia and Factor Timing: A Century of Evidence,” AQR Working Paper, 2 de julio de 2019.
11 Eugene F. Fama y Kenneth R. French, “Common risk factors in the return on stocks and bonds,” Journal of Financial Economics, 33 (1993).
12 Clifford Asness, Andrea Frazzini, Ronen Israel y Tobias Moskowitz, “Fact, Fiction, and Value Investing,” The Journal of Portfolio Management, Vol. 42 No.1, otoño de 2015.
13 Ronen Israel y Tobias J. Moskowitz, “The Role of Shorting, Firm Size and Time on Market Anomalies,” Journal of Financial Economics, Vol 108, Issue 2, mayo de 2013
14 Eugene F. Fama y Kenneth R. French, “A Five-Factor Asset Pricing Model,” Working Paper, University of Chicago, septiembre de 2014.
15 Carteras valor-crecimiento-tamaño de Fama-French.
16 Mark P. Cussen, “Value or growth Stocks: Which are Better?” Investopedia, 25 de junio de 2019.
17 Por favor ver Global Asset Allocation Special Report titulado “Small Cap Outperformance: Fact or Myth?” con fecha 7 de abril de 2017, disponible en gaa.bcaresearch.com.
18 Por favor ver Global Asset Allocation Special Report titulado, “Is Smart Beta A Useful Tool In Global Asset Allocation?” con fecha 8 de julio de 2016, disponible en gaa.bcaresearch.com.
19 Clifford S. Asness, Jacques A Friedman, Robert J. Krail y John M Liew, “Style Timing: Value versus Growth,” The Journal of Portfolio Management, primavera de 2000.
20 Por favor ver Global Asset Allocation Quarterly Portfolio Outlook, “Quarterly - March 2016,” con fecha 31 de marzo de 2016, disponible en gaa.bcaresearch.com.
21 Por favor ver Global Asset Allocation Quarterly Portfolio Outlook, “Quarterly - April 2019,” con fecha 1 de abril de 2019 disponible en gaa.bcaresearch.com.
Puntos destacados
La economía del Reino Unido se ha mantenido bastante bien, a pesar de la carga de la incertidumbre política.
Sin embargo, incluso antes de que se haya producido la salida efectiva del Reino Unido de la UE, el Brexit ha dejado una huella duradera en la economía británica a través de una incertidumbre elevada, una fuerte debilidad en la inversión empresarial y una productividad anémica.
El resultado neto es una economía con un crecimiento de tendencia inferior, un tipo de cambio estructuralmente más débil y una inflación interna relativamente alta.
El Brexit se retrasará más allá del 31 de octubre. El riesgo de un Brexit sin acuerdo está sobrevalorado a menos que unas elecciones anticipadas fortalezcan la posición de Boris Johnson. Eso es improbable.
Las perspectivas de inversión para la libra esterlina y los gilts del Reino Unido son muy binarias: un Brexit “suave” es alcista para la libra y bajista para los gilts, mientras que un Brexit sin acuerdo haría caer aún más tanto la libra como los rendimientos de los gilts.
Análisis
Desde que el Reino Unido votó en 2016 salir de la Unión Europea, las perspectivas para la economía y los activos financieros han estado ligadas al resultado binario de si la salida sería ordenada o no. Esto ha sido una enorme fuente de incertidumbre, colocando al Banco de Inglaterra (BoE) en una de las posiciones más incómodas que haya enfrentado jamás un banco central.
En el informe de esta semana intentamos responder algunas preguntas de alto nivel. Primero, ¿la desaceleración de la economía del Reino Unido ha sido ordinaria, dado el retroceso manufacturero global? ¿O ha sido indebidamente prolongada debido al aumento de la incertidumbre política? Si se trata de lo último, ¿cuáles son las perspectivas de una recuperación si prevalece cualquier escenario que no sea un Brexit “sin acuerdo”? Finalmente, ¿se ha causado ya un daño irreparable a la economía por la inversión retrasada, con ramificaciones a más largo plazo independientemente del resultado de la relación con la UE?
Un auge del empleo
El Reino Unido está experimentando actualmente la mejor recuperación de empleo desde la Segunda Guerra Mundial. Se han creado 4,2 millones de nuevos empleos en la última década, elevando la proporción de empleo respecto a la población al nivel más alto en casi 50 años. Lo notable es que esta recuperación parece incluso más impresionante que la de Estados Unidos, donde las condiciones del mercado laboral han sido muy sólidas. Por ejemplo, en EE. UU. la tasa de empleo se sitúa en 60,9%, apenas por debajo de la del Reino Unido pero aún casi cuatro puntos porcentuales por debajo de su máximo previo a la crisis (Gráfico 1). En comparación con la zona euro, el mejor desempeño del mercado laboral del Reino Unido ha sido muy evidente.
A pesar de esta recuperación, el aumento de los salarios ha sido el más débil desde la Guerra de los Bóeres.
La calidad de los empleos también ha sido excelente: la creación de empleos a tiempo completo ha superado a la de tiempo parcial y las tasas de participación femenina se están disparando. El bonanza de empleo también ha sido amplio en regiones e industrias. Sí, el sector manufacturero ha experimentado cierta volatilidad, pero aparte de la región de East Midlands, las tasas de desempleo continúan convergiendo a la baja en todo el Reino Unido (Gráfico 2)
Gráfico 1
Un auge del empleo
Un auge del empleo
Un auge del empleo
Gráfico 2
La recuperación es amplia
La recuperación es generalizada
La recuperación es generalizada
A pesar de esta recuperación, el aumento de los salarios ha sido el más débil desde la Guerra de los Bóeres. En un discurso de julio, el economista jefe del BoE, Andy Haldane, señaló con acierto que la década perdida de los salarios ha sido un desastre de igualdad de oportunidades en las principales regiones del Reino Unido. Desde la década de 1950 hasta la Gran Recesión, la remuneración real en el Reino Unido creció alrededor de un 2% anual. Desde la Gran Recesión, la remuneración real se ha estancado a una tasa de -0,4% anual (Gráfico 3).1
Gráfico 3
Los salarios se estancaron hasta hace poco
Los salarios se estancaron hasta hace poco
Los salarios se estancaron hasta hace poco
Ha habido varias razones para esto. En primer lugar, ha habido un fuerte crecimiento del trabajo por cuenta propia, los contratos de cero horas y el trabajo a través de agencias. Así, aunque la proporción de empleo a tiempo completo ha ido aumentando en el periodo posterior a la crisis, sigue estando muy por debajo de sus máximos previos a la crisis. Esto ha incrementado la fluidez del mercado laboral, reduciendo el coste de hacer negocios en el proceso. La compensación de los trabajadores por cuenta propia o con contratos de cero horas está significativamente por debajo de la de sus homólogos permanentes. El lado positivo es que este fenómeno no es específico del Reino Unido, sino que está ocurriendo en todo el mundo, especialmente en Europa, donde las reformas estructurales han eliminado rigideces en el mercado laboral.
La cuestión clave de cara al futuro es si el incipiente aumento de los salarios continuará. A un horizonte cíclico, nuestra postura es que si continúan las tendencias positivas de empleo, el Reino Unido podría empezar a experimentar presiones salariales significativamente más fuertes. Hay cuatro razones fundamentales para ello:
Las ofertas de trabajo siguen superando al número de demandantes. Según la medida utilizada, hay entre un 20% y un 40% más de puestos que solicitantes (Gráfico 4). Este estancamiento no se puede resolver fácilmente con una mayor tasa de empleo (está en un máximo secular) ni con un desempleo más bajo.
El BoE estima que el NAIRU en el Reino Unido está en el 4,4%, lo que significa que la tasa de desempleo está claramente por debajo de su nivel estructural. Las encuestas empresariales siguen sugiriendo que la escasez de mano de obra cualificada es uno de los principales problemas que enfrentan las empresas.
La curva de Phillips en el Reino Unido se ha aplanado en los últimos años, pero el crecimiento salarial ha empezado a inclinarse al alza recientemente. Como en muchos otros países, la curva de Phillips en el Reino Unido está doblada, de modo que la convexidad del crecimiento salarial aumenta a medida que se cierra la brecha de desempleo.
La velocidad de circulación en el mercado laboral, también conocida como flujo de trabajo a trabajo, ha aumentado. Históricamente esto ha sido positivo para el crecimiento salarial (Gráfico 5). Esto también se refleja en la tasa de renuncias, que se ha acelerado desde 2012.
Gráfico 4
Las presiones salariales deberían aumentar
Las presiones salariales deberían intensificarse
Las presiones salariales deberían intensificarse
Gráfico 5
Aumento de la velocidad del empleo en el Reino Unido
Aumenta el ritmo del empleo en el Reino Unido
Aumenta el ritmo del empleo en el Reino Unido
En este momento, el mecanismo de transmisión desde un mercado laboral ajustado hacia salarios más altos está siendo obstaculizado por la incertidumbre política, que seguirá proyectando una sombra a corto plazo sobre los planes de contratación a más largo plazo. Por ejemplo, pese a todo el discurso sobre el Reino Unido como centro financiero, la pérdida de empleo en la banca y los seguros sigue estando asentada (Gráfico 6). El Reino Unido continúa atrayendo una cantidad significativa de actividad financiera, especialmente en el mercado de divisas, pero hubo una caída clara en los volúmenes en 2016, el año del referéndum del Brexit (Gráfico 7). Mientras tanto, en el sector manufacturero, llevará tiempo reavivar los “animal spirits” y volver a atraer inversión extranjera directa.
Gráfico 6
Pérdida de empleo en manufactura y finanzas
Rotación de personal en los sectores de manufactura y finanzas
Rotación de personal en los sectores de manufactura y finanzas
Gráfico 7
El Reino Unido es un importante centro financiero
Reino Unido: ¿desaceleración cíclica o malestar estructural?
Reino Unido: ¿desaceleración cíclica o malestar estructural?
Dicho esto, la economía del Reino Unido sigue estando impulsada principalmente por los servicios, lo que significa que los salarios aún sufrirán cierta presión al alza. El crecimiento salarial del sector servicios ha sido sólido y, a menos que la recesión manufacturera se profundice y empiece a contagiar a otros sectores de la economía del Reino Unido, la trayectoria de menor resistencia para los salarios sigue siendo al alza.
Conclusión: La economía del Reino Unido se ha mantenido bastante bien, a pesar de la carga de la incertidumbre política.
Círculo virtuoso del gasto
Si bien el pastel de ingresos del Reino Unido podría crecer, la falta de confianza sigue limitando el gasto. Gráfico 8 muestra que la confianza del consumidor en el Reino Unido ha divergido negativamente respecto a las tendencias tanto en EE. UU. como en la zona euro. Han intervenido algunos factores compensatorios que sugieren que una vez que se disipen las nubes de la incertidumbre del Brexit, el gasto podría volver a acelerarse.
El mecanismo de transmisión desde un mercado laboral ajustado hacia salarios más altos está siendo impedido por la incertidumbre política, que seguirá proyectando una sombra a corto plazo.
Un gran impulsor de las ventas minoristas en el Reino Unido son las llegadas de turistas y la libra debilitada probablemente seguirá atrayendo un influjo de visitantes (Gráfico 9).
Gráfico 8
La confianza será clave para ##br##cualquier recuperación
La confianza será clave para cualquier recuperación
La confianza será clave para cualquier recuperación
Gráfico 9
La libra barata animará a ##br##los compradores extranjeros
La libra barata animará a los compradores extranjeros
La libra barata animará a los compradores extranjeros
El Reino Unido alberga muchas de las principales marcas mundiales que se beneficiarán de una moneda barata.
El proceso de desapalancamiento de los hogares está muy avanzado, y la recuperación tentativa del crédito y de las solicitudes hipotecarias está ayudando a amortiguar la caída de los precios de la vivienda en el Reino Unido. Esto está respaldado por el hecho de que los costes de préstamo hipotecario en el Reino Unido se han desplomado junto con los rendimientos (Gráfico 10). Dicho esto, cualquier aumento en el endeudamiento se verá mitigado por el hecho de que la deuda de los hogares respecto al PIB en el Reino Unido sigue siendo más alta que en muchas otras economías desarrolladas.
Gráfico 10
Las bajas tasas deberían ayudar a la vivienda
Las tasas bajas deberían ayudar a la vivienda
Las tasas bajas deberían ayudar a la vivienda
Gráfico 11
Inflación de origen costos
Inflación por costos
Inflación por costos
Las expectativas de inflación están disparándose, en parte en respuesta a la moneda más débil. Lo notable es que la libra ha caído mucho más de lo justificado sobre una base fundamental de PPP. Esto provocará inflación importada (Gráfico 11).
Conclusión: El gran riesgo para la economía del Reino Unido es que entre en estanflación. Una encuesta del BoE sitúa la pérdida de producción en caso de un Brexit sin acuerdo en torno al 3% del PIB, pero estas son estimaciones ya que gran parte del ajuste económico podría producirse a través del tipo de cambio. El rango de estimaciones del impacto económico de un no-acuerdo (Tabla 1), quizás no por coincidencia, refleja el rango de recesiones británicas del siglo XX (Gráfico 12). Esto coloca al BoE en un modo particularmente incómodo de “esperar y ver”. Por ejemplo, si una salida dura conduce a una caída de la libra y a un aumento de las expectativas de inflación, no está claro que el Comité de Política Monetaria del BoE recortaría las tasas si tuviera que cumplir su mandato de inflación.
Tabla 1
Amplio rango de estimaciones del impacto ##br##de un Brexit sin acuerdo
Reino Unido: ¿Desaceleración cíclica o malestar estructural?
Reino Unido: ¿Desaceleración cíclica o malestar estructural?
Gráfico 12
Las recesiones británicas pasadas ofrecen pautas ##br##para el impacto de un no-acuerdo
Reino Unido: ¿desaceleración cíclica o malestar estructural?
Reino Unido: ¿desaceleración cíclica o malestar estructural?
La incertidumbre del Brexit ya ha causado un daño duradero al crecimiento del Reino Unido
Un lastre importante para el crecimiento económico del Reino Unido en los últimos tres años ha sido el colapso de la confianza empresarial y la contracción asociada en el gasto de capital (Gráfico 13).
Desde la votación del Brexit de 2016, la inversión empresarial ha sido sustancialmente más débil que en puntos similares de ciclos empresariales previos del Reino Unido: de forma acumulada, un 26% menos, según el BoE (Gráfico 14). Si bien parte de la debilidad observada en 2019 también puede atribuirse a la desaceleración del crecimiento económico global y a la incertidumbre relacionada con la guerra comercial entre EE. UU. y China, el gasto de capital del Reino Unido ha sido mucho más débil que el de otras economías avanzadas (Gráfico 15).
Desde la votación del Brexit de 2016, la inversión empresarial ha sido sustancialmente más débil que en puntos similares de ciclos empresariales previos del Reino Unido – de forma acumulada, un 26%.
Este es un punto crítico a considerar al juzgar el daño a largo plazo que ya se ha infligido a la economía del Reino Unido solo por la incertidumbre del Brexit. La mejor manera de evaluar este daño es a través de la lente del gasto de capital, cuyo crecimiento está altamente correlacionado con los cambios en la productividad y el crecimiento económico potencial (Gráfico 16).
Gráfico 13
Empresas británicas sombrías han dejado de invertir
Las sombrías empresas del Reino Unido han dejado de invertir
Las sombrías empresas del Reino Unido han dejado de invertir
Gráfico 14
Gran subrendimiento del gasto de capital del Reino Unido comparado con la historia ...
Reino Unido: ¿Desaceleración cíclica o malestar estructural?
Reino Unido: ¿Desaceleración cíclica o malestar estructural?
Gráfico 15
...y comparado con ##br##pares globales
...Y en comparación con pares globales
...Y en comparación con pares globales
Gráfico 16
Un golpe duradero a la economía del Reino Unido por la incertidumbre del Brexit
Un impacto duradero en la economía del Reino Unido por la incertidumbre del Brexit
Un impacto duradero en la economía del Reino Unido por la incertidumbre del Brexit
Un importante artículo de investigación publicado por el BoE el mes pasado – coescrito por dos miembros actuales del Comité de Política Monetaria del BoE, Ben Broadbent y Silvana Tenreyro – analiza los vínculos entre la incertidumbre del Brexit, el gasto de capital y la productividad del Reino Unido.2 Los autores concluyeron que los efectos económicos del resultado del referéndum del Brexit pueden categorizarse como una respuesta a una anticipada y persistente caída del crecimiento de la productividad para los sectores comerciables de la economía del Reino Unido. En ese marco, la siguiente cadena de eventos ocurriría después de que se anuncie la “noticia” de una productividad esperada más débil (es decir, el resultado del referéndum del Brexit):
Gráfico 17
Una mala asignación de recursos
Una mala asignación de recursos
Una mala asignación de recursos
Una caída inmediata y permanente en el precio relativo de la producción no comerciable respecto a la comerciable, es decir, el tipo de cambio real.
Los recursos se desplazan hacia el sector comerciable para aprovechar el precio relativo más alto, lo que lleva a un aumento de la producción y a un aumento de las exportaciones.
El crecimiento de la productividad en el sector comerciable luego cae, tal como anunciaba la “noticia” del voto del Brexit, lo que provoca un desplazamiento de recursos económicos de nuevo hacia los sectores no comerciables de mayor productividad.
Las tasas de interés del Reino Unido caen respecto al mundo, ya que los mercados financieros descuentan la senda relativamente más lenta de productividad del Reino Unido prevista.
El crecimiento agregado de la inversión empresarial se ralentiza, pero en general el crecimiento del empleo permanece
resiliente.
Así es exactamente como ha evolucionado la economía del Reino Unido desde la votación del Brexit de 2016:
El índice del BoE ponderado por el comercio para la libra ha caído tanto en términos nominales como reales.
La cuota de exportaciones del PIB real del Reino Unido aumentó del 27% al 30%, mientras que la cuota de inversión del PIB real disminuyó del 10% al 9% (Gráfico 17, panel superior).
El crecimiento anual del empleo en los servicios del Reino Unido (no comerciables) cayó del 2,1% a cero a finales de 2018, pero desde entonces ha comenzado a recuperarse; el crecimiento del empleo en manufactura (comerciable) aumentó inicialmente del 0,5% al 2,7% dentro del año posterior al voto del Brexit, antes de desacelerarse hasta el 0% en 2018, y también está empezando a moverse al alza (Gráfico 17, tercer panel).
El crecimiento de la productividad ha caído del 1,9% a cero, incluso cuando el crecimiento salarial se ha acelerado debido al ritmo sostenido de la demanda de trabajo en un momento de bajo desempleo (Gráfico 17, panel inferior).
A nivel sectorial, las peores tasas de crecimiento de la productividad realizada se están produciendo en industrias comerciables como productos metálicos y servicios financieros, mientras que las tasas más altas de crecimiento de la productividad se observan en industrias no comerciables como los servicios profesionales y el comercio minorista (Gráfico 18).3
Gráfico 18
Últimas tasas de crecimiento de la productividad del Reino Unido, por industria
Reino Unido: ¿desaceleración cíclica o malestar estructural?
Reino Unido: ¿desaceleración cíclica o malestar estructural?
Resumiendo, según el marco analítico del artículo de investigación del BoE, el resultado del referéndum del Brexit esencialmente creó una señal, manifestada por la caída de la libra esterlina, para la mala asignación de recursos del Reino Unido alejándolos de industrias no comerciables de mayor productividad hacia sectores comerciables de menor productividad. Si esto fuera cierto, también esperaríamos ver lo siguiente:
Gráfico 19
Consecuencias inflacionarias de la incertidumbre del Brexit
Consecuencias inflacionarias de la incertidumbre en torno al Brexit
Consecuencias inflacionarias de la incertidumbre en torno al Brexit
Tasas de inflación mucho más altas en medidas más centradas en lo doméstico, como los servicios y los salarios.
Un crecimiento más rápido del coste unitario del trabajo como resultado de la brecha entre salarios que se aceleran y productividad estancada.
Expectativas de inflación estructuralmente más altas.
Tasas de interés reales más bajas en el Reino Unido que en otras economías avanzadas.
Debilidad prolongada en el tipo de cambio.
Nuevamente, todo esto se ha concretado en el Reino Unido (Gráfico 19):
La inflación del IPC de servicios está ahora en 2,2%, en comparación con solo 1,7% para la inflación general del IPC.
El crecimiento del coste unitario del trabajo se ha acelerado desde niveles negativos antes del referéndum del Brexit hasta un rango del 2%-3% desde finales de 2016.
El rendimiento real del gilt a 10 años (deflactado por la swap de CPI a 10 años) es ahora -3,1%, en comparación con un rendimiento real del 0% en los bonos del Tesoro estadounidense a 10 años.
La libra esterlina ponderada por el comercio se mantiene cerca de sus mínimos posteriores al referéndum del Brexit.
Está claro que la incertidumbre del Brexit ha dado lugar a una economía del Reino Unido estructuralmente más débil y más inflacionaria, un resultado que puede no revertirse rápidamente en caso de que se evite un Brexit sin acuerdo. Esto tiene importantes implicaciones para las futuras decisiones de política monetaria del BoE y las perspectivas de inversión para la libra y los gilts del Reino Unido.
Conclusión: Incluso antes de que se haya producido la retirada efectiva del Reino Unido de la UE, el Brexit ha dejado una marca duradera en la economía británica a través de una incertidumbre elevada, una severa debilidad en el gasto de inversión empresarial y una productividad anémica. El resultado neto es una economía con un crecimiento de tendencia más bajo, un tipo de cambio estructuralmente débil y una inflación interna relativamente alta.
Predomina la incertidumbre política
Gráfico 20
El público se opone a un Brexit sin acuerdo
Reino Unido: ¿Desaceleración cíclica o malestar estructural?
Reino Unido: ¿Desaceleración cíclica o malestar estructural?
Incluso tras considerar el estado cíclico y estructural de la economía del Reino Unido, tal como lo hemos hecho en este informe, las perspectivas a corto plazo siguen dependiendo por completo del resultado del Brexit.
El estado del Brexit es más incierto que nunca debido al caso del Tribunal Supremo contra la suspensión del Parlamento por parte del gobierno y a la negativa del primer ministro Boris Johnson a obedecer una orden del Parlamento para solicitar una prórroga del plazo de salida del 31 de octubre. Lo que no está en duda es que el parlamento se opone a un Brexit desordenado y sin acuerdo. Y las mejores encuestas sugieren que la opinión pública también se opone a un Brexit sin acuerdo (Gráfico 20).
Los miembros rechazaron rotundamente la estrategia de negociación del primer ministro Boris Johnson en septiembre: prohibieron tanto un Brexit sin acuerdo como votaron en contra de celebrar unas elecciones anticipadas en dos ocasiones separadas (Gráfico 21). Johnson perdió su mayoría de coalición y, sin embargo, no puede ir a nuevas elecciones, dejándolo paralizado hasta que el Parlamento se reúna.
Lo que es probable independientemente del resultado es un aumento sustancial del gasto fiscal,
El Reino Unido no es una monarquía Estuardo del siglo XVII: el Parlamento es el órgano político supremo en la constitución y sus decretos no pueden ser ignorados o desobedecidos de forma permanente. Siempre que el Parlamento se reúna de nuevo, probablemente el 14 de octubre, tendrá la capacidad de asegurar que se extienda el plazo del Brexit. La UE probablemente concederá una prórroga porque le interesa demorar o cancelar el Brexit y demostrar a todos los miembros que abandonar el bloque no es ni deseable ni práctico. El resultado sería entonces unas elecciones.
Gráfico 21
La estrategia de negociación de Boris Johnson fracasó
Reino Unido: ¿desaceleración cíclica o malestar estructural?
Reino Unido: ¿desaceleración cíclica o malestar estructural?
Gráfico 22
El resultado probable es un Parlamento en minoría
Es probable que el resultado sea un parlamento sin mayoría.
Es probable que el resultado sea un parlamento sin mayoría.
Las encuestas electorales muestran a los Conservadores despegar, a los Liberal Demócratas adelantando a Labour y al Brexit Party manteniendo una ventaja (Gráfico 22). Traducir estas encuestas a escaños parlamentarios no es sencillo porque el sistema electoral mayoritario significa que un partido más pequeño puede robar votos cruciales al partido más popular, dejando al segundo o tercer partido más popular para ganar el escaño.
El punto clave es que el Brexit Party es un partido de una sola cuestión y los tories bajo Johnson ahora monopolizan esa misma cuestión. Si esta dinámica persiste, los Lib Dems suponen una mayor amenaza de dividir los votos de Labour que el Brexit Party de dividir los votos conservadores. El resultado es que todavía es posible que los conservadores obtengan una mayoría, aunque parece improbable dado que necesitan más de 325 escaños y han caído a 288 escaños tras purgar a miembros indisciplinados y perder liderazgo en Escocia. Un Parlamento en minoría es un resultado más probable.
Un Parlamento en minoría prolongará la indecisión y la incertidumbre, pero también es probable que permanezca unido contra un Brexit sin acuerdo. Un gobierno de coalición de la oposición impedirá un Brexit sin acuerdo. Incluso una mayoría conservadora de un solo partido no sería un resultado desastroso, ya que aumentaría la influencia de Johnson con la UE y aumentaría la probabilidad de que la UE ofreciera algunas concesiones para que se apruebe un acuerdo de retirada, resultando en un trato del Brexit y una salida ordenada (específicamente, una limitación para Irlanda del Norte al backstop, o una cláusula de caducidad o mecanismo de retirada para lo mismo). Dicho acuerdo interesa a Johnson para no presidir una recesión desde el momento en que vuelva al cargo. Todos estos resultados apuntan hacia un acuerdo de salida o a un nuevo capítulo en el que el parlamento busque un nuevo referéndum.
Gráfico 23
Espere un aumento del gasto fiscal
Espere un aumento en el gasto fiscal
Espere un aumento en el gasto fiscal
El peor resultado para los mercados sería una débil mayoría conservadora de coalición que no pueda ponerse de acuerdo sobre Irlanda ni aprobar un acuerdo de salida, ya que esto podría conducir a la parálisis, como le ocurrió a Theresa May, en un momento en que el primer ministro está decidido a lograr una salida cueste lo que cueste. Este es el escenario en el que el no-acuerdo vuelve a convertirse en un riesgo real. Subjetivamente hemos estimado que el riesgo de no-acuerdo es de alrededor del 30%, pero esto actualmente está disminuyendo, no aumentando, como resultado de las amplias mayorías del parlamento contra ese resultado en septiembre, y solo unas elecciones pueden cambiar eso.
Es infructuoso tratar de predecir el panorama político futuro del Reino Unido sin conocer la conclusión de la saga del Brexit. Lo que es probable independientemente del resultado es un aumento sustancial del gasto fiscal, revirtiendo la “austeridad” de la pos-Gran Recesión. Esta tendencia ya es evidente en el intento actual de Johnson de presentar un paquete generoso de gasto social en la conferencia del partido tory este otoño, que, si se confirma con unas nuevas elecciones, representaría un giro en la política fiscal conservadora (Gráfico 23).
Se necesitará más gasto fiscal para contrarrestar el impacto negativo de un Brexit desordenado, o para aplacar a la clase media una vez que quede claro que salir de la UE no es una panacea para los problemas del Reino Unido, o para cumplir la agenda de un gobierno de la oposición cuando llegue al poder.
En caso de que ocurra un Brexit sin acuerdo, el Reino Unido no solo afrontará unas consecuencias económicas tumultuosas, sino que las luchas constitucionales entre los tres reinos se reavivarán debido al impacto negativo en Irlanda del Norte y a la probable revivificación de los esfuerzos por la independencia de Escocia.
Conclusión: El Reino Unido no es una dictadura y el primer ministro no puede negarse a obedecer la voluntad del Parlamento. El Parlamento ha votado claramente para retrasar un Brexit sin acuerdo y continuará haciéndolo. Una salida desordenada sigue siendo un riesgo porque unas elecciones eventuales podrían devolver a los tories al poder. Pero en ese caso, la UE tendrá más incentivos para ofrecer una concesión que permita al Parlamento aprobar un proyecto de ley de retirada. Las probabilidades de un no-acuerdo no son superiores al 30%. La conclusión estructural, independientemente del resultado, es que el gasto fiscal aumentará.
Conclusiones de inversión
Los episodios en torno al colapso de la libra en 1992 contienen lecciones importantes para hoy.4 De manera crucial, la mayor parte del ajuste de la libra ocurrió rápidamente, pero una diferencia clave con respecto a hoy es que una salida del Mecanismo de Tipo de Cambio Europeo fue inesperada, a diferencia del Brexit. Los mercados de divisas son extremadamente fluidos y se ajustan a las expectativas con bastante rapidez. Del máximo al mínimo, la libra ya ha caído en torno al 30%, lo que sugiere que la mayor parte del ajuste a la baja está hecho.
Gráfico 24
Un resultado binario del Brexit para los gilts
Un resultado binario del Brexit para los gilts
Un resultado binario del Brexit para los gilts
La moneda británica es de libre flotación, lo que significa que hay menos “pecados ocultos” en comparación con el período de tipo de cambio fijo. Dicho esto, el valor razonable de la libra se ha debilitado estructuralmente. Nuestra inclinación es que si hay un Brexit duro, la libra podría caer fácilmente hasta la zona 1.10-1.15. Parte de este movimiento será un submuestreo a la baja. En el caso de un Brexit suave (o ningún Brexit), la libra debería converger hacia el punto medio de su rango histórico de tipo de cambio efectivo real, lo que la situaría un 15%-20% más alta, o en torno a 1.50. Desde una perspectiva riesgo-recompensa, esto parece atractivo.
Para los gilts del Reino Unido, la dirección de los rendimientos también depende del resultado del Brexit, ya que esencialmente no hay cambios en las tasas de política descontados en la curva OIS del Reino Unido (Gráfico 24).
Un Brexit “suave” permitiría al BoE volver a centrarse en combatir las elevadas expectativas de inflación en el Reino Unido. Eso probablemente resultaría en rendimientos de gilts más altos y un aplanamiento de la curva de rendimientos de los gilts, a medida que el mercado valore futuras subidas de tipos del BoE, y en expectativas de inflación a más largo plazo más bajas. Una libra al alza también moderaría las expectativas de inflación. Ni los gilts ni los bonos vinculados a la inflación del Reino Unido rendirían bien en este escenario.
Un Brexit “sin acuerdo”, por otro lado, llevaría al BoE a recortar los tipos de interés para compensar el posible golpe a la confianza empresarial y del consumidor. Esto podría ocurrir incluso si las expectativas de inflación se mantienen altas o aumentan más por la debilidad de la libra. Eso significaría rendimientos de gilts más bajos y un empinamiento de la curva de gilts. Sobrerponderar gilts y estar largo en bonos vinculados a la inflación sería la mejor manera de posicionarse para este resultado.
Los escenarios de relajación fiscal descritos anteriormente también influirían en la forma de la curva de gilts, resultando en cierto grado de empinamiento bajista a medida que la curvaprecio mayores déficits y una inflación futura más alta, todo lo demás constante.
Robert Robis, CFA Chief Fixed Income Strategist rrobis@bcaresearch.com
Chester Ntonifor, Estratega de divisas chestern@bcaresearch.com
Matt Gertken, Estratega geopolítico mattg@bcaresearch.com
Ray Park, CFA, Analista de investigación ray@bcaresearch.com
Notas al pie
1 Andrew G Haldane, “Subiendo la escalera del empleo,” Banco de Inglaterra, 23 de julio de 2019
2 Documento de discusión de la Unidad Externa del MPC del Banco de Inglaterra No. 51, “El voto del Brexit, el crecimiento de la productividad y los ajustes macroeconómicos en el Reino Unido”, agosto de 2019
3 El papel de Londres como un importante centro financiero global convierte a la industria de servicios financieros del Reino Unido en un sector “comerciable”, en el sentido de que una proporción significativa de su producción se “comercializa” a usuarios fuera del Reino Unido.
4 Mathias Zurlinden, “La vulnerabilidad de los tipos de cambio anclados: la libra esterlina en el MTC,” Investigación Económica, Vol. 75, No. 5 (septiembre/octubre de 1993).
Operaciones y previsiones
Resumen de previsiones
Cartera principal
Operaciones tácticas
Órdenes limitadas
Operaciones cerradas
Dear Client, Owing to BCA’s 40th Annual Investment Conference in New York City next week, we will not be publishing a report on Friday, September 27. We will return to our regular publishing schedule on Friday, October 4, when we will be sending out our quarterly Strategy Outlook. Best regards, Peter Berezin, Chief Global Strategist Highlights The spike in oil prices underscores the vulnerability of key Saudi oil facilities. The fact that OPEC spare capacity is on the low side is an added source of concern. Fortunately, if oil prices do rise again, the impact on the global economy will be mitigated by the following: 1) the amount of oil necessary to produce one unit of real GDP is much lower than in the past; 2) oil prices are currently nowhere near restrictive levels; 3) higher oil prices will boost investment in the energy sector; and 4) unlike in the past, central banks will not need to hike rates to quell oil-induced inflationary pressures. The Federal Reserve is likely to cut rates once more in October and then keep rates on hold through 2020. The Fed will also begin expanding the size of its balance sheet to alleviate tensions in funding markets. Investors should remain overweight equities relative to bonds and start tilting exposure towards EM assets and cyclical stocks later this year. Feature All Aboard The Crude Oil Roller Coaster Chart 1A Price For The Books After gapping up by nearly 20% to $72/barrel on Monday morning – the biggest one-day spike in history – Brent oil prices have retreated to the $64-$65 range, representing a markup of around 7% over last Friday’s close (Chart 1). The near-term direction of oil prices will be governed by how quickly the Saudis are able to restore lost output. Brent fell by over $3/barrel on Tuesday following news reports quoting key Saudi sources saying that state-run Saudi Aramco would be able to bring production back to normal in the next two-to-three weeks. Bob Ryan, BCA’s chief commodity strategist, is skeptical of this reassurance. He notes that the drone attacks destroyed highly sophisticated “one-of-a-kind” equipment that had been specially built for the Abqaiq facility. Beyond the near-term impact, the longer-term question is whether Sunday’s pre-dawn strike is the start of a new violent trend. The fact that much of Saudi Arabia’s oil infrastructure is densely concentrated in the eastern part of the country makes it vulnerable to further attacks. The proliferation of drone technologies is also a source of concern since such devices can be used to wreak significant havoc at minimal cost. Chart 2Limited Availability Of Spare Capacity To Offset Outages Chart 3Key Strategic Petroleum Reserves Iran’s apparent involvement in the attack further complicates matters. As Matt Gertken, BCA’s chief geopolitical strategist, has argued, the drone strike may have been orchestrated by hardliners in Iran who regard President Rouhani’s efforts to restart negotiations with the United States as evidence of appeasement (some of these hardliners are also profiting from the sanctions by smuggling crude out of the country). President Trump’s decision to sack John Bolton over Bolton’s opposition to making any deal with the Iranians may have created a sense of urgency among the hardliners. In this respect, attacking Iran would probably give the hardliners what they want. All this has occurred at a time when OPEC spare capacity – the difference between what the cartel is capable of producing and what it is actually producing – is below its historic average (Chart 2). Crude oil reserves have also been trending lower within the OECD. Saudi Arabia’s own reserves have fallen by over 40% since peaking in 2015 (Chart 3). Oil And The Economy: How Big A Risk? While a major spike in oil prices is not our base case, it cannot be ruled out completely. If the price of crude were to increase significantly, how much damage would this do to the global economy? History is certainly not encouraging: Every single U.S. recession since 1970 has been preceded by a large jump in oil prices (Chart 4). Chart 4Oil Spikes And Recessions Chart 5The Global Economy Is Less Oil Intensive The fact that we are dealing with a potential supply disruption only makes things worse. It is one thing if oil prices are rising in response to stronger global growth; it is quite another if prices rise at a time, such as the present, when global growth is under pressure. Despite these concerns, there are four reasons to be optimistic that higher oil prices will not precipitate a major global economic downturn. First, the global economy is less reliant on oil than in the past. Chart 5 shows that the amount of oil necessary to produce one unit of real GDP has fallen by half since 1990. Second, oil prices are still quite low by historic standards. Even after this week’s jump, Brent is still 24% below where it was last October (Chart 6). In real terms, both Brent and WTI are more than 60% below their 2008 highs. Chart 6Oil Prices Are Well Off Their 2008 Peak Third, if oil prices do stay elevated, this will encourage investment in the oil patch, which will eventually bring prices back down. It is worth remembering that rising oil prices reduce aggregate demand in part by shifting wealth from oil consumers, who tend to spend most of their disposable income, to oil producers, who are often inclined to save the windfall from higher oil prices in such entities as sovereign wealth funds. However, if higher oil prices cause producers to expand production, the positive “investment effect” could offset much of the negative “consumption effect” on aggregate demand. Ironically, this means that a transfer of production from easily accessible oil deposits, such as those in Saudi Arabia, to less accessible shale or deep-sea deposits has the effect of increasing overall energy-sector capital spending, even if it does entail a loss of average efficiency. Fourth, higher oil prices today are unlikely to dislodge long-term inflation expectations. This represents a critical difference between the 1970s, 80s, and early 90s when central banks often felt the need to hike rates in the face of rising oil prices (Chart 7). These days, central banks are more likely to see oil price increases – especially those due to supply-side disruptions – as negative income shocks. Such shocks warrant looser, rather than tighter, monetary policy. Chart 7Core Inflation No Longer Driven By Oil Prices FOMC Cuts Rates As Expected This brings us to this week’s Fed meeting. As widely expected, the Fed cut rates by 25 basis points. It also lowered the projected policy rate path. Compared to the Summary of Economic Projections released in June – which suggested no rate change in 2019, one rate cut in 2020, and one rate hike in 2021 – the median dots in the September Summary of Economic Projections released this week show two cuts in 2019, no rate change in 2020, one rate hike in 2021, and one rate hike in 2022. Seven out of 17 participants penciled in a projected third cut for 2019. Judging from the tone of his post-meeting press conference, Jay Powell, dressed in his trademark bipartisan purple tie, was likely among those advocating for further easing. While it is far from a done deal, an additional rate cut in October appears more likely than not. In total, we expect 75 basis points in cuts, equivalent to the amount of easing orchestrated during both the 1995/96 and 1998 mid-cycle slowdowns (Chart 8). The Fed appears to be using these two episodes as a template for its current thinking. Chart 8Will The Fed Follow The 1990s Template Of 75 Bps Of Mid-Cycle Easing? The Fed is also likely to start expanding the size of its balance sheet starting in November. The spike in funding rates this week, while not at all related to the sort of counterparty risk that prevailed during the financial crisis, still underscored the fact that bank reserves are becoming increasingly scarce. To the extent that the Fed creates bank reserves when it purchases assets, this would help alleviate funding pressures. We are assuming that rate cuts beyond 75 basis points in total are possible. However, this would require a significant deceleration in U.S. growth, which looks unlikely. Real personal consumption spending is on track to increase by 3.1% in Q3, according to the Atlanta Fed’s GDPNow (Chart 9). While business capex spending continues to be weighed down by the manufacturing recession, rays of light are emerging. Industrial production rose by 0.6% in August, well above the consensus forecast of 0.2%. Despite an ongoing drag from the auto sector, manufacturing output rose by a solid 0.5%. Chart 9Inventories And Net Exports Have Subtracted From Growth Chart 10Easier Financial Conditions Will Boost Global Growth Globally, the growth picture remains shaky. Looking out, the sharp easing in financial conditions should boost activity (Chart 10). The nascent de-escalation in trade tensions, if sustained, should also help. As such, we continue to expect global growth to stabilize in the coming months and accelerate into year-end. Investment Conclusions Oil prices are likely to rise over the next 12 months. Geopolitical tensions could contribute to any upward pressure on the price of crude, but most of the increase in prices will probably be driven by stronger global growth. If global growth does pick up, the dollar will probably weaken (Chart 11). A weaker dollar will further boost oil prices, along with other commodity prices (Chart 12). Chart 11The Dollar Is A Countercyclical Currency Chart 12A Weaker Dollar Bodes Well For Commodities Stronger global growth, rising commodity prices, and a weaker dollar will hurt safe-haven government bonds but boost stocks. EM and cyclical equity sectors should gain disproportionately. Peter Berezin, Chief Global Strategist Global Investment Strategy peterb@bcaresearch.com Strategy & Market Trends MacroQuant Model And Current Subjective Scores Strategic Recommendations Closed Trades
ECB President Mario Draghi managed to achieve his last “whatever it may take” moment. Interest rates on the ECB Deposit Facility have been cut to -0.5% from -0.4%, which is slightly less than traders anticipated. However, the ECB’s Asset Purchase Program has…
Highlights The fundamental backdrop continues to be mixed, but last week’s key data releases were encouraging on balance: While the U.S. manufacturing ISM survey entered contraction territory, and European manufacturing PMIs remained moribund, the services surveys were quite strong, and services contribute much more to developed economies’ total output. The U.S. economy should be able to grow at trend for the next six to twelve months: Consumption is underpinned by a robust labor market, federal government spending will not flag ahead of the 2020 elections, and state and local revenues are well supported. Investment is unlikely to sabotage the other two pillars of the U.S. economy. The view that inflation is deader than New York Mayor de Blasio’s presidential ambitions is widespread and entrenched: Participating on a panel at an inflation-themed conference last week, we were struck by the conviction that inflation is going nowhere over the next few years. The risk-reward of taking the other side of that debate may be quite attractive. Feature Another week, another mixed set of data releases. Last Tuesday, the bears’ most cherished fantasies seemed to be within reach as the ISM Manufacturing Index slid below the boom-bust line in a print that fell well short of consensus expectations. The S&P 500, which had probed around August’s 2,945 resistance level in the final pre-Labor Day session, quickly shed more than a percentage point in response. The U.S. data confirmed the message from the previous day’s European manufacturing PMIs: global manufacturing remains in a deep funk, and a turnaround is not yet at hand. It’s hard to get a recession without tight monetary policy, and it’s hard to get a bear market without a recession, ... Wednesday’s European services PMI releases gave the bulls a lift. Though manufacturing activity truly stinks (Chart 1), it shows no signs of contaminating the services sector, which is still expanding at a solid clip (Chart 2). The U.S. ISM Non-Manufacturing Index surged in August, beating consensus expectations by the same two-point margin by which manufacturing fell short. U.S. equities were already trading higher on the back of an imminent resumption of U.S.-China negotiations when the series was released Thursday morning, and the combination helped the S&P 500 decisively break through the level that had held it in check for a month (Chart 3). Chart 1Global Manufacturing ##br##Is Ailing ... Chart 2... But The Service Sector Is Expected To Expand Chart 3Breakout Taking a step back from the consistently mixed data, recessions don’t occur when monetary conditions are easy. Equity bear markets rarely occur outside of recessions, so our default position is to remain at least equal weight equities in a balanced portfolio. We estimate that the equilibrium fed funds rate is somewhere in the neighborhood of 3 to 3.25%, so the monetary backdrop remains comfortably accommodative with fed funds at 2.25% and seemingly heading to 2% or lower in the coming months. Our estimate of equilibrium is no more than an estimate, however, so we are reprising our analysis of where consumption, investment and government spending are headed over the next six to twelve months. We remain constructive on the basis of that analysis. The GDP Equation GDP is the sum of consumption, investment, government spending and net exports. Rendered as an equation, GDP = C + I + G + (X-M). Net exports are not terribly meaningful for the comparatively closed U.S. economy, and we take a small fixed trade deficit as a given, so we reduce the equation to GDP = C + I + G. Ex-trade, consumption accounts for two-thirds of output, and fixed investment and government spending for one-sixth each. At four times each of the other components’ weight, consumption is the dominant driver of U.S. activity. Investment is considerably more variable, however, making it more likely to wipe out trend growth from the other drivers (Chart 4). As we showed the first time we performed the (C+I+G) analysis, investment would only have to fall to 0.83 standard deviations below its long-run mean to zero out 2% growth in consumption and government spending.1 Chart 4Investment Is The Wild Card In a normal distribution, events 0.83 or more standard deviations below the mean are expected to occur randomly about 20% of the time. It would take a -1.31-sigma consumption event (probability ≈ 10%) to zero out 2% growth in the rest of the economy. An expansion-killing decline in government spending would be a -1.86-sigma event (probability ≈ 3%). Investment is most likely to be the swing factor tilting the economy in the direction of a recession. Consumption Both retail sales and personal consumption expenditures have accelerated since early April (Chart 5). A robust labor market should continue to support consumption spending, as our payroll model projects a pickup in hiring (Chart 6, top panel), thanks to more ambitious NFIB hiring plans (Chart 6, second panel) and falling initial unemployment claims (Chart 6, bottom panel). Job openings are at their highest level in the 19-year history of the series, indicating that demand for new employees is high, and an elevated quits rate indicates that employers are paying up to poach workers from each other to satisfy that demand. We reiterate that more Americans will be working at the end of 2019 than at the end of 2018, and that all of them will be getting paid more, on average. A robust labor market will give household incomes a boost, and solid balance sheets will give them leave to spend it. Households don’t have to spend income gains, however. If they choose instead to save them, or divert them to paying down debt, consumption won’t get much of a near-term boost. The state of household balance sheets is also a driver of consumption’s direction, and they’ve improved at the margin since our last review. The savings rate moved sharply higher in the interim (Chart 7, top panel) and household debt as a share of GDP ticked lower (Chart 7, second panel), while the burden of servicing existing debt remains light (Chart 7, bottom panel). Chart 5Consumption Is Healthy Chart 6Hiring Is Poised To ##br##Tick Higher, ... Chart 7... And Households Are In A Position To Spend Bottom Line: Consumption remains well supported and will likely continue to be over a six- to twelve-month horizon. Investment Despite hopes that the reduction in corporate income tax rates and immediate expensing of qualified investments would promote capital expenditures, growth in nonresidential fixed investment has been uninspiring. Looking ahead, surveys of corporate investment intentions are decent coincident indicators of capex, and their monthly releases provide some leading insights into quarterly GDP investment. Capital spending plans in the NFIB small business survey have bounced since early April (Chart 8, top panel), but capex plans in the regional Fed surveys have weakened (Chart 8, bottom panel). Although both surveys have turned down, they remain at fairly elevated levels, suggesting that an investment plunge capable of negating trend growth in consumption and government spending is unlikely. Chart 8Neither Here Nor There Residential investment is less than a quarter of nonresidential investment and therefore typically only has a marginal impact on investment. It remains in a slump, with momentum in starts and permits sputtering (Chart 9, top panel); existing home sales running in place (Chart 9, middle panel); and inventories of homes for sale up since April, albeit still at low levels relative to history (Chart 9, bottom panel). Despite a sharp decline in mortgage rates since the end of last year, housing activity has failed to revive. Conversations with various market participants lead us to believe that zoning restrictions, sparse quantities of affordable land, difficulty in assembling construction crews, and a general idling of smaller developers in the wake of the crisis have all contributed to insufficient supplies of the entry-level and first-move-up homes for which there is ample demand. Chart 9Housing Is Weaker Than It Should Be, But It Doesn't Mean The Economy Is In Trouble Bottom Line: Neither nonresidential nor residential investment appears vulnerable enough to spark a decline in investment that could cause the economy to stall out. Government Spending All systems are go from a fiscal perspective. The federal spending taps will surely be open in a hotly contested presidential election year. State income and sales tax revenues have improved since our last review in April (Chart 10, top two panels), and should be well supported by a strong labor market. Solid home price appreciation will nudge the appraisals underpinning property taxes higher (Chart 10, third panel), supporting municipal tax receipts. Government spending will continue to hold up its end. Chart 10State And Local Revenues Will Hold Up Is Inflation Dead? Chart 11Another Upleg Is Coming We participated in a panel discussion last week at an inflation-linked products conference. The panel included Fed researchers and a veteran inflation-products trader turned investment manager. After a wide-ranging discussion that touched on U.S. economic prospects, the message from the yield curve, the impact of trade tensions and the continuing relevance of the Phillips Curve, each panelist was asked if inflation has already peaked for the cycle. The response was a resounding unanimous yes until we got our turn. The other panelists were not laypeople, traders, bottom-up analysts, or anyone else with only a passing interest in macroeconomics. They were experts, and we were struck by the conviction with which they dismissed the possibility that inflation could yet break out in the current cycle. Judging by the shrinking scale of the annual conference (this year’s edition was half the size of the previous two years’), the idea that inflation is dead for the foreseeable future has found a wide following. We do not think that inflation, and bond yields, will go anywhere in the immediate future, but it is far from assured that they will remain moribund for the rest of the expansion (Chart 11). Taking the other side looks attractive to us, given the preponderance of inflation-is-dead opinions. It is not terribly surprising that wide output gaps opened following an especially job-destructive downturn. With economic capacity considerably ahead of aggregate demand across the major economies, inflation had little chance of taking hold at an economy-wide level. The picture is changing, however, with the IMF estimating that the U.S. output gap closed in 2017 and in the advanced economies as a whole sometime last year (Chart 12). Goods inflation is primarily a global phenomenon, and with the IMF estimating that output gaps persist in Australia, Canada, Japan and the U.K., international slack can still mitigate domestic price pressures, though new tariff barriers would bind inflation more closely to domestic conditions. Services inflation, which is much more domestically driven, could begin to perk up now that unemployment is below NAIRU in the Eurozone as well as the U.S. (Chart 13). Finally, while central banks are hardly omnipotent, Milton Friedman’s always-and-everywhere admonition leaves little doubt that the monetary authorities can boost inflation expectations if they really want to. Chart 12Demand Has Caught Up To Capacity Chart 13Mind The Gap Investment Implications The investing backdrop is hardly ideal. Spreads are tight, stocks aren’t cheap, the two largest standalone economies are trying to inflect pain on each other, the U.K. can’t agree on how to get divorced from the EU, and the fate of the longest U.S. expansion on record is in doubt. The risks are well known, however, and save-haven assets have gotten pretty crowded. While the danger that shaky confidence could become self-fulfilling is real, our base case is that the expansion will trundle along, allowing stocks to rise as the worst-case scenarios fail to come to pass. It is at least possible that rumors of inflation’s demise have been greatly exaggerated. We continue to recommend that investors remain at least equal weight equities in balanced portfolios and at least equal weight spread product within bond allocations. We enthusiastically endorse our bond colleagues’ overweight TIPS recommendation. When nearly everyone agrees that a particular outcome cannot happen, it is often worth carving out some space in a portfolio in the event it actually does. Doug Peta, CFA Chief U.S. Investment Strategist dougp@bcaresearch.com Footnotes 1 Please see Table 1 of the April 8, 2019 U.S. Investment Strategy Weekly Report, “If We Were Wrong,” available at usis.bcaresearch.com
Highlights Global bond yields have closely tracked the trajectory of global growth. While the global economy remains fragile, some positive signs are emerging: Our global leading economic indicator has moved off its lows; global financial conditions have eased significantly; U.S. household spending remains resilient; and China is set to further increase stimulus. Neither a severe escalation of the trade war nor a hard Brexit is likely. A simple comparison between current dividend yields and bond yields implies that global equities would need to fall by an outsized amount over the next decade for bonds to outperform stocks. As global growth stabilizes and then begins to recover over the coming months, bond yields will rebound from depressed levels. Investors should overweight stocks versus bonds for now, and look to upgrade EM and European equities later this year. Feature Global Growth Driving Bond Yields Chart 1Global Bond Yields: How Low Will They Go? Global bond yields rose sharply yesterday on word that U.S. and Chinese trade negotiators will meet in October. The announcement by China’s State Council of additional stimulus measures and better-than-expected data on the health of the U.S. service sector also drove the bond sell-off. The jump in yields follows a period of almost unrelenting declines. After hitting a high of 3.25% last October, the U.S. 10-year yield fell to 1.43% this Tuesday, just shy of its all-time low of 1.34% reached on July 5, 2016. The 30-year Treasury yield broke below 2% for the first time in history on August 15, falling to as low as 1.91% this week. It now stands at 2.07%. In Japan and across much of Europe, bond yields remain firmly in negative territory (Chart 1). The large movements in bond yields can be attributed to both the state of the global economy as well as to changes in how central banks are reacting to economic uncertainty. Just as stronger global growth pushed yields higher between mid-2016 and early-2018, the deceleration in growth since then has pulled yields lower. Chart 2 shows that there has been a close correlation between changes in the U.S. 10-year yield and the ISM manufacturing index. The release on Tuesday of a weaker-than-expected ISM manufacturing print for August was enough to push the 10-year yield down by seven basis points within a matter of minutes. Chart 2The Deceleration In Growth Has Pulled Yields Down The forward-looking new orders component of the ISM manufacturing index sunk to a seven-year low. The export orders component fell to the lowest level since 2009. Export volumes track ISM export orders quite closely (Chart 3). Not surprisingly, the ISM press release noted that trade remains “the most significant issue” for U.S. manufacturers. Chart 3Export Volumes Track The ISM Export Component The only redeeming feature in the report was that the customers’ inventories index dropped a notch from 45.7 in July to 44.9 in August. A reading below 50 for this subindex indicates that manufacturers believe that their customers are holding too few inventories, which is positive for future production. Global Manufacturing PMI Not Looking Much Brighter The Markit global manufacturing PMI remained below 50 for the fourth month in a row in August. While the global PMI did edge up slightly from July’s reading, this was largely due to a modest rebound in the Chinese PMI, which rose from 49.9 to 50.4. The improvement in the China Markit-Caixin PMI stands in contrast to the further deterioration observed in the “official” National Bureau of Statistics PMI. The former is more heavily geared towards private-sector exporting companies, and hence may have been influenced by the front-loading of exports ahead of the planned tariff increase on Chinese exports to the United States. Some Positive Signs Chart 4Global LEI Has Moved Off Its Lows In light of the disappointing manufacturing data, it is too early to call a bottom in the global industrial cycle. Nevertheless, there are some hopeful signs. Our Global Leading Economic Indicator (LEI) has moved off its lows (Chart 4). It usually leads the PMIs by a few months. Sterling will probably be the best performing currency in the G7 over the next five years. Despite ongoing weakness in the manufacturing sector, household spending has held up in most economies. In the U.S., the nonmanufacturing ISM index jumped to 56.4 in August from 53.7 in July. Real personal consumption is still on track to grow by 2.8% in Q3 according to the Atlanta Fed (Chart 5). The euro area services PMIs have also been resilient (Chart 6). In Germany, where the manufacturing PMI stood at 43.5 in August, the services PMI rose to 54.8. Chart 5Inventories And Net Exports Have Subtracted From U.S. Growth In Q2 And Q3 Chart 6AThe Service Sector Has Softened Much Less Than Manufacturing (I) Chart 6BThe Service Sector Has Softened Much Less Than Manufacturing (II) Global financial conditions have eased significantly, mainly thanks to the steep decline in bond yields. The current level of financial conditions implies that global growth could rebound swiftly (Chart 7). The Chinese government is also likely to step up fiscal/credit stimulus over the coming months in an effort to shore up growth. In a boldly worded statement released on Wednesday, the Chinese State Council promised to further increase bond issuance to finance infrastructure projects, while cutting interest rates and reserve requirements. A stronger Chinese economy should benefit global growth (Chart 8). Chart 7Easier Financial Conditions Will Benefit Global Growth Chart 8Stronger Chinese Growth Should Benefit The Global Economy The Trade War: Moving Towards A Détente? The announcement that the U.S. and China will resume trade negotiations on October 5th is a step in the right direction. As we noted last week, both parties have an incentive to de-escalate the trade conflict. President Trump wants to prop up the stock market and the economy in order to improve his re-election prospects. China also wants to bolster growth.1 Chart 9Would China Really Be Better Off Negotiating With A Democrat As President? As difficult as it has been for China to deal with Donald Trump, trying to secure a trade deal with him after he has been re-elected would be even more challenging. This would be especially the case if Trump thought that the Chinese had tried to sabotage his re-election bid. Even if Trump were to lose the election, it is not clear that China would end up with someone more palatable to deal with on trade matters. Does the Chinese government really want to negotiate over labor standards and human rights with President Warren, who betting markets now think has a better chance of becoming the Democratic nominee than Joe Biden (Chart 9)? While Republicans in Congress would be able to restrain a Democratic president on domestic issues, the president would still enjoy free rein over trade policy. Brexit Uncertainty Adding To Investor Angst Two weeks before the Brexit vote on June 23, 2016, I wrote that “Just like my gut told me last August that Trump would do much better at the polls than almost anyone thought possible, I increasingly feel that come June 24th, the EU may find itself with one less member.”2 Chart 10Brexit Opposition Has Been Growing Soon after the shocking verdict, we argued that a hard Brexit would prove to be politically infeasible, meaning that the U.K. would either end up holding another referendum or be forced to negotiate some sort of customs union with the EU. Our view that a hard Brexit will not happen has not changed. Chart 10 shows that opposition to Brexit has only grown since that fateful day. Boris Johnson does not have enough votes in Westminster to force a hard Brexit. Another election would not change this outcome, given that it would almost certainly produce a hung parliament. In any case, it is not clear that Johnson actually wants a hard Brexit. The Times of London recently reported that the government’s own contingency plans for a hard Brexit, weirdly code-named “Operation Yellowhammer,” predicted a crippling logjam at British ports leading to shortages of fuel, food and medicine.3 Boris Johnson is all hat and no cattle. He will be forced to make a deal with the EU. Buy the pound on any dips. Sterling will probably be the best performing currency in the G7 over the next five years. Central Banks: Cut First, Ask Questions Later Chart 11Inflation Expectations Are Low Across The Globe Despite a few glimmers of good news, central banks are in no mood to take any chances. St. Louis Fed President James Bullard said it bluntly last week: “Our job is to get the yield curve uninverted.”4 If history is any guide, global growth will stabilize and begin to recover over the coming months. Inflation expectations are below target in most economies (Chart 11). Central banks know full well that if the current slowdown morphs into a full-blown recession, they will be out of monetary ammunition very quickly. In such a setting, it does not make sense to hold your punches. Much better to generate as much inflation as possible, and as soon as possible, so that real rates can be brought deeper into negative territory if economic circumstances later warrant it. What If The Medicine Works? The risk of easing monetary policy too much is that economies will eventually overheat, producing more inflation than is desirable. It is easy to forget that the aggregate unemployment rate in the G7 is now below its 2007 lows (Chart 12). True, inflation has yet to take off, but this may simply be because inflation is a lagging indicator (Chart 13). Chart 12Unemployment Rates Keep Trending Lower Chart 13Inflation Is A Lagging Indicator For all the talk about how the Phillips curve is dead, the empirical evidence suggests it is very much alive and well (Chart 14). Ironically, this means that lower interest rates today could set the stage for much higher rates in the future if hyperstimulative monetary policies ultimately generate a bout of inflation. Chart 14The Phillips Curve Is Alive And Well Chart 15The Dollar Is A Countercyclical Currency Investment Conclusions Like most economic forecasters, central banks tend to extrapolate recent trends too far into the future. Global growth has been weakening since early 2018 so it seems reasonable to assume that this trend will persist into next year. However, as we have documented, global industrial cycles tend to last about three years – 18 months of rising growth followed by 18 months of falling growth.5 If history is any guide, global growth will stabilize and begin to recover over the coming months. Should that occur, we will enter an environment where the lagged effects of easier monetary policy are hitting the economy just when the manufacturing cycle is taking a turn for the better. Stocks are likely to fare well in such a setting, while long-term bond yields will move higher. As a countercyclical currency, the dollar will also start to weaken anew (Chart 15). Granted, an intensification of the trade war or some other major adverse shock would upset this rosy forecast. Nevertheless, current market pricing offers a fairly large cushion against downside risks. Thanks to the drop in bond yields, the equity risk premium is quite high globally (Chart 16). Even if one were to assume that nominal dividend payments remain unchanged for the next ten years, the S&P 500 would still need to fall by more than 20% in real terms over the next decade for bonds to outperform stocks (Chart 17). Euro area stocks would need to drop by more than 42%. U.K. stocks would need to plummet by at least 60%! Chart 16AEquity Risk Premia Remain Quite High (I) Chart 16BEquity Risk Premia Remain Quite High (II) Chart 17AStocks Need To Fall By A Considerable Amount For Bonds To Outperform Over A 10-Year Horizon (I) Chart 17BStocks Need To Fall By A Considerable Amount For Bonds To Outperform Over A 10-Year Horizon (II) Investors should remain overweight stocks versus bonds over the next 12 months. We intend to upgrade EM and European equities once we see a bit more evidence that global growth has troughed. Peter Berezin, Chief Global Strategist Global Investment Strategy peterb@bcaresearch.com Footnotes 1Please see Global Investment Strategy Weekly Report, “A Psychological Recession?” dated August 30, 2019. 2Please see Global Investment Strategy Weekly Report, “Worry About Brexit, Not Payrolls,” dated June 10, 2016. 3Rosamund Urwin and Caroline Wheeler, “Operation Chaos: Whitehall’s Secret No-Deal Brexit Preparations Leaked,” The Times, August 18, 2019. 4“Fed’s Bullard Sees ‘Robust Debate’ Over Half-Point Cut,” Bloomberg, August 23, 2019. 5Please see Global Investment Strategy Weekly Report, “Three Cycles,” dated July 26, 2019. Strategy & Market Trends MacroQuant Model And Current Subjective Scores Strategic Recommendations Closed Trades

